30 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

María del Carmen Martínez, viuda de Vicente Sala, falleció a causa de dos tiros en la cabeza que recibió mientras recogía su coche en Alicante en 2016

La historia del crimen de la viuda de la CAM, de nuevo en el foco: Del asesinato a la acusación contra Miguel López

Vicente Sala y María del Carmen Martínez.
Vicente Sala y María del Carmen Martínez. / La mujer del expresidente de la CAM fue asesinada en 2016.
Hace seis años, María del Carmen Martínez fallecía a causa de dos disparos en la cabeza que recibió dentro de su coche, cuando fue a recogerlo en el lavadero del concesionario Novocar en Alicante. El suceso hizo que las investigaciones apuntaran a Miguel López, su yerno y propietario del local. Pese a la escasez de pruebas, que consiguieron que López fuera declarado inocente en 2019, la acusación ha logrado que se vuelva a celebrar el juicio.

Era el 9 de diciembre de 2016. María del Carmen Martínez, viuda de Vicente Sala, expresidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), fue asesinada de dos disparos en la cabeza mientras estaba en el interior de su Porsche Cayenne. Martínez había acudido a recoger el vehículo al lavadero de Novocar en Alicante, un concesionario de coches que era propiedad de la familia y que regentaba Miguel López, su yerno.

El crimen conmocionó a la población alicantina y llevó a investigar el móvil del suceso y a buscar sospechosos. Rápidamente surgió el primero y el principal: Miguel López. Además de dueño del concesionario donde murió, tenía presuntamente motivos para cometer el crimen al estar casado con una de las hijas (Fuensanta, también denominada Fani) de la matriarca de una familia que, desde la muerte de Sala, tenía problemas.

Lavadero propiedad de la familia donde apareció el cadáver de María del Carmen Martínez.

Vicente Sala falleció en 2011 y dejó tras él una herencia repartida en cuatro partes iguales para sus hijos. Sin embargo, ese no fue el caso de su mujer, a la que otorgó la llamada “acción de oro”, una participación con más peso que el reparto que él había hecho para sus hijos, y que Martínez quiso dar a su único hijo varón, Vicente. Una situación con la que sus hijas no estaban conformes.

Los problemas familiares habrían alcanzado su culmen en el año 2016, durante dos juntas de accionistas que se celebraron ese verano en las que la tensión familiar era palpable.

Miguel López, el principal sospechoso

Debido a la mala situación familiar entre las hijas y Martínez, así como la que mantenía su yerno con ella, la policía puso el foco de las sospechas en Miguel López. El encausado habría pasado tiempo con la fallecida poco tiempo antes de su asesinato y, además, tenía conocimiento de armas de fuego ya que practicaba tiro olímpico. Todo eso, unido a la acusación que hizo Vicente Sala, sirvió para que ingresase en prisión sin fianza el 8 de febrero de 2017.

El sospechoso pasó 39 días en la cárcel de forma preventiva mientras investigaban y analizaban las pruebas. Entre ellas, se encontraba el análisis del ordenador, la tablet y el teléfono móvil de López (que continuó después de su salida de prisión tras pagar 150.000 euros de fianza) y las pruebas de ADN realizadas a los 37 hombres que podrían haber contaminado la escena del crimen y el propio encausado. Estas no arrojaron resultados acusatorios para ninguno de ellos.

Miguel López, el sospechoso del asesinato de María del Carmen Martínez.

En el verano de 2018 la investigación continuaba y no había pruebas reales que acusasen a López, por lo que la defensa de este solicitó archivar el caso. El móvil que los investigadores defendían era que asesinó a su suegra para poder acceder a la herencia de su esposa.

La defensa de López desmontó la acusación

A finales de 2018, la defensa de López informó de varios hechos que desmontarían las acusaciones a las que estaba siendo sometido. La primera de ellas era que López estaba casado desde hacía 20 años con Fuensanta con régimen de separación de bienes, por lo que el acceso a la herencia de Martínez (que obtendría su hija), no estaría a su alcance.

Otra de las acusaciones de la Fiscalía consistía en que López tenía conocimiento de que “las cámaras de videovigilancia de ese lugar (el lavadero) no funcionaban”, por lo que habría escogido el lugar a conciencia para cometer el asesinato. Contra esto, la defensa alegó que el lavadero nunca tuvo cámaras de vigilancia, solo detectores de movimiento. Con estas argumentaciones, los abogados pedían el sobreseimiento de la causa por falta de pruebas. Para entonces, el fiscal pedía 24 años y seis meses de prisión para López.

El móvil económico, además, en palabras de su letrado, tampoco cuadraba, debido a que López había recibido “una herencia de su padre”, que le donó “unos seis millones de euros a los tres hermanos”. Una cantidad que se añadía a sus “depósitos individuales y conjuntos con su mujer que le permitirían no trabajar”.

La defensa también se encargó de recalcar informaciones que no aparecían en el sumario, como la de unos supuestos whatsapps enviados cuando María del Carmen ya habría fallecido y el desgarro de la ropa que portaba el día de su muerte.

Vicente Sala durante su declaración en el juicio del crimen de la CAM.

El proceso judicial

Pese a los intentos de la defensa por conseguir el sobreseimiento de la causa, finalmente en enero de 2019 el titular del Juzgado de Instrucción número 7 de Alicante —encargado de llevar la causa— abrió juicio oral contra Miguel López debido a que los hechos podían ser constitutivos de un asesinato y tenencia ilícita de armas.

Aunque la defensa intentó en un primer momento que López no fuera juzgado por un jurado popular debido a lo mediático del caso, finalmente la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Valencia (TSJV) confirmó que sería así.

Casi dos años después del asesinato de María del Carmen Martínez, se iniciaba el juicio. Fue el 14 de octubre de 2018. La defensa argumentó todo lo citado anteriormente y, además, señaló que se habrían podido alterar pruebas en “el móvil de la víctima”.

Finalmente, el juicio finalizó sin resolver las dudas pero con la absolución de Miguel López, al que el jurado popular declaró no culpable. Sin embargo, Vicente Sala —que, como se ha mencionado anteriormente, acusó a su cuñado del asesinato de su madre— pidió la anulación del juicio a finales de 2019.

Esta situación se alarga hasta la actualidad, ya que el Supremo ha anulado la sentencia que absolvía a Miguel López y, por tanto, ha ordenado la celebración de un nuevo juicio con un nuevo jurado y magistrado. Un suceso que vuelve a poner a Miguel López en el punto de mira de la justicia mientras el crimen de la viuda de la CAM sigue sin resolverse. El abogado de López, después de conocer la decisión, ha afirmado a elcierredigital.com que acudirán “al Constitucional”.

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