25 de septiembre de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Marisol Burón ha presentado en el Congreso una Iniciativa Legislativa Popular para su penalización mientras sigue la búsqueda del cuerpo de su hija

Dos años del crimen de Marta Calvo: Su madre pide que se castigue la ocultación del cadáver

Marta Calvo.
Marta Calvo.
El 7 de noviembre de 2019, el rastro se de Marta Calvo se desvanecía en la localidad valenciana de Manuel. Cuando se cumplen dos años de su desaparición, su madre, Marisol Burón, denuncia que al asesino de su hija "no puede seguir saliéndole gratis callar". El cuerpo de Marta todavía no ha sido localizado y, por ello, Marisol presentaba este viernes en el Congreso de los Diputados iniciativa legislativa popular que persigue un cambio legal que endurezca las penas si hay ocultamiento de cadáver.

Se cumplen dos años del crimen de Marta Calvo, más de seiscientos días de agónica búsqueda que, hasta el momento, no ha arrojado resultados. Sin un cuerpo al que dar sepultura, su madre, Marisol Burón, no ha cesado en su lucha, que este viernes se materializaba con la presentación en el Congreso de los Diputados de una iniciativa legislativa popular que persigue un cambio legal que endurezca las penas para casos como el que ha tocado sufrir. En concreto, la propuesta pasa por conseguir tipificar el delito de ocultamiento intencionado del cadáver como un delito autónomo e independiente. 

"No pararé hasta conseguir que se tengan en cuenta los derechos de mi hija y de otras que, como ella, han sido asesinadas y sus cuerpos no han sido encontrados porque sus asesinos se han negado a hablar". Acompañada por el padre de Marta del Castillo, cuyo cadáver sigue sin ser recuperado cuando están a punto de cumplirse trece años de su desaparición,  Marisol confía "en que el Congreso dé el visto bueno a nuestra iniciativa legal para ponernos de inmediato a recoger el medio millón de firmas necesario para convertir esta iniciativa en un cambio legal real. No puede seguir saliéndoles gratis callar". 

La desaparición de Marta 

Marta Calvo Burón, valenciana de 25 años, desapareció el 7 de noviembre de 2019. Ese mismo día, a las 5.55 horas, su rastro se desvanecía en la localidad valenciana de Manuel, cuando le mandó un WhatsApp a su madre, Marisol, desde el número 9 de la calle de San Juan Bautista.

Esta, preocupada porque su hija no aparecía, se presentó en el lugar de su última ubicación, y habló con el autor confeso del crimen, que negó conocer a la joven. El día 9 de noviembre, a las 21.15 horas, Marisol interpuso una denuncia en la Comisaría de Policía, que derivó el caso a la Guardia Civil, de quien era competencia, al encontrarse la desaparecida en un medio rural. 

Comenzó entonces una intensa búsqueda que perdura hasta hoy, como confirma la familia, que agradece que la Benémerita no haya dejado de buscar a Marta  desde su desaparición en noviembre de 2019. 

El cuerpo, clave para la investigación

El hallazgo del cadáver de la joven será clave para determinar si su muerte se produjo de manera violenta o de forma accidental y, por lo tanto, será decisivo para de cara a la pena del acusado, Jorge Ignacio Palma.

Jorge Ignacio Palma. 

Jorge Ignacio se entregó el 4 de noviembre, a las tres de la madrugada, en el cuartel de Carcaixente, donde aseguró a los investigadores que había conocido a Marta en una web de contactos y que la joven habría muerto accidentalmente el día 7 de noviembre tras consumir cocaína, en lo que denominó "una fiesta blanca".

Considerado un "asesino en serie", un "depredador letal", y un "homicida sexual sádico", Jorge Ignacio está siendo investigado en un procedimiento de jurado por 37 delitos, la mayoría de ellos muy graves, como presunto responsable de la muerte violenta de tres mujeres entre el 25 de abril y el 7 de noviembre de 2019, y de los ataques con fines homicidas a otras ocho, que sobrevivieron a encuentros sexuales con el inculpado.

COMPARTIR: