02 de marzo de 2024
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FIN DE SEMANA

El primogénito de la vedette desdice a su madre y cuenta cómo de pequeño en su chalé de Boadilla tomó audios y fotografías de ella con el Rey Emérito

Bárbara Rey y Juan Carlos I: La verdad de las cintas y grabaciones junto a su hijo Ángel Cristo Jr.

El Cierre Digital en
/ Bárbara
Ángel Cristo Jr, hijo de la vedette Bárbara Rey –que acaba de perder a su hermano Salvador– y del domador Ángel Cristo, ha “reventado” la prensa con sus últimas afirmaciones sobre la vida con su madre, su hermana y su padre. También ha contado su verdad sobre las polémicas grabaciones de la vedette y sus encuentros con Juan Carlos I, que ratifican lo publicado por elcierredigital.com sobre la existencia de audios y múltiples fotografías, no vídeos, grabados en el jardín del chalé de Boadilla.

La familia de la vedette Bárbara Rey es motivo de titulares en los medios estos días tras las comentadas declaraciones de su hijo Ángel Cristo Jr. y la recién anunciada muerte de su hermano Salvador. Ha sido Sofía Cristo, hija también de Bárbara Rey quien ha revelado con gran tristeza el fallecimiento de Salvador –que según ha comentado "estaba muy enfermo y malviviendo"– tras recibir una llamada de su madre en el plató de Espejo Público esta tarde.

Hace más de siete años Bárbara ya hablaba de la delicada salud por un cáncer de colon de su hermano, que en sus palabras, "perdió tanto peso tras su enfermedad que solo tenía huesos y piel". La exvedette y Salvador tenían una buena relación y ella incluso llegó a pasar largas temporadas en su Murcia natal para cuidar de él.

 

Por otro lado, Ángel Cristo Jr. (42 años) ya dio de qué hablar este jueves con solo el avance del primer programa de ¡De viernes!, que se estrena en Mediaset hoy 24 de noviembre. Es el primer invitado y su entrevista prevée no dejar a nadie indiferente. Sobre todo, después de que tras muchos años el hijo mayor de Bárbara Rey y Ángel Cristo ha cambiado su relato y desvela numerosos detalles sobre su complicada infancia y la de su hermana, la DJ Sofía Cristo.

De momento, lo que la opinión pública ha visto es un avance de la entrevista del nuevo programa de Mediaset que dirige el periodista Santi Acosta, gran conocedor del caso, donde el hijo de la vedette murciana ha cargado tanto contra su madre como contra su hermana Sofía. “Desde los 13 años, mi hermana no tenía ni idea de lo que ocurría en casa porque estaba 24 horas drogada”, explicó antes de añadir que "el dinero para drogas se lo robaba a su madre de la habitación" y que era "el dinero en efectivo que cobraba Bárbara Rey por su chantaje al rey Emérito, don Juan Carlos".

Y es que fue Ángel Cristo Jr. el presunto responsable, a petición de su madre, de las fotografías y grabaciones realizadas al hoy rey Emérito en el chalé donde vivían, en Boadilla del Monte (Madrid). Quizá con la idea de un posible chantaje. “Mi madre toma la decisión de hacerle unas fotos al Rey. Yo voy a hacer las fotos”, destapa sin contemplaciones en la entrevista el primogénito de la vedette. 

Y, a pesar de que es bien sabido que el gran domador Ángel Cristo maltrataba a su madre, el hijo de Bárbara ha añadido que “la verdadera pesadilla no era mi padre, era mi madre. Yo he visto a mi madre gastarse mucho, mucho dinero en el casino.... desde cien euros a treinta mil euros en una noche”, señalaba.

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Sofía Cristo, Bárbara Rey y Ángel Cristo Jr. en una presentación.

En referencia a las polémicas grabaciones con las que Bárbara Rey 'chantajeó' al rey Emérito, Jr. ha asegurado que fue él mismo quien tomó y reveló unas instantáneas de la vedette murciana con Juan Carlos I. Según publicó con anterioridad elcierredigital.com, fuentes de total solvencia aseguraban que no había grabaciones de vídeo. Y que solo había grabaciones de voz y múltiples fotografías tomadas en el jardín del chalé familiar de Boadilla, tal y como confirma ahora Ángel Cristo Jr. en su versión de los hechos.

Fuentes cercanas a la vedette aseguran que Bárbara Rey está destrozada por las declaraciones de su hijo, y que "se ha negado a hablar mal de él". Por su parte, Sofía Cristo ha sido muy clara a través de una historia en su cuenta oficial de Instagram, donde le ha dejado un mensaje a su hermano sobre su participación en el programa de Telecinco: “Las malas intenciones nunca tendrán buenos resultados”.

La relación de Ángel Cristo y Bárbara Rey

El domador Ángel Cristo conoció a Bárbara Rey cuando era la estrella en un espectáculo musical de la sala Lido, de Madrid, y que tenía por título Una noche Bárbara. Era la vedette del momento. Por entonces, mantenía un pisito de un dormitorio alquilado en la calle de Arturo Soria, que luego compró con una hipoteca de 19.000 pesetas anuales. Un apartamento que luego vendió para irse a la urbanización madrileña de élite La Moraleja junto a su ya marido Ángel Cristo. Por entonces, antes de casarse con el domador, Bárbara estaba llena de deudas debido a un fracaso empresarial en Totana, su ciudad natal: una fábrica que habían montado ella y la familia y que no funcionó.

Ángel Cristo y Bárbara Rey en su boda.

En aquella época, finales de la década de los años setenta, María García García, su verdadero nombre, cobraba quince mil pesetas, con las que no podía hacer frente a las deudas contraídas.

Por entonces, Cristo ostentaba uno de los mejores circos de Europa. Había levantado un imperio a nivel mundial gracias a la ayuda de su primera mujer, la trapecista Renata, su gran amor. Ella murió y fue enterrada en Valencia, donde también lo estaban los padres de Ángel, en un panteón familiar en forma de carpa y con dos leones custodiando la entrada que mandó construir para descanso de sus familiares más queridos. A él le hubiera gustado ser enterrado allí, tras su fatal desenlace en mayo de 2010, pero finalmente sus hijos decidieron que su cuerpo descansara en el cementerio madrileño de La Almudena. Ver para creer.

Ángel Cristo había conocido a Bárbara poco después de enviudar de Renata. Fue algo especial para ambos. Quizá muy perjudicial. Pero la vedette de Totana al casarse con el domador dejó su profesión y entró a trabajar en el circo de su marido, como supuesta domadora de elefantes. O, al menos, así se anunciaba en los cárteles. Ambos se casaron en Valencia, en la carpa de su circo, el 12 de enero de 1980.

Su relación amorosa fue muy seguida por toda España. Tanto, que al principio de los años ochenta, cuando las fuerzas de extrema derecha estaban muy pujantes en la España postfranquista, apareció una pintada en el barrio madrileño de la plaza de Olavide donde se podía leer: “Viva Cristo Rey”, que fue modificada con pintura por esta otra: “Viva Ángel Cristo y Bárbara Rey”.

La separación de la pareja llegó en 1988 y fue traumática. La actriz ha confesado en muchas entrevistas el infierno de violencia en el que se convirtió su matrimonio. Finalmente, decidió no soportar más el maltrato al que era sometida por el domador y separarse. Él se fue de la mansión que compartían en la uranización madrileña de La Moraleja, dejando a la vedette y a sus hijos casi con lo puesto. 

El juez obligó a Cristo a devolver a su exmujer los muebles y enseres que se llevó cuando abandonó el domicilio conyugal, que pasaría a estar en el punto de mira de Jesús Gil, que la compró como no podía ser de otra forma a bajo precio para instalarse él junto a su familia. En dicha sentencia también se recogía que la custodia de los niños correspondería a Bárbara Rey, aunque la patria potestad sería compartida por ambos. Eran tiempos donde la vedette murciana quiso regresar a la senda de Juan Carlos I. Y se mudo a un chalé en Boadilla del Monte, a las afueras de Madrid y próximo al Palacio de la Zarzuela, residencia real.

El archivo secreto del CESID 

Pero la historia de Bárbara Rey con el monarca español comenzó en los primeros tiempos de la Transición. Se hicieron “amigos” por medio del círculo del entonces presidente del Gobierno de España Adolfo Suárez, que años antes había sido director general de RTVE e impulsó el salto de la vedette a la televisión cuando Valerio Lazarov la llamó para presentar en la cadena pública, la única televisión entonces en España, la Gala Especial de Nochevieja de 1975, junto a Ágata Lys, Paca Gabaldón y Didi Sherman.

Un año más tarde, la vedette ya consiguió atraer la atención de todo el público con un programa de variedades para la noche de los sábados en la televisión pública, titulado 'Palmarés', que lanzaría definitivamente a la fama a la hasta aquel momento desconocida presentadora. Por entonces, Suárez era ya presidente del Gobierno español en el segundo Ejecutivo dentro del reinado de Juan Carlos I.

La vedette Bárbara Rey.

Fue precisamente el círculo de Adolfo Suárez, conocedor de los gustos del rey Juan Carlos en cuanto a mujeres se refiere, quien se la presentó en la segunda mitad de los años setenta. Dicen que el monarca disfrutaba desde entonces de un trato muy familiar con todos los miembros de la familia de Bárbara Rey. Y era considerado como uno más. Y así siguió muchos años. Incluso cuando la vedette rompió su matrimonio con Bárbara Rey. En esos finales años de los ochenta y principios de los noventa don Juan carlos disfrutaba además de las delicias culinarias (paellas) que la actriz murciana le preparaba en la barbacoa de su chalé situado en la zona de Boadilla del Monte.

Según investigaciones policiales, durante esos años de relación, las atribuciones mensuales que Bárbara Rey recibía de los fondos reservados del Ministerio del Interior podían rondar entre un millón y dos millones de pesetas, aunque según algunas fuentes podrían ser más. Luego, más tarde, fueron ingresados en una cuenta bancaria en Luxemburgo, como relató elcierredigital.com.

Según contarón los periodistas Antonio Rubio y Manuel Cerdán al director de elcierredigital.com, "los agentes del CNI le abrieron una cuenta bancaria en el Kredietbank Luxembourg a la que transfirieron una primera cantidad de 26,3 millones de pesetas (160.000 euros). La cuenta secreta tenía asignado el número 55-209185-88-1 y estaba calificada como “compte kt plus”, un servicio de mayor remuneración financiera. Para ocultar la identidad de los verdaderos beneficiarios figuraba a nombre de la firma la comercial W.K Dibiapur, una sociedad off shore constituida en un paraíso fiscal".

Sin embargo, los ingresos se cortaron cuando la relación se interrumpió en junio de 1994 y fue cuando ella intentó llegar a un acuerdo indicando que tenía material gráfico y audiovisual complicado para los intereses de la Casa del Rey. La operación la llevó personalmente Manuel Prado y Colón de Carvajal, el gran amigo financiero del Rey Juan Carlos, fallecido en el año 2009 en Sevilla.

Por alguna razón desconocida, la vedette siempre había tenido la afición de dejar constancia de las conversaciones privadas con sus parejas. En la televisión, una vez (a primeros de marzo del año 2000, en el programa en directo 'Crónicas Marcianas'), ya salió en antena la grabación de una discusión entre ella y su exmarido, Ángel Cristo, que su hija Sofía puso vía telefónica a los telespectadores.

La intención de Sofía Cristo era hacer quedar mal a su padre, que en la cinta, sin que se supiera a santo de qué, insultaba a Bárbara diciéndole a grito pelado que "era una puta". Pero consiguió el efecto contrario cuando el domador de tigres por entonces en decadencia, presente en el plató, soltó una lastimoso: “Si esta señora ha sido capaz de chantajear a uno de los hombres más importantes de nuestro país, cómo no va a tratar de destruir a un pobre y humilde hombre de circo como yo”.

Pero como ha contado elcierredigital.com, según fuentes de total solvencia, no había grabaciones de vídeo hasta el momento posterior a estos encuentros que Bárbara Rey contrató ya los aparatos en la tienda madrileña de El Espía. Hasta entonces solo había grabaciones de voz y múltiples fotografías, muchsa de ellas tomadas en el jardín de la casa de Boadilla por su hijo 'Angelito'. Por eso, hay que situarse en el tiempo y observar que por esas fechas las grabaciones de vídeo eran muy escasas, y hasta el CNI, entonces CESID, tenía en sus archivos una fonoteca donde grababa las conversaciones de voz de los principales actores de la vida pública española y no una videoteca.

Tras saltar a la luz estos audios y luego vídeos, los miembros del entonces CESID llegaron a un principio de acuerdo con Bárbara Rey. Pero tenían que visionar el material para ver si éste era verdadero y cuantificar la importancia económica. Para ello le entregaron un maletín para que Bárbara depositara allí el material. Las llaves las tenían ellos y la actriz sólo tenía que depositar en ella el material, cerrar la maleta y entregársela.

Cuál fue su sorpresa cuando depositó el material, y al cerrar el maletín comenzó a salir humo de él. El problema es que los espías españoles habían incorporado un material químico dentro de la maleta, para eliminar y destruir todo el material conforme se introdujera en él. Al ver salir humo y ante el temor de que fuera una bomba, Bárbara Rey arrojó corriendo el maletín a la piscina de su casa de Boadilla, donde permaneció en su fondo casi una semana. Afortunadamente para ella, la actriz tenía otra copia de seguridad guardada en una caja fuerte de Luxemburgo, bajo clave de 18 dígitos.

Y esta es la parte más importante de la historia de las polémicas grabaciones de la vedette y sus continuos encuentros, por aquellos años con el entonces todopoderoso rey Juan Carlos I. Un hecho que su hijo Ángel Cristo puede hoy desvelar y contar por primera vez como testigo principal. Todo depende de él. Seguir o cerrar un culebrón (muy dinerario) de más de 40 años.  

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