25 de junio de 2024
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Propiedad del duque de Westminster, a ella también acuden miembros de casas Reales como la de Mónaco o la de Holanda, además de Juan Carlos I

Así es La Garganta, la finca en Ciudad Real donde se refugia 'el poder': Desde Camilla Parker a Corinna Larsen

El Cierre Digital en
/ Corinna Larsen y Camilla de Cornualles delante de la finca de 'La Garganta' en Ciudad Real.
Camilla de Cornualles, la esposa del rey Carlos III de Inglaterra, se tomó una semana de vacaciones debido al agotamiento laboral. Aunque el lugar al que se retiró se mantuvo en secreto, ahora todo indica que estuvo en Ciudad Real para “cazar perdices”. En Ciudad Real se encuentra la exclusiva finca La Garganta, favorita de los ‘royals’ y poder aristócrata donde tuvo lugar el primer encuentro entre Juan Carlos I y Corinna Larsen. La finca es propiedad del duque de Westminster, Hugh Grosvenor.

Son tiempos difíciles para la familia real británica. El nuevo monarca, Carlos III, anunció recientemente que padecía cáncer. Una enfermedad a la que se unía la misteriosa dolencia de la actual princesa, Kate Middleton, que ha provocado todo tipo de especulaciones al respecto. La casa real británica comunicó que había sido sometida a “una cirugía abdominal” que los seguidores de estos royals no terminaron de creerse del todo.

La ausencia de Kate Middleton durante estos meses, unida a los retoques de la foto familiar que publicó hace escasos días, ha servido para alimentar el debate sobre qué le pasa realmente a la princesa.

Momentos complicados para la familia real británica que tiene como máximos exponentes al príncipe Guillermo y a la reina consorte, Camila de Cornualles. Esta última se tomó una semana de vacaciones antes de retomar los compromisos en nombre de su marido debido a un supuesto agotamiento laboral.

El viaje de Camila fue discreto y solo ahora que ha vuelto a su agenda por el día de la Commonwealth ha trascendido el posible lugar en el que se retiró para descansar. Según ha contado la periodista Marisa Martín Blázquez en el programa TardeAR de Telecinco, Camila “ha estado en una comunidad en la que se da muy bien la caza: en la provincia de Ciudad Real. Ha venido a cazar perdices”.

“Es una finca inexpugnable porque tiene hasta helipuerto privado. De hecho, ella tenía reservado en una finca muy próxima un día de caza de perdices, pero tuvo que suspenderlo porque tenía que desplazarse en helicóptero y la climatología era muy adversa”, continuó relatando la periodista, algo que ya contamos en 2020 en elcierredigital.com.

La finca en la que estuvo, según explicaba, es una finca “a la que van grandes personajes del mundo que les gusta la caza”. Uno de ellos, “el rey Juan Carlos I”.

El lugar en cuestión, como han apuntado medios como La Razón, podría ser la finca La Garganta, vinculada a las familias reales europeas y conocida en España por ser el epicentro del primer encuentro entre Juan Carlos I y Corinna Larsen. En elcierredigital.com ya relatamos en 2020 todos los detalles sobre cómo es La Garganta y a quién pertenece.

La Garganta, propiedad del Duque de Westminster

Lugar de caza habitual de las casas reales europeas, sigue siendo uno de los iconos en calidad de trofeos por el pasto y la privilegiada situación que tiene. Sus 15.000 hectáreas —extensión mayor que la ciudad de Barcelona— ocupan el Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona, en el término municipal de Almodóvar del Campo, en Ciudad Real.

La Garganta.

Aparte de una casa más sencilla de lo que se podía intuir, la finca cuenta con un hospital de primeros auxilios y una iglesia. En algunos medios se ha hablado de que también tienen un helipuerto, pero realmente se trata de una explanada que se utiliza como tal.

El dueño de la finca es Hugh Grosvenor, un joven de 33 años al que se considera uno de los aristócratas más influyentes de Reino Unido. De hecho, es uno de los padrinos de George de Cambridge, hijo mayor del príncipe Guillermo y Kate Middleton, segundo en la línea sucesoria al trono. Grosvenor ha heredado la finca de su padre Gerald Cavendish Grosvenor —el anterior Duque de Westminster, fallecido en el año 2016—, quien adquirió la misma en 1999 por 100 millones de euros a los diferentes dueños, a través de Grosvenor Estate, grupo inmobiliario que controlaba las propiedades del noble, considerado en 2013 el hombre más rico de Reino Unido por Forbes.

Hugh Grosvenor, séptimo duque de Westminster, fue durante años considerado uno de los solteros de oro de Europa. No obstante, contraerá nupcias con Olivia Henson el próximo 7 de junio. Henson es filóloga y trabaja como ejecutiva de cuentas en una empresa de gastronomía sostenible. Su boda será uno de los eventos del año para la sociedad británica, y es que Hugh Grosvenor es el hombre más rico de Reino Unido.

En 2016, a la muerte de su padre, Hugh Grosvenor heredó su patrimonio. Es el mayor terrateniente de su país y uno de los mayores de Europa. En España tiene propiedades en Ciudad Real, Madrid o Córdoba. La Garganta la han visitado miembros de casas reales como los Grimaldi de Mónaco, los Orange de Holanda o los Borbones españoles. También han acudido políticos como Esperanza Aguirre, Álvarez Cascos o Federico Trillo. Sin embargo, su relación más estrecha es con los miembros más jóvenes de la realeza británica. Tanto Guillermo (William) como Enrique (Harry) han cazado en estos pazos, como en su día lo hiciera Carlos de Inglaterra o, ahora, su esposa Camila.

Hugh Grosvenor y Olivia Henson.

Sin embargo, hoy William de Cambridge intenta no aparecer en público cazando ni que se sepa de su afición cinegética debido a las críticas que despertó la publicación de unas fotografías suyas con escopeta después de haber realizado una campaña en contra del tráfico de cuernos de marfil.

Por otro lado, Hugh Westminster también se ha visto afectado por la compleja relación de los hijos de Lady Di después de que Harry anunciara que junto a su esposa, la actriz Meghan Markle, abandonaba la Casa Real. Según la prensa inglesa, el duque habría intentado mediar sin éxito entre los dos hermanos y hoy no cuenta con los favores de Kate de Cambridge.

Problemas con los ecologistas y los vecinos

La impresionante finca le ha dado varios dolores de cabeza al duque inglés. Ecologistas en Acción lleva años denunciando que las actitudes del noble dejan mucho que desear. En varias ocasiones han denunciado el cierre de rutas que deberían ser de acceso público, o el cultivo de tierras para beneficiarse de las subvenciones de la Unión Europea. Según Ecologistas en Acción, cultivan “miles de hectáreas que luego no recogen, pero sí reciben las ayudas que le llueven de Europa”.

También se han quejado del trato que dan a los animales que habitan en su finca: “Están acabando con los depredadores; si quieren que sus tierras estén llenas de conejos, los encargados ponen trampas contra las águilas. Así acaban con depredadores como linces, lobos o zorros”. A los tribunales intentaron llevar el cierre con pinchos que supone un peligro para los animales.

Los vecinos protestan porque los caminos están cortados. 

Por si fuera poco, Ecologistas en Acción, junto con CODA, salieron en defensa de los vecinos de El Horcajo, que quedaron aislados debido a que el casco urbano de la localidad queda en medio de La Garganta. El cierre de caminos se denuncia constantemente, entre ellos, el Camino Real de la Plata que da a las Minas del Horcajo. Denunciaron en 2013 y 2014 que guardas de la finca, armados, impedían el paso a los vecinos. Las protestas y denuncias se han sucedido durante años sin que se produzca sentencia alguna que obligue a la finca que también sirvió de escenario para el primer encuentro entre Corinna Larsen y Juan Carlos I.

Juan Carlos I, Corinna y su encuentro en La Garganta

La relación de Juan Carlos I y Corinna Larsen tuvo varios escenarios en España y fuera de nuestras fronteras. Los que conocen esta historia aseguran que el lugar donde empezó todo es la finca La Garganta. Fue en 2004 cuando la alemana y el Rey se conocieron en una cacería.

finca_corinna_y_emerito

Corinna Larsen y Juan Carlos I en un montaje frente a la finca.

La alemana entonces aún usaba con todo derecho el nombre de Corinna zu Sayn-Wittgenstein, ya que estaba aún unida en matrimonio al príncipe alemán Casimir zu Sayn-Wittgenstein, con el que contrajo matrimonio civil en 2000. Entonces el matrimonio no pasaba su mejor momento a pesar de que tenían un hijo de corta edad, Alexander, nacido en 2002. De hecho, anunciaron su divorcio un año más tarde, en 2005.

Por su parte el rey Juan Carlos I acababa de terminar otra relación personal. Dicen que esa ruptura no había sido sencilla para el monarca y que Corinna llegó en un momento de debilidad para Juan Carlos de Borbón. Una relación que empezó sin pretensiones y acabó siendo la más polémica de su vida. Esa tarde de cacería en Ciudad Real nadie podría imaginar que los negocios acabarían siendo investigados por la Fiscalía suiza y que la alemana acabaría denunciando a Juan Carlos I ante la justicia británica por presuntas amenazas. Causa que finalmente fue archivada.

COMPARTIR: