30 de noviembre de 2022
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FIN DE SEMANA

El suceso se ha relacionado con el asesinato del 16 de marzo en el barrio de Las Rosas, por el que dos miembros del clan de los Vargas están detenidos

Venganza por el crimen del pastor evangélico en Madrid: Queman las furgonetas de los presuntos asesinos

El Cierre Digital en
/ Furgoneta calcinada del clan de los Vargas.
Cuatro furgonetas del clan de los Vargas, los presuntos asesinos del pastor evangélico acribillado a tiros el 13 de marzo en Madrid, han ardido en las últimas semanas, la última el pasado martes. Nadie en el madrileño barrio de Valdebernardo quiere hablar del asunto, pero todos lo relacionan de forma directa con el crimen del pastor. El mensaje está claro: la familia de los presuntos asesinos debe abandonar el barrio, tal y como mandan los cánones entre familias de etnia gitana.

Los esqueletos calcinados de lo que fueron cuatro furgonetas del clan de los Vargas permanecen aún en la calle Copérnico de Madrid, en el barrio de Valdebernardo. Con una frecuencia semanal, las noches del barrio se iluminan con el fuego que devora el patrimonio de los Vargas, la última el pasado martes 11 de abril. Nadie sabe, ni quiere saber, pero todos creen que es la forma en que alguien quiere decirle a la familia de los presuntos asesinos de Joaquín Jiménez que abandonen el barrio. Son los coletazos de una mal entendida forma de interpretar la “Ley Gitana” por parte de algunos, que no entienden que la Ley es la misma para todos, payos y gitanos, y lo demás son delitos y acciones castigadas en el código penal.

Mientras, la Policía investiga si allegados al pastor, del clan de “Los Milagrones” tienen algo que ver con estos actos de venganza que suman cerca de 80.000 euros en daños.

Dos personas en prisión provisional 

Son actos de venganza difíciles de entender, máxime cuando la investigación policial progresa para esclarecer el crimen de Joaquín Jiménez y, como avanzaba elcierredigital.com, ya hay dos personas en prisión provisional acusadas de participar en el asesinato del pastor evangélico.

Se trata de un padre y un hijo del clan de los Vargas. El primero se entregó la madrugada del día 14 de marzo en la Comandancia de la Guardia Civil en Sevilla, confesando su participación en los hechos pero culpabilizando a la víctima de desatar la violencia entre familias. Su padre se entregó hace una semana, articulando un relato similar.

Según ha podido saber elcierredigital.com, padre e hijo, han contado una versión muy diferente de los hechos de la que manejan los investigadores y el juzgado. Según los dos detenidos y encarcelados, ellos actuaron en defensa propia porque la víctima les atacó con anterioridad disparando sobre su coche y alcanzando con un disparo la luna trasera. Y aunque es cierto que el coche presenta ese impacto de bala, la investigación apunta a otros hechos bien diferentes.

Según los testigos y familiares del pastor, le mataron por mediar en una disputa matrimonial

A Joaquín Jiménez, de 46 años, lo acribillaron a balazos por mediar en una separación matrimonial. Según cuentan algunos testigos y la familia del pastor, el padre de la mujer pidió ayuda a Joaquín por su doble condición de patriarca y pastor evangelista. Ella quería separarse de su marido al que acusaba de maltrato y pedía la devolución de la dote o el pago de una “sanción” por no menos de 1.000 euros. El marido no aceptaba la separación bajo ningún concepto y mucho menos entregar dinero alguno a la familia de su mujer en concepto de “multa” por los supuestos malos tratos.

En ese ambiente que no presagiaba nada bueno, Joaquín aceptó la petición de su amigo y acudió a la reunión entre ambas familias el lunes 14 de marzo. La mediación empezó mal y terminó peor. La familia del marido rechazó la mediación y acabó amenazando de muerte al pastor. Las familias de ambos consortes finalizaron la reunión de la misma manera, entre graves amenazas y juramentos.

Efectivos de SAMUR y la Policía en la escena del crimen.

El caso había dado un giro tan inquietante que la familia de Joaquín le rogó que no saliera de casa en un tiempo. Al día siguiente, martes 15 de marzo, la mujer de la pareja enfrentada, denunció en comisaría al marido por maltrato. Sólo 24 horas después, Joaquín sufrió la emboscada que le costó la vida.

Joaquín murió tiroteado por dos hombres que le emboscaron

El miércoles 16 de marzo, alrededor de las 15:00 horas, cuando Joaquín conducía su Citroën Xsara a la altura de la estación de metro de Alsacia en el barrio madrileño de Las Rosas, un todoterreno BMW le embistió a toda velocidad. El tremendo impacto destrozó por completo la parte delantera del coche de Joaquín hasta tal punto que la víctima no podía salir del vehículo. Sus atacantes no le dieron oportunidad de huir. Dos hombres se bajaron de otros dos vehículos que le seguían y con dos armas de fuego dispararon al menos 9 veces sobre el pastor indefenso. El hombre recibió ocho impactos de bala, mientras otros proyectiles se estrellaban contra las cristaleras de las escaleras de una estación de metro cercana.

Impactos de bala en la cristalera de la entrada al metro tras el tiroteo.

Los agresores emprendieron la fuga a toda velocidad en los tres vehículos, al tiempo que llegaban al lugar del crimen un sanitario del SAMUR fuera de servicio y una patrulla de la Policía Municipal que se encontraban no lejos de allí atendiendo a un motorista accidentado. Sus esfuerzos no consiguieron reanimar a Joaquín, que murió allí mismo.

Ahora, los especialistas de homicidios buscan al resto de personas que acompañaban a los Vargas, padre e hijo encarcelados de forma preventiva, con la intención de esclarecer si su participación en el crimen fue directa, como coautores, cooperadores e incluso inductores. Los policías buscan al menos a media docena de personas, hombres y mujeres que, junto a los dos detenidos hasta ahora, ocupaban los tres vehículos que participaron en la emboscada mortal al pastor.

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