23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

El filipino de origen chino comenzó a adquirir bodegas españolas en el año 2016 con la compra de Domecq Fundador y Garvey, esta propiedad de Rumasa

Andrew Tan, el nuevo ‘señorito’ de Jerez: El "rey del brandy" que sustituye a Ruiz Mateos

Andrew Tan.
Andrew Tan. / Dueño del Grupo Emperador.
Andrew Tan, empresario filipino y dueño del Grupo Emperador (propietario de diversas destilerías e inmuebles en España), comenzó su adquisición de bodegas jerezanas en el año 2016 con la compra de Domecq y Fundador. Un año más tarde adquirió Garvey, que fue parte del holding de Ruiz-Mateos hasta el año 2011. Actualmente, Tan, que comenzó sus negocios con la venta de whisky, tiene bajo su poder algunas de las bodegas de brandy más importantes de Jerez.

El brandy de Jerez no es solo famoso dentro de nuestras fronteras sino que también es un producto de gran valor fuera de ellas. En Filipinas, por ejemplo, este alcohol procedente de la localidad española que le da nombre, tiene un gran valor, por encima de sus propias producciones de la bebida.

Para Andrew Tan, empresario filipino de origen chino, la conocida marca de brandy Fundador tenía un componente sentimental que fue precisamente el que llevó al empresario a hacerse con la compañía. Un primer paso al que le siguió la compra de Bodegas Garvey y que ha hecho que, hoy día, Andrew Tan pueda ser considerado como el sustituto de Ruiz Mateos en el mundo bodeguero, que llegó a tener bajo su poder unas 20 bodegas en la ciudad andaluza.

Las andanzas de Tan en Jerez comenzaron en 2016, cuando empezó a comprar bodegas de la ciudad: Domecq fue la primera y, unos meses más tarde, se hizo con las conocidas Bodegas Fundador. Quedaron entonces amparadas bajo el Grupo Emperador, concretamente en una de sus divisiones, Emperador Distillers, que en su web se define como “referente mundial en la elaboración de marcas líderes de brandy y vino de Jerez”.

Además de esta rama dedicada al alcohol español, el grupo cuenta también con una sección inmobiliaria, denominada Emperador Properties, que posee edificios emblemáticos como la Torre Emperador Castellana, una de las cuatro torres de Madrid; la mitad de la torre Caleido, también en la capital; y la Torre Diagonal de Barcelona.

El empresario aparece en la lista Forbes de los más ricos del mundo con un patrimonio neto de unos 2.500 millones de dólares y, además de estos negocios en España, posee otros tantos a lo largo del mundo. Hoteles, casinos y algunas franquicias de McDonald’s en Filipinas se unen a la fortuna que el empresario amasa con sus propiedades en España, entre las que se incluye la ya mencionada Bodegas Fundador, la más antigua y grande del país. Fundada en 1730, actualmente posee prácticamente el 50% de la cuota de mercado mundial del brandy de Jerez y es líder en la importación de esta bebida al país del que procede Tan, Filipinas.

Torre Emperador Castellana.

Andrew Tan y sus negocios de licores

El magnate, de 70 años, nació bajo el nombre de Andrew Chong Buan Lim Tan en Quanzhou, China, en el año 1952. Procedente de una familia humilde (su padre era trabajador industrial), se acabó mudando a Filipinas con ellos. Su propósito era conseguir el dinero suficiente para montar un negocio que le diera estabilidad económica, y con esta idea en mente estudió Administración de Empresas en la Universidad del Este. Acabó graduándose cum laude en 1974 y ahí comenzó su relación con el brandy Fundador. Para celebrar el logro, su padre abrió una botella que Tan probó por primera vez.

Seis años después, Tan se lanzó al mundo de los negocios, concretamente al de las destilerías, con la empresa Consolidated Distillers. Su primer lanzamiento fue con whisky, pero su poca aceptación debido a la ardua competencia hizo que cambiara de estrategia. Tras un viaje a las bodegas españolas, dio con la solución: el brandy Emperador. Fue lanzado en 1990 y obtuvo un gran rendimiento, lo que permitió que el grupo creado por Tan no se resintiera por la crisis inmobiliaria que afectó a la rama que creó en 1989, Megaworld.

En 2016, casi 40 años después de probar su primera copa de Fundador, Andrew Tan logró hacerse con la bodega, que ya había pasado por otras multinacionales previamente. Según recogía Diario de Jerez, cinco años después de la adquisición, las instalaciones habían sufrido la renovación tanto de los procesos industriales como de la maquinaria. También se produjo una mayor apuesta por la producción de brandy y vino.

El Grupo Emperador liderado por Tan era ya en 2015 el primer productor de brandy a nivel mundial, y poseía empresas como Terry y Harveys. Con la compra de Fundador cerraba el ciclo que se inició con la cata de su primera copa de brandy, y un año más tarde, en 2017, iba un paso más allá al adquirir las bodegas Garvey, que fueron propiedad de la familia Ruiz-Mateos.

Ruiz Mateos, el antiguo magnate bodeguero de Jerez

José María Ruiz-Mateos Jiménez de Tejada nació el 11 de abril de 1931 en Rota, Cádiz. Y tal y como ocurrió con el filipino Andrew Tan, el andaluz comenzó en los negocios con el alcohol, concretamente con la exportación de vino a Inglaterra.

José María Ruiz Mateos.

A principios de la década de los sesenta surgió su holding, el imperio Rumasa (1961-1983), que contaba con casi 700 empresas, 21 bancos y 65.000 empleados en nómina. Algunas de estas empresas fueron bodegas jerezanas. Según publicaba El País en el año 1985, el grupo de Ruiz-Mateos controló en esta etapa el 24% del sector del brandy y el 33% de los vinos de Jerez.

Sin embargo, en 1983 el negocio de Ruiz-Mateos empezó a tambalearse con la expropiación del grupo por parte del Gobierno de Felipe González por sus grandes deudas y la auditoría a la que estaba sometida por parte de la firma Arthur Andersen. Como consecuencia, muchas de las bodegas que el empresario ostentaba fueron vendidas a otros postores.

Nueva Rumasa y la recompra de bodegas Garvey

Años más tarde, sobre 1990, fueron los hijos de José María los encargados de darle una nueva vida al holding formado por su padre. Empezaron a comprar empresas en crisis con las que conformaron un nuevo imperio: Nueva Rumasa. Una de estas adquisiciones fue el Grupo Garvey, que ya poseían en su etapa de Rumasa y que fue recomprada en 1996.

Sin embargo, este nuevo holding también se vio envuelto en el escándalo. Entre 2009 y 2010, Nueva Rumasa realizó varias emisiones de pagarés por parte de empresas del grupo que prometían intereses de hasta el 12%. Con ellas obtuvo unos 300 millones de euros de 4.500 inversores. Aquello fue denunciado como un fraude piramidal y la Audiencia Nacional imputó a los Ruiz-Mateos.

En 2011, los Ruiz-Mateos abandonaban la bodega que adquirieron en dos ocasiones, dejándola en concurso de acreedores y con una plantilla de 53 trabajadores, frente a los 150 existentes cuando el grupo estaba a cargo. Seis años más tarde, Andrew Tan y su Emperador Distillers fue el encargado de adquirir la compañía, aglutinando así bajo su poder algunas de las bodegas de brandy más importantes de Jerez.

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