
Radiografía del suicidio juvenil en España: Clave tras el atrincheramiento de Alicante
El psicólogo Jorge Vallejo señala factores decisivos como el “intento de control, la polarización y el aislamiento"
El suicidio se ha convertido en una de las principales causas de muerte entre los jóvenes en España. Según el Instituto Nacional de Estadística, el suicidio fue la principal causa externa de fallecimiento de la población de entre 20 y 24 años en los últimos años. Este mismo jueves, un joven de 25 años se ha suicidado dentro de su propia vivienda tras haber estado 35 horas atrincherado.
“Esto ha sido muy duro para todos porque el chiquillo estaba normal y no demostraba tener nada”, señalaba una vecina a ‘En boca de todos’. El joven llevaba encerrado en su domicilio en Agost (Alicante) desde las dos de la madrugada del pasado miércoles. En la vivienda había varias escopetas y se había activado un dispositivo de seguridad de la Guardia Civil.
Sobre las 12:45 horas de este jueves se oyó un disparo y, al entrar en el domicilio los agentes, hallaron el cuerpo del joven. El alcalde, Juanjo Castelló, ha informado que la víctima no tenía antecedentes previos y que podría haber sufrido, supuestamente, un brote psicótico. Junto a las autoridades se encontraba un equipo de psicólogos y mediadores.

“En estos casos lo que hay que hacer no es analizar el motivo, sino cómo está actuando él ante el motivo. No es tan importante el por qué se ha atrincherado, sino cómo está gestionando el atrincheramiento”, explica el psicólogo Jorge López Vallejo a elcierredigital.com. El experto pone el foco en “romper la rigidez perceptiva”.
Esta rigidez perceptiva está sujeta a una percepción que puede tener “tres posibles hipótesis”, según López Vallejo. El psicólogo afirma que una de ellas se conoce como “intento de control”. “Al atrincherarse para controlar la amenaza, se convierte en un sistema que aumenta la sensación de acorralamiento”, añade. Otro motivo es la “polarización de opciones”. “La mente se reduce en un dilema rígido, o me rindo, lo cual es intolerable, o me quito la vida”, explica.
La tercera opción es el “aislamiento como trampa”. “Al cortar el contacto y encerrarse, elimina toda información externa que podría introducir como alternativa o flexibilizar esa visión tan rígida del problema”, prosigue. Por ello, López Vallejo hace hincapié en la importancia de “romper esa rigidez perceptiva y abrir un tercer escenario”.
El psicólogo pone como ejemplo las llamadas “maniobras paradójicas”. “Si no puedes evitar pensar en acabar con tu vida, al menos decide cuándo y cómo, en lugar de dejar que el impulso domine por ti. Al aplazarlo, se va rompiendo esa rigidez perceptiva”. También menciona el “encuadre estratégico”, en el que se dice “ahora no eres libre, te tiene atrapado la desesperación, espera un poco y devuélvete un margen de libertad”.
Sin embargo, la cobertura de este suceso concreto no representa a la mayoría de los casos de suicidio entre la población joven. El psicólogo López Vallejo ha calificado la situación como “un grave problema” y señala a todas las esferas. “Hace falta una intervención multidisciplinar, desde los organismos públicos hasta la seguridad”, sostiene.
El “silencio” frente al suicidio
“Se debe abandonar la opción del silencio y se tiene que optar por la transparencia y los programas de psicoeducación, sobre todo para padres”, afirma el experto. Según López Vallejo, es frecuente que los padres no hablen del suicidio, lo que considera “un grave error que aumenta el problema”.

El psicólogo propone programas “sistémicos” que abarquen tanto el centro educativo como el hogar. Además, destaca el bullying, al que hay que “detectar y frenar” a la vez que se ofrece apoyo psicológico a la víctima. “La formación y la ayuda son la clave principal para atajar la problemática del suicidio”, asegura.
Por otra parte, el experto señala los espacios digitales, como internet, las redes sociales y los videojuegos. “Cuando los juegos se convierten en competencia extrema, las reacciones pueden ser extremas cuando se pierde, reacciones originadas por la frustración y la pérdida de control”, afirma sobre los videojuegos.
López Vallejo habla de la necesidad de establecer un control “exhaustivo” sobre estos medios digitales por parte de las instituciones. En esta acción, deberían coordinarse “la policía y agentes sociales, psicólogos, psiquiatras sanitarios, educadores, sociólogos y trabajadores sociales”. Además, según el psicólogo, paralelamente habría que centrarse en la prevención con programas de “educación, sensibilización y análisis de riesgos”.
Los números tras el suicidio en España
Más allá de los casos concretos que conmocionan a una comunidad, la magnitud del problema se refleja con crudeza en los datos oficiales. En 2023 se registraron en España 4.116 muertes por suicidio, lo que equivale a una media de 11 personas al día. Aunque supuso un ligero descenso respecto al año anterior, las cifras entre jóvenes continúan siendo alarmantes.
Ese mismo año, 10 menores de 15 años y 354 personas de entre 15 y 29 años fallecieron por esta causa. Los datos provisionales de 2024 no son más alentadores: más de 300 menores de 29 años se quitaron la vida, entre ellos 76 adolescentes menores de 19 años.
Además, los intentos de suicidio y las conductas de riesgo han aumentado de forma notable. Solo en 2024, las llamadas de menores con ideas suicidas crecieron un 145%, y los episodios de autolesiones un 180%. Estas son señales de un sufrimiento que muchas veces se vive en silencio y que pone de manifiesto la necesidad de escuchar más y mejor a los adolescentes.
Los estudios académicos confirman la gravedad de la situación: entre 2019 y 2021, los suicidios en adolescentes subieron un 32%, pasando de 34 a 45 muertes en apenas dos años. Detrás de cada número hay historias truncadas, familias destrozadas y entornos marcados por la ausencia.
Más noticias: