17 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La exclusiva de la boda para la revista 'Hola' no contará con la participación por expreso deseo ni de su hija Andrea ni de su futuro marido Miguel

Belén Esteban, ante su segundo matrimonio, de chica de barrio a icono televisivo

La finca Vega de Henares en la localidad madrileña de Alcalá de Henares es el lugar donde Belén Esteban contraerá sus segundas nupcias. Con capacidad para 600 comensales o 1.200 invitados de pie, la finca cuenta con todo tipo de facilidades. Respecto al secreto mejor guardado de la Esteban reveló que tiene dos trajes de novia y que estos no pasarán por su casa, sino que irán directos a la finca donde se dará el ‘sí, quiero’ con su chico, Miguel Marcos, su pareja más discreta.

Con su boda Belén Esteban ha conseguido el culmen de la popularidad en España. Ningún enlace concita tanto interés de los medios de comunicación y del público. Lo de Pilar Rubio y Sergio Ramos fue otra cosa. Tanto el futbolista como la colaboradora televisiva representan a su manera lo mismo: el desclasarse hacia arriba. Claro que en el caso del madridista todo tiene el tufillo hortera del que con dinero intenta tapar un origen popular. Sin embargo, la Esteban enfatiza su clase de origen y no oculta que con el dinero ganado tapa problemas de los suyos, que la justicia social no arregla. Es como un personaje de Gracita Morales pasado por Almódovar.

Desde que dio el salto a la fama a finales de los 90 un sinfín de analistas, periodistas u opinólogos han descrito a la de San Blas como un juguete roto o que su final mediático está cerca. Pese a anunciar este final cada cinco años desde hace casi un cuarto de siglo, hay que reconocer que la salud de la fama de Belén Esteban está en perfecto estado de revista. Del corazón, claro.

Belén y Jesulín en la época en la que aún eran pareja. 

Nacida en el popular barrio madrileño de San Blas el 9 de noviembre de 1973 y con apenas 21 años conoció a Jesulín de Ubrique en Benidorm, meca vacacional de la clase media del desarrollismo y, como no podía ser menos, una de las paradas esenciales del viacrucis de Belén Esteban. Entonces, Jesulín ocupaba horas y horas de televisión. Fue el último mito del toreo con verdadera raigambre popular. Los aficionados más puristas lo ponían verde, pero él, de barro y oro, conseguía llenar las plazas.

Las teles privadas, casi recién paridas, hicieron de él todo un objetivo. Se convirtió en el cateto de corazón de oro que, además, inexplicablemente para muchos, incluso llegó a jugar a sex symbol. Con la llega de Belén a su vida, las faenas privadas no acabaron y la Esteban acabó con varios cuernos sobre su testa. Tras quedarse embarazada de Andreíta, Belén abandonaba la capital de España para habitar junto a los Janeiro en Ambiciones, heredad cuyo nombre lo dice todo. Durante años Ambiciones fue junto a Hierbabuena, del clan Jurado, y Cantora, del clan Pantoja, uno de los tres santos lugares, parada obligatoria de la prensa del colorín nacional.

Belén con una niña de pocos meses en los brazos fue expulsada del paraíso campestre de los Janeiro por motivos que nunca han sido suficientemente aclarados. A partir de ahí nace la heroína televisiva. La Cenicienta rechazada por la familia venida a más de un torero. Desde entonces las televisiones y las revistas empezaron a rifársela. Cada intervención de ella como en su debut en Día a Día con María Teresa Campos o su paso por Tómbola  lograba paralizar la audiencia con su historia. Los críticos tardarían en verlo, pero con ella nacía una nueva forma de entender el melodrama televisivo.

Como las reinas de los culebrones tradicionales, la historia de Belén llegaba al público por capítulos, con el añadido de que lo suyo era la realidad pura y dura servida en directo. Como en todo relato melodramático, los escenarios irían cambiando con el tiempo igual que los antagonistas siempre tan necesarios, desde Carmen Janeiro a Toño Sanchís. Y, por supuesto, los hombres.

El camino a la gloria mediática

Belén y sus hombres son un capítulo fundamental para entender esta historia. Después de Jesulín llegaron un imposible Oscar Lozano y Dani Dj, con el que Belén se desquitó en las mejores discotecas de la capital. Luego entraría en su vida un antiguo amor de juventud, Fran Álvarez.

Belén en su primera boda con Fran Álvarez, en 2008. 

Su boda en 2008 también generó todo tipo de comentarios, pero Belén estaba en otro momento mediático. Sus problemas mostraron la peor cara de sí misma. Una mujer descontrolada que seguía reventando audímetros, pero no desde la identificación con el público, sino desde el asombro. Los momentos de tensión que llegó a protagonizar fueron épicos.

Belén y su novio Miguel Marcos. 

Recuperarse del final de este primer matrimonio y superar sus problemas de salud fueron el capítulo más duro y el más admirado por el público en la vida de la Esteban que ya entonces había comenzado su colaboración en Sálvame. Hasta entonces sus trabajos televisivos se habían centrado en comentar reality shows, pero a partir de entonces se la reclamaba incluso para tertulias sociales o políticas. Para muchos una vulgaridad, para otros la voz del pueblo trasladada a la tribuna catódica.

Ahora, Belén se casa por segunda vez.  En esta ocasión con un hombre doce años más joven que ella, Miguel Marco, un conductor de ambulancias al que conoció en uno de sus habituales ingresos por su diabetes. De todas sus parejas es la más discreta, sin duda. Tanto que ni siquiera aparecerá en la exclusiva que Belén ha vendido a ¡Hola!, lo mismo que su hija Andrea Janeiro, que quiere evitar la publicidad a toda costa.

La finca Vega de Henares en la localidad madrileña de Alcalá de Henares es el lugar donde Belén Esteban contraerá sus segundas nupcias. Con capacidad para 600 comensales o 1.200 invitados de pie, la finca cuenta con todo tipo de facilidades. Respecto al secreto mejor guardado de la Esteban reveló que tiene dos trajes de novia y que estos no pasarán por su casa, sino que irán directos a la finca donde se dará el ‘sí, quiero’ con su chico

El diseño de los dos vestidos es todo un secreto. La colaboradora contó que el presentador Jorge Javier Vázquez ha sido uno de los pocos que han visto uno de sus trajes de novia y dijo que le pareció muy bonito. El resto de los mortales, tendremos que esperar a la portada de ¡Hola! para verlo y asistir, así, al por ahora, último capítulo de la vida de ‘la princesa del pueblo’.

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