29 de noviembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Un equipo forense analiza el ADN de un cráneo encontrado en una isla de Irlanda para saber si puede tratarse del fugitivo más buscado

El paradero de Antonio Anglés, más cerca de resolverse tras 29 años del crimen de Alcàsser

Antonio Anglés.
Antonio Anglés.
El triple crimen de Alcàsser podría estar más cerca de resolverse. Un equipo forense analiza una calavera hallada en una isla de Irlanda después de que las autoridades españolas advirtieran del parecido que arrojaba la reconstrucción de dicho cráneo con el del presunto autor material del asesinato de Miriam, Toñi y Desirée. El rastro de Antonio Anglés se perdió en 1993 en la bahía de Dublín, cuando viajaba como polizón en un barco, por lo que investigadores creen que pudo morir ahogado.

Casi tres décadas después de los asesinatos de Toñi, Desirée y Miriam, las tres niñas de Alcàsser, el caso podría estar más cerca de resolverse. Según los periodistas Genar Martí y Jorge Saucedo, autores del libro 'El fugitivo' sobre la huida de Antonio Anglés, la Policía ha pedido que se coteje el ADN de un cráneo hallado en la isla de Lambay con el del presunto autor material del triple crimen, para poder determinar su coincidencia, tal y como señalaron en  el programa de Antena 3 'Espejo Público'.

Según han relatado, en el año 2006 unos pescadores hallaron los restos de un hombre no identificado en estas aguas de Irlanda. Sin embargo, a pesar de que desde entonces han trascurrido quince años, ha sido ahora cuando los investigadores del país han pedido ayuda para su identificación, después de haber realizado una reconstrucción digital del cráneo, cuyo parecido con Anglés, para las autoridades españolas, es evidente.  

Por ello, la policía irlandesa trabaja en la extracción del ADN de los dientes, un proceso que puede dilatarse entre quince días y un mes pero cuyo resultado dependerá de la presión que ejerza la policía española, según han informado ambos periodistas. 

Este no es el primer hallazgo de restos óseos que despierta las alarmas de los investigadores. El pasado mes de mayo, los análisis descartaron que dos piernas encontradas en la costa de Irlanda pertenecieran al fugitivo. Según datos del país, en la misma zona han aparecido, entre los años 1971 y 2002, hasta doce cadáveres que aún no han sido identificados

Reactivación de la búsqueda

El nuevo análisis coincide en el tiempo con la campaña divulgativa que prepara el Grupo de Localización de Fugitivos de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado Central de la Policía Nacional para reactivar la búsqueda del presunto autor material del triple crimen. 

El juzgado de instrucción número 6 de la localidad valenciana de Alzira, que mantiene abierta la investigación del caso, autorizó hace unas semanas el uso del perfil de Antonio Anglés en una operación para localizar al fugitivo, dado que, según el escrito remitido al Juzgado, es "una persona de gran interés policial sobre el que, tras diversas gestiones, no ha podido establecerse su localización".

El rastro de Antonio Anglés se perdió en 1993 en la bahía de Dublín, cuando viajaba como polizón en un barco. El pasado mes de septiembre, un oficial del 'City of Plymouth' confirmaba que el presunto autor del triple crimen, al que se le atribuyen los delitos de rapto, violación, asesinato, inhumación de cadáver y tenencia ilícita de armas, estuvo a bordo de la embarcación. El oficial aseguró que Anglés huyó en aguas irlandesas y evadió el cordón policial en el puerto de Dublín, desmontando de este modo una de las principales hipótesis de la investigación, que sostiene que el fugitivo murió ahogado. 

A punto de cumplirse 29 años de la desaparición

Miriam GarcíaToñi Gómez y Desirée Hernández tenían entre 14 y 15 años cuando fueron secuestradas, violadas y torturadas hasta la muerte. Las jóvenes fueron vistas por última vez el 13 de noviembre de 1992 cuando se dirigían desde Alcàsser, la localidad valenciana donde residían, a la discoteca Coolor, en Picassent.

Las tres niñas de Alcàsser. 

Hicieron autoestop y, a la salida de su pueblo, una pareja, Francisco Hervás y Mari Luz, las recogió y las dejó en la gasolinera Marí Picassent. Allí, una vecina aseguró haberlas visto subirse a un coche blanco con cuatro personas a bordo. Pero las jóvenes nunca llegaron a la discoteca. Su rastro se desvaneció. 

Comenzaba entonces una intensa búsqueda que terminó dos meses después, el 27 de enero de 1993, cuando dos apicultores hallaron los cadáveres semienterrados de las jóvenes en un paraje de difícil acceso conocido como La Romana, el mismo en el que, en 2019, una pareja encontraba restos óseos que pertenecían a una de las niñas. 

Miguel Ricart y Antonio Anglés

El 5 de septiembre de 1997, Miguel Ricart fue condenado a 170 años de prisión como autor de tres delitos de asesinato y cuatro continuados de violación, en concurso con tres delitos de rapto. El 29 de noviembre de 2013, con 44 años, Ricart salió de la cárcel después de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos anulara la doctrina Parot. 

Antonio Anglés, considerado autor material de los hechos, se fugó antes de ser detenido. Ahora, veintinueve años después del triple crimen de las niñas de Alcásser, el caso puede estar más cerca de ser resuelto. 

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