04 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

Uno de los presuntos atracadores de 45 botellas de vino en Cáceres se enfrenta a la Justicia por el hurto de una de whisky en Madrid dos años antes

Bodegas con valor millonario: El juicio del ladrón del Atrio trae a escena el del local de Zalacaín

El Cierre Digital en Bodega del restaurante Atrio de Cáceres.
Bodega del restaurante Atrio de Cáceres.
La bodega del hotel-restaurante Atrio de Cáceres sufrió el robo de 45 botellas de vino valoradas en más de 1.600.000 euros. Sucedió el 26 de octubre de 2021 y los presuntos autores fueron detenidos siete meses más tarde. Ahora, casi un año después de la sustracción, el hombre de 47 años se enfrenta a un juicio por un robo anterior de una botella de whisky de más de 5.000 euros. Estos sucesos alertan sobre las cantidades millonarias que se almacenan en las bodegas de restaurantes de alta cocina.

El 26 de octubre de 2021, la bodega del hotel-restaurante Atrio de Cáceres sufría un robo millonario. Un total de 45 botellas de vino con un valor estimado de más de 1.600.000 euros. Los presuntos autores del robo, una pareja de extranjeros, fueron detenidos siete meses después del robo.

Casi un año después del hurto, el nombre de uno de los presuntos ladrones, Constantin Gabriel Dumitru —de nacionalidad rumana y holandesa y de 47 años de edad—, vuelve a la actualidad al haberse tenido que sentar en el banquillo del juzgado de lo Penal número 8 de Madrid por otro presunto robo: el de una botella de whisky de una tienda del barrio madrileño de Salamanca.

La sustracción se llevó a cabo el 7 de mayo de 2019 en la tienda gourmet Lavinia. Por este robo la Fiscalía pide 18 meses de prisión y una indemnización de 5.250 euros, que es el precio en el que estaba valorada la botella de marca Balvenie.

Dumitru lleva desde el pasado mes de julio en prisión por el ya mencionado robo en Atrio junto a su pareja, Priscila Lara Guevara, una miss mexicana de 29 años.

El robo de Atrio

El robo de la botella de whisky, anterior al efectuado en el restaurante cacereño, subraya la profesionalidad de la pareja a la hora de apropiarse de lo de otros. Esta circunstancia ya fue destacada por los dueños de Atrio —el chef Toño Pérez y el sumiller José Polo—, que los calificaron de “especialistas” por su “forma tan pulcra” de efectuar el robo, lo que les llevó a pensar que fue un “encargo”.

Imagen de la cámara de seguridad del restaurante Atrio en el momento del robo.

Según indicaban las primeras pesquisas, antes de perpetrar la sustracción de las botellas, la pareja había acudido hasta en tres ocasiones al hotel-restaurante para preparar el golpe. Cuando volvieron al lugar aquel 26 de octubre de 2021, el plan ya estaba formado.

La mujer reservó mesa y habitación con un pasaporte suizo y, cuando llegaron, fueron de lo más amable. Pagaron la habitación, la cena y visitaron la bodega, como es habitual entre los comensales del restaurante. Posteriormente, sobre la 1:30, la mujer llamó a la recepción del hotel para pedir algo para picar.

Según relataron los dueños del restaurante, la cocina estaba cerrada, pero en su afán por “agradar”, el empleado abandonó su puesto en la recepción para prepararles algo que pudieran comer. Dumitru aprovechó presuntamente ese despiste para efectuar el robo.

Con el uso de una llave maestra, se coló con facilidad y sin ser visto (salvo por las cámaras de seguridad) en la bodega y robó un total de 45 botellas de vino de gran valor. Las metió en tres mochilas, de las que llevaba una en cada mano y otra a la espalda. Para evitar que las botellas se rompieran o que sonaran mientras las transportaba, utilizó las toallas del hotel.

Cuatro horas después del robo, la pareja abandonó el hotel con el botín, valorado en 1.648.500 euros. Entre los vinos más destacados que se llevaron de Atrio se encontraban varias botellas de Romanée Conti (con un precio de 12.000 euros en la carta del restaurante), de las que solo se producen 3.500 botellas al año. Sin embargo, el golpe más duro para los dueños fue la sustracción de una botella de Chateau d’Yquem del año 1806, que consiguieron los dueños en el año 2000 en una subasta de Londres y estaba valorada en 310.000 euros. En la carta de Atrio figuraba con un valor de 150.000 euros, pero José Polo afirmó que “realmente nunca la vendería”, ya que forma parte de la historia de Atrio y de Cáceres.

Botellas de Chateau d’Yquem del año 1806.

A pesar de la detención de los presuntos atracadores mientras se movían por Europa, las botellas robadas no han sido encontradas. Según los investigadores, la pareja habría ganado bastante dinero con la venta de bebidas alcohólicas de gran valor, aunque la venta de algunas de las sustraídas en Atrio podría resultar complicada.

Bodegas con valores millonarios

Este robo alertaba sobre los valores millonarios de las botellas de algunos restaurantes con estrellas Michelín. En elcierredigital.com ya informamos el pasado año sobre la guerra familiar de las hermanas García-Cereceda por el valor de la bodega del conocido restaurante Zalacaín. Con tres estrellas Michelín, fue el primer restaurante de España que obtuvo esta reconocida estrella gastronómica en 1987. Además, era considerado el “templo gastronómico de Madrid” y superaba “las 800 referencias de las principales denominaciones de origen”, con las mejores marcas del mundo.

Una de las hermanas, Yolanda García-Cereceda, denunció que antes de la desaparición del restaurante —que presentó concurso de acreedores en noviembre de 2018—, la bodega estaba valorada en cerca de un millón de euros. Sin embargo, Julián García Díez, administrador único de la sociedad, presentó un informe en enero de 2021 en el que explicaba que la bodega solo tenía en el momento del cierre del restaurante un stock de vinos y licores por un valor de 122.697 euros.

Esa cantidad, sin embargo, no le cuadraba a la propietaria del 33,81% de las acciones del Grupo Serrano 134, S.L, Yolanda García-Cereceda López, que puso una denuncia contra el grupo familiar que dirige su hermana Susana. Concretamente, dirigió la denuncia contra Julián García Díez por “presunto delito de administración desleal”.

Susana y Yolanda García-Cereceda.

Elcierredigital.com entonces contactó con extrabajadores de Zalacaín, que sostuvieron que "un millón de euros es mucho dinero en vinos” y que afirmaron que “125.000 euros es un precio ajustado, ya que en los mejores años quizás hubo un stock que podría llegar a los 300.000 euros. Siempre hemos pretendido tener una bodega ágil, con añadas muy clásicas pero no conflictivas, para darles salida, ya que llegó la crisis y hubo que ajustar precios. Nuestro stock habitual en la bodega era de unas 5.000 botellas en rotación. Además, Yolanda nunca se ocupó del restaurante y Julián García Díez siempre fue una persona íntegra que veló por el buen nombre de Zalacaín".

Otras fuentes expertas consultadas por elcierredigital.com sostuvieron que "en la bodega de Zalacaín había vinos de gran categoría y elevado precio como Petrus, Castillo de Margot, Napa Valley o Grange Penfolds. También estaban los mejores caldos australianos y de California, por señalar algunos, lo que dispararía el precio de esta bodega hasta el medio millón de euros fácilmente, pero difícilmente se llegaría al millón de euros como señala Yolanda García Cereceda".

En el caso de la bodega que sufrió el robo, la del restaurante Atrio, el valor era muy superior, ya que la cantidad que robaron fue más de 1.600.000 euros.

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