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Hombre de traje sonriente frente a un edificio con el logo de Lopesan al fondo
INVESTIGACIÓN

Lopesan apuntala su imperio: Nueva promotora en Cataluña y hotel de lujo en Canarias

Eustasio López integra la promotora Santa Lucía del Mar en LS Development y negocia Bahía del Duque por 300 millones

El emporio del Grupo Lopesan  continúa su expansión. En los últimos días, la sociedad dirigida por el empresario canario Eustasio López (Agüimes, 1953) ha comprado la promotora catalana Santa Lucía del Mar. La operación ha concluído con la integración de la catalana bajo la matriz LS Development, con sede en Las Palmas de Gran Canaria. Este movimiento supone una apuesta decidida por la vivienda, en un contexto marcado por la creciente crisis habitacional que vive España actualmente.

Paralelamente, la empresa estaría explorando la adquisición del emblemático Hotel Bahía del Duque, en Adeje (Tenerife). La operación se estaría negociando por un importe cercano a los 300 millones de euros.

En esta operación, la familia Zamorano estaría negociando tanto con Lopesan como con una entidad financiera, interesados en adquirir este establecimiento de unas 400 habitaciones.

La apuesta de Lopesan por Santa Lucía del Mar

La compra de la promotora catalana Santa Lucía del Mar marca un antes y un después en la estrategia del grupo. No se trata solo de una adquisición más para engrosar el portafolio, sino de un gesto que responde a una necesidad social evidente: la dificultad creciente para acceder a la vivienda.

Integrada bajo la filial LS Development, con sede en Gran Canaria, la operación busca dar a Lopesan una nueva entrada en el mercado residencial. Desde la compañía reconocen que el turismo seguirá siendo su principal fuente de ingresos, pero la vivienda ofrece un campo de crecimiento distinto y, sobre todo, muy demandado.

Hombre sonriente con traje frente a un letrero grande de Lopesan en una playa con palmeras y sombrillas
Montaje del Grupo Lopesan. | Montaje

Actualmente miles de familias se enfrentan a alquileres elevados y precios inalcanzables para comprar en España. En este contexto, la entrada de un grupo poderoso en este sector podría convertirse en una clave para el futuro de la construcción en España.

Para el propio López, de perfil discreto y poco dado a las declaraciones públicas, esta compra significa abrir una ventana hacia un negocio menos glamuroso que los grandes resorts, pero mucho más sensible desde el punto de vista social.

El Bahía del Duque: Símbolo de lujo en el sur de Tenerife

En paralelo,  Lopesan ha puesto sus ojos en una de las joyas del turismo canario: el Hotel Bahía del Duque, en Costa Adeje. Con un precio de venta que ronda los 300 millones de euros, la operación es de calado, no solo por la cifra, sino por lo que representa este establecimiento para Tenerife.

Inaugurado en 1993, el Bahía del Duque fue pionero en consolidar Adeje como destino turístico de lujo. Sus 400 habitaciones y su estética, inspirada en la arquitectura tradicional canaria, lo convirtieron en un icono de la hostelería de alto nivel. Que Lopesan busque incorporarlo a su cartera es una declaración de intenciones. Y es que la compañía no renuncia a seguir siendo un referente en el turismo internacional más exclusivo.

La familia Zamorano, actual propietaria, mantiene conversaciones tanto con Lopesan como con una entidad financiera. La negociación sigue abierta, pero el interés del grupo de López pone de relieve su capacidad de competir en operaciones donde normalmente participan fondos internacionales o grandes cadenas con capital extranjero.

Entre Madrid y Canarias: Lopesan y su estrategia de largo recorrido

Estas operaciones se suman a otro gran movimiento reciente: la compra del Hotel Miguel Ángel en Madrid en 2024, por unos 200 millones de euros. Lopesan anunció entonces una reforma millonaria, con la idea de reposicionar el establecimiento dentro del turismo de lujo urbano. El paso fue interpretado como un salto cualitativo: de los resorts de sol y playa a la hotelería de alto nivel en la capital.

En todos los casos,  la estrategia es la misma: apostar fuerte en mercados consolidados -Madrid, Tenerife, Gran Canaria- con proyectos que requieren grandes inversiones iniciales, pero que ofrecen un retorno estable y seguro a medio y largo plazo.

Un hombre con traje y corbata está frente al Hotel Miguel Ángel, con una estatua ecuestre visible a su lado.
Eustasio López. | El Cierre Digital

El relato de estas adquisiciones tiene un denominador común: la diversificación. Eustasio López sabe que el turismo es un sector vulnerable a las crisis globales, como lo demostró la pandemia. Por eso ha optado por abrir nuevas vías de negocio, desde la vivienda hasta la gestión de hoteles en capitales internacionales.

El grupo, además, cuenta con una posición financiera saneada: bajo nivel de endeudamiento y gran liquidez. Esta solidez es la que le permite actuar con calma, negociar y no depender de terceros para afrontar operaciones de cientos de millones de euros.

Polémicas y controversias de Eustasio López

El ascenso empresarial de Eustasio López no ha estado exento de episodios judiciales y polémicas públicas. En paralelo a la consolidación de Lopesan como gigante turístico e inmobiliario, su nombre y el de su grupo han aparecido en investigaciones judiciales y conflictos urbanísticos que han generado un debate social en Canarias.

Desde 2021, el empresario está procesado en el marco del caso ‘18 Lovas’, una investigación sobre prostitución de menores que sacudió a Gran Canaria. Según la Fiscalía, una red captaba a chicas a través de una agencia de azafatas con fines de explotación sexual. Eustasio López aparece imputado por dos delitos relacionados con la prostitución de menores.

Su defensa, por contra, ha insistido en que nunca tuvo conocimiento de la edad real de las jóvenes. Una alegación que será valorada por los tribunales. El caso, todavía abierto, se ha convertido en uno de los asuntos más delicados de su trayectoria empresarial y personal, dada la sensibilidad social que conlleva cualquier acusación relacionada con menores.

Manifestación nocturna con un grupo de personas sosteniendo una pancarta que exige justicia y denuncia la explotación sexual de menores y la explotación laboral en el sector hotelero
Manifestación por el caso '18 Lovas'. | redes

La dimensión del proceso judicial ha estado además marcada por los intentos de terceros de utilizarlo en el marco de rivalidades empresariales. La Audiencia Provincial de Las Palmas rechazó la personación de Alberto Santana, hijo del empresario rival Antonio Santana Cazorla, al considerar que su intervención perseguía fines ajenos al proceso penal. Este episodio reflejó cómo la batalla entre magnates turísticos canarios ha llegado incluso a los tribunales de lo penal.

La enemistad empresarial entre Lopesan y el grupo Santana Cazorla es uno de los capítulos más conocidos en el sector turístico canario. La compañía de los Santana, en concurso de acreedores, acusó a Eustasio López de administración desleal, asegurando que había manipulado la compraventa de derechos de liquidación con el objetivo de bloquear a la competencia.

El enfrentamiento no es nuevo: durante años, ambos grupos han competido por suelo, licencias y proyectos hoteleros en el archipiélago. Este pulso, que combina lo empresarial con lo judicial, ha contribuido a dibujar un panorama de rivalidades

La actividad constructora de Lopesan también ha generado fricciones con colectivos ciudadanos y autoridades. Este año, varios grupos ecologistas han denunciado a la compañía por vertido de escombros en los barrancos del Hornillo y Pasito Blanco, en Gran Canaria. Según las denuncias, las obras se habrían realizado sin los permisos pertinentes del Consejo Insular de Aguas ni de Costas.

Además, se levantó un muro de contención en una zona de protección costera, lo que provocó el cierre del acceso público a una playa. Un tema especialmente sensible en Canarias, donde la ciudadanía ha defendido históricamente el uso libre del litoral.

Vista de una zona en obras con maquinaria pesada, un mapa del área intervenida, señales informativas y un antiguo canal de piedra parcialmente cubierto de vegetación.
Las obras de Lopesan en Gran Canaria | Cedida

La presión social y política llevó al Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana a ordenar la paralización de determinadas obras vinculadas al grupo, en este caso por licencias consideradas dudosas. Estos episodios han alimentado el debate sobre la relación entre el poder empresarial de Lopesan y el cumplimiento de las normativas urbanísticas y medioambientales.

Otro de los frentes abiertos del grupo es el conocido como caso ‘La Parresía’, vinculado a la venta de locales en el Centro Comercial Ronda. El denunciante sostiene que adquirió unos espacios presentados como locales comerciales cuando, en realidad, se trataba de almacenes.

Más allá del conflicto contractual, el asunto se complicó al asegurar el afectado que había sufrido vetos por parte del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, lo que evidenciaría de nuevo la compleja red de relaciones entre las administraciones locales y el conglomerado empresarial.

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