15 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

SON DOS EMPRESAS: PROMOCIONES GUADALQUIVIR SA, QUE ADEUDA 56.348.828 EUROS, Y RTM DESARROLLOS URBANÍSTICOS Y SOCIALES PARA EL 'PELOTAZO' DEL CALDERÓN

El negocio de los Gil: Las sociedades 'tapadera' creadas para controlar el Atlético de Madrid morosas de Hacienda

Exclusiva María Ángeles Marín, Jesús Gil y Gil y  Miguel Ángel Gil Marín.
María Ángeles Marín, Jesús Gil y Gil y Miguel Ángel Gil Marín.
Tras la muerte de Jesús Gil y Gil en mayo de 2004 por las secuelas de un infarto cerebral, su mujer María Ángeles Marín y sus cuatro hijos (Jesús, Miguel Ángel, Miriam y Óscar) se hicieron cargo de los negocios familiares. Todos aceptaron la herencia a beneficio de inventario para salvar su patrimonio al margen de las cuotas y deudas de Gil y Gil con Hacienda, en cuya lista de morosos se encuentra. Para ello adujeron que habían recibido un legado y una red de empresas por valor de 625.000 euros.

Pese a las afirmaciones de los herederos sobre el legado de Jesús Gil y GilHacienda no les creyó y el Tribunal de Cuentas embargó 150 de sus propiedades para amortizar lo que el patriarca Jesús Gil y Gil, "el pionero" de la corrupción municipal en España, había desviado de las arcas públicas de Marbella durante once años hacia su caja única, o mejor, lo que algunos expertos denominan caja "B". La realidad es que Gil y Gil dejó gran parte del trabajo hecho para sus cuatro hijos.

Jesús Gil junto a su mujer e hijos.

Jesús Gil junto a su mujer e hijos.

Así, su primogénito, Jesús Gil Marín, pasó a ser dueño de la poderosa Inmobiliaria Gilmar (que ahora acaba de cumplir 40 años de existencia y sobre la que elcierredigital.com publicará en breve un exhaustivo reportaje); el menor de todos, Óscar Gil, se quedó a cargo de la administración del complejo urbanístico segoviano de Los Ángeles de San Rafael, su única niña, Miriam Gil Marín, pasó de ser su secretaria personal a convertirse en la gestora de algunas de las empresas constructoras de su padre; y el veterinario Miguel Ángel Gil Marín se quedó al frente de un Atlético de Madrid SAD, un mítico club que pasó a sus manos sin poner casi ni un euro en su conversión de club a sociedad y con la ayuda inestimable del controvertido productor de cine Enrique Cerezo.

Pero eso no era nada para la familia Gil. El Atlético empezó a competir en las finales europeas y ellos querían a toda costa reconvertir este popular equipo colchonero, al que incluso llegaron a cambiar camiseta y escudo, en una sociedad anónima con un nuevo complejo deportivo al margen del querido y recordado Estadio Vicente Calderón. Otro Atlético, otra añorada época.

Pero ahora la nueva lista de morosos de Hacienda de este 2023 desvela, como da en exclusiva elcierredigital.com, dos sociedades 'tapadera' vinculadas a la familia Gil para controlar a su gusto el Atlético de Madrid, hoy morosas de Hacienda. Se trata de Promociones Guadalquivir SA, que adeuda 56.348.828 euros al fisco, y RTM Desarrollos Urbanísticos y Sociales SA, creada ad hoc para  para la venta del Estadio Vicente Calderón, dentro del millonario "pelotazo" que ha supuesto la denominada Operación Mahou.

Vamos a desarrollarlas, con todo tipo de detalles.

Promociones Guadalquivir: Morosa de 56 millones

Así, en la lista de morosos de 2023 publicada recientemente por la Agencia Tributaria figura en un lugar destacado la sociedad Promociones Guadalquivir SA, con una deuda de 56.348.828 millones de euros.

Actualmente la administradora única de Promociones Guadalquivir SA es María Ángeles Marín Cobo, la mujer de Gil y Gil, en cuyo cargo se la situó el 9 de septiembre de 2021 a pesar de su conocida enfermedad. Con anterioridad estaba situada en esta sociedad con peso su hija Miriam, a la que ahora se ha sacado de todo tipo de cargos. Y como apoderado figura Pablo Lago Bornnstein, el que fuera también representante del extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas y de su mujer, Rosalía de Mera, ambos aún en régimen penitenciario por la corrupción de la Gürtel.

Esta conocida promotora inmobiliaria fue creada directamente por Jesús Gil y Gil y domiciliada inicialmente en el cuartel general del clan, en la calle de Goya nº 47 de Madrid. La sociedad fue usada por la familia Gil para conseguir un paquete de las acciones del Atlético de Madrid SAD mediante un canje a través de extrañas operaciones mercantiles en torno al año 2003. Lograron así hacerse con un cinco por ciento del capital social de la sociedad rojiblanca. 

Según señala a elcierredigital.com José Luis Sánchez, presidente de la Asociación Señales de Humo (ASdH), la fuerza opositora a la familia Gil, “puede ser que ante esta morosidad extrajeran esas acciones del Atlético y dejaran la sociedad Promociones Guadalquivir SA vacía de cara a la deuda con Hacienda, porque es mucho dinero. Esa deuda podría ser consecuencia de las multas y de las sanciones administrativas a la familia Gil, pero no es entendible cómo no se ha liquidado después de tantos años. Cabe la posibilidad de que provenga de esas acciones del club. En esta empresa participaban todos los herederos. De eso no hay duda”.

La familia Gil en el funeral del patriarca.

Cabe destacar que Miguel Ángel Gil Marín cuenta actualmente con aproximadamente el 46 por ciento del capital de la sociedad rojiblanca, que su padre dominó entre 1987 y 2003, un polémico periodo que estuvo marcado por las intervenciones judiciales y la presunta corrupción en torno a su gestión deportiva. 

Casualmente, también existe otra sociedad creada por los Gil bajo el nombre de Promotora Inmobiliaria Guadalquivir SA, no confundir con Promociones Guadalquivir SA, que fue registrada en la provincia de Málaga y que construyó en Marbella 227 viviendas de lujo en primera línea de playa, sobre una extensión de 15.000 metros cuadrados junto al Hotel Meliá Don Pepe. Esta sociedad también canjeó una supuesta deuda por acciones del Atlético de Madrid SAD en la ampliación de 2003, suscribiendo el 6,23 por ciento, unas 180.957 de las acciones existentes a 30/06/2009. Hoy, afirma José Luis Sánchez, "se desconoce el destino de estas acciones".

Fuentes cercanas a las operaciones especulativas de los Gil explican a elcierredigital.com que Promociones Guadalquivir SA "fue una de las empresas tapadera creada por la familia del "pionero" para controlar el Atlético de Madrid y expandir así sus negocios alternativos".

La 'sociedad fantasma' RTM Desarrollos Urbanísticos y Sociales

Pero además, en esta nueva lista de morosos de 2023 de Hacienda también aparece otra curiosa sociedad: RTM Desarrollos Urbanísticos y Sociales SA, que estaba vinculada al Club Atlético de Madrid SAD y gestionaba la parte inmobiliaria del club.

Según explica el presidente de ASdH, José Luis Sánchez, a elcierredigital.com: “RTM es la empresa a través de la cual intentaron vender el Estadio Vicente Calderón a la entidad Martinsa, propiedad del constructor Fernando Martín, que fuera presidente del Real Madrid CF. Decidieron meter en el balance del club a RTM y en su haber le metieron el Estadio Calderón y, posteriormente, intentaron vender las acciones de RTM en una clara operación especulativa".

"Tanto fue el vaciado patrimonial de nuestro club, que los Gil llegaron a crear, para llevarse por entero el patrimonio de la sociedad y desviarlo así a sus únicos intereses personales, hasta una división constructora que se denominaba Desarrollos Inmobiliarios Club Atlético de Madrid (Dicam), una especie de División Inmobiliaria, de la que RTM llegó a ser tenedora de acciones. Todo para que la empresa Martinsa-Fedesa pudiera vender el Estadio Vicente Calderón sin pasar por la Junta de accionistas. Crearon una sociedad anónima de nuevo ad hoc y vaciaron el club con el apoyo de Enrique Cerezo”.

Historia de Jesús Gil que contó El Cierre Digital en Antena 3 TV | El  Cierre Digital

Jesús Gil, en una de sus imágenes habituales.

A través de la firma RTM Desarrollos Urbanísticos y Sociales SA, participada por Martinsa-Fadesa en un 29 por ciento y en la que contaba como socios al ya fallecido rey de las materias primas Marc Rich y al experiodista y galerista Lalo Azcona, lograron conseguir una reserva sobre el 10 por ciento de la operación de compra de los terrenos del Estadio Vicente Calderón, dentro de la operación especulativa de derribo de la fábrica Mahou en Madrid y su nueva creación inmobiliaria. Sin embargo, en 2019 la liquidación de la empresa constructora Martinsa-Fedesa supuso que las acciones de su filial RTM se subastaran. 

Pero para entender todo hay que remontarse a 2005, cuando la empresa "tapadera" RTM adquirió una participación del 10 por ciento en la sociedad Desarrollos Inmobiliarios Club Atlético de Madrid (Dicam). Tras desembolsar 22,6 millones de euros, RTM compraba una opción que le daba derecho al 10 por ciento de los futuros derechos urbanísticos de la parcela del Estadio Vicente Calderón.

Finalmente estos derechos nunca se llegaron a ejercer y esta operación acabó en manos de FCC. Estos vínculos también se extendían a la futura ciudad deportiva del club rojiblanco, el gran pelotazo que siempre fue el sueño del patriarca Gil y Gil y la única razón por la que entró en 1981 en el Atlético de Madrid, engañando precisamente al entonces magnate Vicente Calderón.

La empresa RTM sería la encargada de iniciar esta nueva construcción que supondría el traslado de los campos de entrenamiento de la localidad de Majadahonda hasta Alcorcón. Todo a cambio de reservarse una promoción de 136 viviendas en este último municipio madrileño. Pero este fallido intento supuso unas pérdidas considerables para RTM. La solicitud del concurso de acreedores obligó a cancelar definitivamente la operación y a desembolsar 16 millones de euros para indemnizar supuestamente al club madrileño de los Gil. 

Pablo Jiménez de Parga, ex secretario general de RTM y mano derecha de Miguel Ángel Gil.

RTM acumuló un pasivo de 95,67 millones de euros. Además, según fuentes cercanas a esta sociedad consultadas por elcierredigital.com, "se trataba de una empresa fantasma que no tenían empleados ni registro de ningún tipo de ingresos en su último ejercicio, en 2017. Esta sociedad entró en el Atlético de Madrid para tener la opción de compra y fue creada supuestamente por los Gil para "limpiar" el Vicente Calderón y que no hubiera rastro del dinero para cualquier accionista minoritario. Como el Estadio era propiedad de la sociedad deportiva, y por ende de todos los accionistas por pequeños que fueran, introdujeron esta empresa como tapadera". 

Cabe destacar que Pablo Jiménez de Parga fue el secretario general de RTM y actualmente es el secretario del Atlético de Madrid SAD. Fuentes cercanas indican a elcierredigital.com que "el abogado Jiménez de Parga es la mano derecha de Miguel Ángel Gil, a quien representó en su día tras la solicitud de la Fiscalía Anticorrupción de diez años y medio de cárcel por las presuntas irregularidades cometidas en la transformación del Atlético de Madrid en sociedad anónima deportiva". 

La venta del Vicente Calderón


Como ya ha contado elcierredigital.com, sólo un mes después de morir Jesús Gil y Gil, el Estadio Calderón comenzaba ya a venderse. Fue en esa fecha cuando se iniciaron los primeros contactos oficiales de sus herederos y del más que polémico productor cinematográfico Enrique Cerezo, con buena llegada a los gestores del Ayuntamiento de Madrid. Solo había una intención: reconvertir el mítico estadio colchonero en una amplia zona de pisos de alto standing.

Todo ello con el visto bueno de los diferentes gobiernos municipales de la ciudad de Madrid. Por eso, la primera medida de los Gil fue transferir la titularidad del Estadio Calderón, valorada en 226.184.790 euros, a una sociedad limitada, denominada División Inmobiliaria del Club Atlético de Madrid SL (ahora extinguida). 

El estadio Vicente Calderón acogerá la final entre el Barcelona y el  Sevilla - Noticias RTPA

Estadio Vicente Calderón.

Esta empresa estaba controlada por ellos y, cómo no, por sus amigos (entre ellos, el citado constructor Fernando Martín, expresidente del Real Madrid), "ocultando, además, dicha información a los accionistas del Atlético de Madrid", como afirma José Luis Sánchez, accionista de esta SAD. Además, por esas mismas fechas, los técnicos del Ayuntamiento de Madrid valoraban la posible enajenación del Vicente Calderón en una cifra muy inferior a la de la familia Gil: 79.343.914 euros.

Pero finalmente, los Gil y Cerezo lo consiguieron. En 2019 el Atlético de Madrid S.A.D. vendió dos terceras partes de la zona que rodea el Estadio Vicente Calderón por valor de 100 millones de euros a la gestora española Azora, que se había aliado con el fondo internacional CB Global Investment para adquirir los golosos terrenos que rodean el río Manzanares.

Hoy, dos de sus empresas 'tapaderas' usadas para controlar el Atlético de Madrid están en la lista de morosos de Hacienda. Así se escribe la historia del mítico club rojiblanco bajo el poder de la familia Gil. 

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