09 de mayo de 2021
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FIN DE SEMANA

La madre de Jesulín de Ubrique llevaba años viviendo sola en una casa en un pueblo cercano a la popular finca del diestro gaditano

Crisis en Ambiciones: Carmen Bazán se va a casa de su hija y su novio millonario, Luis Massaveu

Carmen Janeiro y Carmen Bazán.
Carmen Janeiro y Carmen Bazán.
Mientras se reaviva el enfrentamiento entre Belén Esteban y María José Campanario, la madre de Jesulín de Ubrique, ha dejado su casa de El Bosque, un pueblo cercano a la finca Ambiciones. La famosa heredad del torero se ha ido poco a poco despoblando de familiares. Carmen Bazán la abandonó unos años después de romper su matrimonio con Humberto Janeiro, fallecido el pasado mes de agosto. Aunque Bazán nunca quiso confirmarlo la relación con su nuera fue el motivo de su marcha.

Los últimos meses han sido muy movidos en Ambiciones. Mientras se reabre la guerra entre María José Campanario y Belén Esteban, la madre del diestro de Ubrique, ha tomado la decisión de trasladarse a vivir junto a su hija Carmen Janeiro y el novio de ésta, el millonario Luis Massaveu, en su casa de Marbella. La matriarca del clan llevaba años viviendo en una casa en la localidad gaditana de 'El Bosque', muy cercana a Ubrique.

El pasado mes de agosto fallecía el que fuera su marido, Humberto Janeiro. El matrimonio de los padres de Jesulín se rompió después de años en los que las infidelidades del empresario se hicieron públicas en los medios de comunicación. Aunque en un principio Carmen Bazán siguió viviendo en Ambiciones, la mala relación con su nuera María José Campanario, nunca confirmada por ella, hizo que abandonara la finca familiar.

Los problemas de salud de la esposa de Jesulín han hecho que su perfil público se fuera desdibujando a la misma velocidad con la que la finca se despoblaba de familiares. Los hermanos del diestro (Carmen, Humberto y Víctor) no viven en ella desde hace años y, para sorpresa de todos, con su marcha mejoraron su relación con Belén Esteban, la misma con la que vivieron momentos de tensión en público y en privado cuando la madrileña vivió su romance con el diestro y que se agravó cuando la de San Blas salió tarifando de la heredad para iniciar una exitosa carrera televisiva. Un mundo en el que quiso triunfar hace años Carmen Janeiro, con la que ahora se muda su madre, a la que siempre estuvo muy unida. 

Carmen Janeiro y Luis Massaveu. 

Carmen Janeiro fue unos de los rostros más populares de las revistas del corazón y los programas rosas en los años noventa y la primera década del siglo XXI. Conocida como ‘La Jesulina’ intentó, sin éxito, triunfar como modelo y actriz y trabajó como reportera de televisión a las órdenes de María Teresa Campos. Hace unos años se alejó del foco público. Se especuló mucho sobre un problema de salud o incluso sobre el enfriamiento de la relación con su hermano y su cuñada, María José Campanario. Sin embargo, el motivo por el que ha optado por alejarse de las revistas y la televisión tiene nombre propio: Luis Masaveu Herrero.

Desde hace ocho años la Janeiro vive un romance lejos del interés de la prensa. Sin embargo, la revista Semana hace unos meses desveló una historia de amor que devolvió a la actualidad a la hermana de Jesulín y ha descubierto para los medios a Luis, perteneciente a una familia situada entre las más ricas y poderosas del país, en concreto el puesto número 16: los Masaveu. Esta dinastía asturiana siempre se ha caracterizado por ser una de las más discretas del mundo económico. Frente al poderío de los Botín o el glamour de los March, los Masaveu han sabido mantenerse lejos de la popularidad y acumulan una fortuna de 2.500 millones de euros.

Luis Masaveu Herrero. 

Aunque son una familia vinculada a Asturias, el origen de la saga hay que buscarlo en la Cataluña de mediados del siglo XIX. En 1840, Pedro Masaveu Rovira fundó la Banca Masaveu, que más de un siglo después, en 1984, se fusionó con el Banco Herrero, para ser vendida finalmente al Banco Sabadell en 2001. En la actualidad, la familia controla el 5% de Bankinter y son los cuartos accionistas de Liberbank. Lejos del mundo de las finanzas, también su fortuna se mueve en el terreno de las cementeras, al controlar Tudela, el del sector sanitario, el del mundo inmobiliario o el del arte y las bodegas.

Luis Masaveu Herrero, tiene 43 años y en 2003 se licenció en Derecho por la Universidad de Navarra. Considerado hasta ahora como un soltero de oro y uno de los más atractivos cachorros de la jet set, se encarga del área inmobiliaria de la Corporación Masaveu y es vocal en el Consejo de Administración de Liberbank. Sin embargo, es su hermano Fernando quien capitanea los negocios familiares. Otro de los hermanos, José, controla las bodegas. Las féminas de la familia, María y Carolina, se encargan de la rama artística. Esta última, protagonizó su propio pelotazo económico en su día, cuando compró acciones de Pescanova para luego venderlas. Desembolsó 5.500 euros y ganó cerca de 815.000.

Una espectacular pinacoteca

El arte ha marcado también la vida de la familia. Ya en el siglo XIX, Elías Masaveu, hijo del fundador de la saga, fue el primero en mostrar inquietudes artísticas abriendo la primera galería de arte en Asturias: el Salón Masaveu de Oviedo. Empezó así la colección familiar donde conviven pinceles tan prestigiosos como Velázquez, Goya, El Greco, Dalí, Rubens, El BoscoFederico de MadrazoSorolla o Zuloaga.

Fernando Masaveu Herrero, controla el holding familiar. 

Fue la tía-abuela de los hermanos Masaveu Herrero, quien de verdad se preocupó por poner orden y concierto en la pinacoteca familiar. María Cristina Masaveu Peterson, tomó la decisión de crear una fundación con su nombre poco antes de fallecer su primo hermano Elías Masaveu, padre de Luis, el novio de Carmen Janeiro, y sus cuatro hermanos, en 2005. Fue en 1993, cuando María Cristina dio un cambio a su vida. Después de años viviendo en Ibiza donde se codeaba con los círculos más bohemios, la muerte de su hermano Pedro Maseveu Perterson hizo que su uniera a su primo, el citado Elías Maseveu, para dirigir la corporación familiar.

Soltera y sin hijos, María Cristina dejó toda su herencia a los hijos de su primo. Tras su muerte, en 2006, Fernando Masaveu Herrero ascendió a la presidencia de la Fundación María Cristina Maseveu, del mismo modo que dirige el holding familiar. Así, la familia, al contrario de lo que ha pasado con otros clanes, ha sobrevivido al relevo generacional consolidando su poder y todo ello sin llamar la atención de los medios. Una tendencia que ahora se ha roto por una relación sentimental de uno de sus miembros, Luis Masaveu Herrero, que ha visto cómo se convertía en un personaje público de la noche a la mañana gracias a la llegada de un ciclón llamado Carmen Janeiro Bazán.

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