16 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

La primogénita de los reyes Eméritos sigue siendo el “ojito derecho" de su padre Juan Carlos I, al que ha visitado en Sanxenxo este fin de semana

Así viven Jaime de Marichalar y Elena de Borbón veintinueve años después de su boda y luego divorcio

El Cierre Digital en Boda de Elena de Borbón y Jaime de Marichalar.
Boda de Elena de Borbón y Jaime de Marichalar.
El 18 de marzo de 1995 la primogénita de los reyes Eméritos, la infanta Elena de Borbón, y Jaime de Marichalar contraían matrimonio en Sevilla. Fue la primera boda real en España en 80 años, lo que la convirtió en todo un acontecimiento. Doce años después, el matrimonio se disolvía. Ahora, tras 29 años, los que fueron duques de Lugo viven vidas separadas y discretas. La infanta Elena visita a su padre, Juan Carlos I, cada vez que tiene ocasión, como el pasado fin de semana en Sanxenxo (Galicia).

La infanta Elena de Borbón sigue siendo uno de los mayores apoyos de su padre, Juan Carlos I. El rey Emérito hizo una breve visita a Madrid el 20 de diciembre de 2023 por el 60 cumpleaños de su primogénita, y ella hizo lo mismo en Abu Dabi para celebrar los 86 años de su padre. Cada vez que tienen ocasión, padre e hija aprovechan para pasar tiempo juntos, como se ha podido ver este fin de semana en Sanxenxo, localidad gallega a la que, como es costumbre, el rey Emérito ha acudido para participar en las regatas con su barco, El Bribón, como adelantó elcierredigital.com.

Elena de Borbón aterrizaba el pasado jueves en Vigo para pasar unos días con su padre, que hace ya 29 años ofrecía su brazo para acompañar a Elena al altar. Fue un 18 de marzo del año 1995 cuando Elena de Borbón y Jaime de Marichalar contrajeron matrimonio en la Catedral de Sevilla. Fue la primera boda real que se celebró en España en 80 años, por lo que se vivió con gran alegría.

Nadie podía esperar entonces que apenas 12 años después, la primogénita de los reyes Eméritos pusiera fin a su matrimonio. En el año 2007, la Casa Real anunció el “cese temporal de la convivencia” de los que, hasta entonces, habían sido considerados los duques de Lugo. En 2009 se confirmó el divorcio “de mutuo y común acuerdo”.

Veintinueve años después, los que fueron duques de Lugo siguen con sus vidas por separado, pero manteniendo buena relación con sus hijos, Felipe Juan Froilán y Victoria Federica. El primero, vive con su abuelo en Abu Dabi y la segunda se ha convertido en una famosa influencer.

La infanta Elena de Borbón, gran apoyo de Juan Carlos I

Elena de Borbón y Grecia nació un 20 de diciembre de 1963 en la clínica Nuestra Señora de Loreto en Madrid, convirtiéndose así en la primogénita de los futuros reyes de España. Unos meses antes, se habían instalado en el Palacio de la Zarzuela, donde fijaron su residencia.

La primera hija de los entonces príncipes de España colmó de alegría al matrimonio el cual dio la bienvenida a dos hijos más, la infanta Cristina y Felipe de Borbón, quien se acabó convirtiendo en rey de España. De no ser por el nacimiento de un hermano varón, un hecho por el cual quedó desplazada de la línea de sucesión, la vida de Elena de Borbón habría sido muy distinta, pues habría llegado a ser reina de España.

De todos los hijos de los Eméritos, doña Elena siempre ha sido el “ojito derecho de su padre”, aunque don Juan Carlos jamás vio a su primogénita como soberana. De hecho, fue él quien lo decidió en una conversación con su gran amigo y expresidente del Gobierno, Adolfo Suárez. Según cuenta la periodista Pilar Eyre, el exlíder de la UCD apostaba por “los nuevos tiempos”, pero Juan Carlos quería “imponer en la Constitución la superioridad dinástica masculina sobre la primogenitura femenina”. El Emérito sentenció que su “hija no está en condiciones de reinar”.

La infanta Elena junto a don Juan Carlos.

No obstante, a pesar de las palabras de don Juan Carlos, la infanta Elena es uno de sus grandes apoyos. Según afirmaba la escritora Nuria Tiburcio, autora de la biografía 'Elena. La infanta Castiza', en una conversación con elcierredigital.com: “El Emérito y su hija tienen una relación muy estrecha y unos caracteres muy parecidos. Ellos están muy unidos y el hecho de que el rey esté en Abu Dabi ha sido un duro golpe para ella”. Los encuentros entre padre e hija son muy habituales, como se ha podido comprobar en el pasado fin de semana que estuvieron juntos en Sanxenxo. Es común ver a la primogénita del Emérito acudir a la localidad gallega siempre que su padre decide visitarla.

La vida actual de la infanta Elena

La vida actual de doña Elena dista mucho de la que llevaba años anteriores. Desde joven ha sido considerada como el verso suelto de los Borbones, aficionada a la hípica y a la tauromaquia y relacionada con múltiples hombres como con Cayetano Martínez de Irujo y el jinete Luis Astolfi hasta el 24 de noviembre de 1994, cuando la Casa Real anunció el compromiso entre la primogénita de los reyes y Jaime de Marichalar Saénz de Tejada. Junto al consejero de la firma Loewe dio la bienvenida a sus dos hijos: Felipe Juan Froilán y Victoria Federica.

Para ambos, sus hijos son su mayor prioridad y junto a ellos doña Elena había fijado su residencia en el barrio madrileño de Retiro. La convivencia era "insostenible", ya que los diversos escándalos que ha protagonizado Froilán y la nueva profesión de 'influencer' de Victoria Federica no habrían sido el agrado de la primogénita del Emérito. A pesar de los deseos de Victoria Federica de marchar de casa de su madre, lo cierto es que ambas siguen viviendo bajo el mismo el techo. Froilán, sin embargo, vive con su abuelo en Abu Dabi, país en el que trabaja para una petrolera. Un modo de alejarse de los escándalos que protagonizaba en Madrid.

La infanta Elena junto a sus hijos.

Doña Elena mantiene un perfil bajo aunque sea miembro de la Casa Real española. Las continuas polémicas de sus hijos, el supuesto distanciamiento con su hermano el rey Felipe VI y la mala relación con su cuñada, la reina Letizia, han hecho mella en la mujer que podría haber llegado a reinar. Lejos de la Corte, la primogénita de los reyes Eméritos continúa al frente de la dirección de Proyectos Sociales y Culturales de la Fundación Mapfre, aunque sin agenda oficial.

Jaime de Marichalar, el ‘bon vivant’

Jaime de Marichalar y Sáenz de Tejada es el cuarto de los seis hijos de los condes de Ripalda, Amalio de Marichalar y Bruguera y Concepción Sáenz de Tejada y Fernández de Bobadilla. El exmarido de la infanta Elena de Borbón y Grecia nació en Pamplona el 7 de abril de 1963. Estudió en su infancia en los colegios de los Jesuitas de Burgos, San Estanislao de Kostka de Madrid y en la Yago School de Dublín (República de Irlanda). A pesar de su detallada formación, esta no le sirvió para terminar una carrera universitaria. Sin embargo, su orientación fue encaminada a la gestión de empresas y marketing, estudios que amplió en París, donde residió de soltero.

El 18 de marzo de 1995, y gracias a su enlace matrimonial con la primogénita del Rey en la catedral de Sevilla, comenzó a ostentar el título de duque de Lugo, que años más tarde perdería por su divorcio con la infanta. Pero este nombramiento no es el único que empezó a aparecer en su currículo después de contraer nupcias reales. También figuran los títulos de managing director senior advisor (director gerente) del banco de negocios Credit Swiss First Boston, en su oficina central del Paseo de Recoletos de Madrid; presidente de la Fundación Winterthur, perteneciente al grupo asegurador del mismo nombre e integrado en Credit Swiss; consejero de la cementera Portland Valderribas, filial del grupo Fomento de Construcciones y Contratas (FCC); y consejero de la elitista marca Loewe y del grupo francés Louis Vuitton Moët Hennessy. Marichalar se convirtió en el hombre de confianza en España del presidente de este importante grupo francés, Bernard Arnault.

Jaime de Marichalar.

Durante esta etapa llegó a estar en siete de los consejos de administración de empresas de dentro y fuera del ámbito nacional. Pero con el divorcio llegó su expulsión de varios de estos cargos y el adiós definitivo a su escolta del Ministerio del Interior y sus vuelos gratis en la compañía aérea de bandera Iberia.

A pesar de los dos ictus que sufrió en 2001 y del trauma público de su separación de la infanta Elena, Marichalar había logrado hacerse un hueco en el mundo del lujo y la moda. Gracias a su relación con la Casa Real, y en concreto con el rey Emérito, ya había conseguido penetrar en el organigrama de Loewe y ser persona de confianza de Bernard Arnault, un íntimo amigo de su exsuegro y uno de los hombres más ricos del mundo.

Pero además del lujo, también es un amante de la caza; no hay que olvidar el incidente de su hijo Froilán con una escopeta disparándose el pie. También es un gran gourmet y adora los buenos restaurantes. Es capaz de cogerse un avión e irse solamente a cenar a París o a Nueva York.

Otra de sus pasiones es el vino, hasta el punto de que hace unos años montó una bodega con un grupo de elitistas amigos, entre los que se encontraban el que fue presidente de Repsol, el ya fallecido Alfonso Cortina; el hermano de este, el exbanquero Alberto Cortina; Ignacio Galán, presidente de Iberdrola; el ya fallecido naviero Fernando Fernández Tapias, más conocido por “Fefé”; y el experiodista Lalo Azcona. Juntos compraron parte de los viñedos de las bodegas Matarromera, en Valladolid, propiedad del empresario Carlos Moro. En estos terrenos, que lindan con la prestigiosa bodega de Vega Sicilia, comercializaron la marca de vino de autor llamada Vermilion. Precisamente, las bodegas Matarromera fueron las que sirvieron el vino en las comidas ofrecidas por los Reyes en la XV Cumbre Iberoamericana celebrada en octubre de 2005, y también en la cena anterior a la boda del príncipe de Asturias.

La vida de Jaime de Marichalar tras el divorcio

Tras su divorcio en el año 2010, Jaime de Marichalar intenta pasar desapercibido en la prensa, aunque su nombre no deja de aparecer en los titulares, en la mayoría de ocasiones vinculado a sus hijos, Froilán y Victoria Federica. De hecho, se ha visto a lo largo de los últimos años a Jaime de Marichalar acompañar a su hija a diversos desfiles de moda. Además de porque ambos son apasionados de la moda, porque su trabajo se encuentra en ese sector.

Actualmente vive en un triplex en el barrio de Salamanca de Madrid, una propiedad suya comprada a la familia Corsini con parte de la herencia que le dejó su abuela María Teresa de Marichalar.

Sobre su vida profesional, Jaime de Marichalar mantiene cargos directivos en tres sociedades, todas relacionadas con el mundo del lujo y la moda. Así, figura como apoderado de la empresa Fendi Retail Spain, propiedad de LMVH (es decir, Louis Vuitton Moët Hennessys, dedicada a la "importación, exportación de ropa, joyería, accesorios de lujo"), un grupo en el que figura desde octubre de 2018. También mantiene su puesto en el consejo directivo de Loewe, de su gran benefactor Bernard Arnault, donde figura como consejero desde 2013. Y, por último, figura en la empresa Boabreimab S.L., dedicada al "comercio minorista de prendas de vestir". Sus activos y su patrimonio se acercan a los tres millones de euros.

Según la revista People with money, el exduque consorte de Lugo se ha colocado en el número uno de los "príncipes mejor pagados de 2023" con unas ganancias estimadas de 46 millones de dólares, entre enero de 2022 y enero de 2023, con una ventaja de casi 20 millones de dólares sobre su competidor más cercano. Según esta revista, Marichalar tiene un patrimonio estimado de 145 millones de dólares y "debe su fortuna a inversiones en acciones inteligentes, participaciones sustanciales en propiedades y lucrativos acuerdos de patrocinio con los cosméticos CoverGirl".

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