16 de agosto de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El marinero Samuel Kwesi relata en el programa 'En boca de todos' cómo ocurrió la tragedia en Canadá que se cobró nueve muertos y doce desaparecidos

Naufragio del Pintaxo: Un superviviente asegura que el capitán "me hizo mentir"

Buque Villa de Pitanxo.
Buque Villa de Pitanxo. / Embarcación que naufragó dejando nueve muertos y doce desaparecidos.
Los restos del buque pesquero 'Villa de Pitanxo' que naufragó en Canadá hace más de cuatro meses siguen en el fondo del mar. A día de hoy no hay noticia de los doce tripulantes desaparecidos en el fatal accidente del que se investigan posibles negligencias. Según ha testificado uno de los tres supervivientes, como ha recogido 'En boca de todos', el marinero Samuel Kwesi asegura que el capitán de la embarcación "me obligó a mentir en el relato de los hechos" y "nos quería matar".

Ya han pasado más de cuatro meses desde el trágico naufragio de la embarcación pesquera gallega 'Villa de Pitanxo', que se hundió a 450 km al este de Terranova (Canadá). Nueve fallecidos, doce desaparecidos y tres supervivientes –entre ellos el capitán del barco, su sobrino y otro tripulante– fueron el resultado de esta catástrofe de la que se siguen buscando respuestas.

Los familiares de los marineros víctimas de este suceso no descansan en su intento de saber cómo ocurrió el trágico desenlace y piden que se rescaten los restos del navío sumergido en las profundidades del mar. La investigación llevada a cabo hasta ahora, además de buscar los cuerpos de los marineros, contempla las posibles negligencias que se pudieron cometer a bordo del buque provocando el fatal accidente.

El testimonio del marinero Samuel Kwesi –uno de los supervivientes del naufragio– en el programa de Cuatro 'En boca de todos', revela que queda mucho por conocer de este misterioso naufragio. En su último relato, Kwesi asegura que el capitán del Pitanxo, Juan Enrique Padín, "me hizo mentir" en la versión de los hechos y "nos querían matar".

Tal y como ha contado Kwesi, los problemas comenzaron cuando se intentó subir una carga de pesca demasiado pesada para el buque. La tripulación advirtió al capitán del peligro, pero este "no nos hizo caso". Incluso, Kwesi comenta que alguno de los marineros llegaron a gritarle al capitán: "¡Asesino, nos quiere matar!" Después, se pararon motores y la embarcación comenzó a inundarse. El superviviente Samuel afirma que "solo el capitán y su sobrino accedieron a los trajes de supervivencia", mientras que él llegó a estar cinco horas a la deriva con unos vaqueros y 13 grados bajo cero de temperatura.

Los familiares de los naúfragos del Pitanxo piden respuestas

Desde el 16 de febrero, los allegados de los tripulantes –con María José de Pazo como presidenta de la asociación que han creado las familias– hacen presión para que se y se esclarezcan las causas del trágico accidente que solo dejó tres supervivientes. "El Gobierno continúa con su negativa de buscar en las profundidades del mar a pesar de la existencia de un robot cedido por una empresa noruega", denuncia María José de Pazo.

La presidenta y portavoz de la asociación explica en una llamada con elcierredigital.com: "El magistrado dice que hay 21 indicios claros de homicidio por imprudencia y que hay delitos graves contra la seguridad y salud de los trabajadores. Sin embargo, como difieren las versiones de las testificales, alguien tiene que descubrir cuál es la verdadera".

Entre los últimos avances en el caso destaca la puesta en sede judicial de varios mensajes de Whatsapp que intercambiaron muchos de los tripulantes del pesquero gallego con sus viudas y demás familiares durante su travesía. "Esos mensajes, en los que se habla de las condiciones laborales y vitales de los tripulantes, forman parte del atestado que emitió la Guardia Civil a la Audiencia Nacional. La Audiencia conoció de forma provisional medidas cautelares, tomó declaración al patrón Juan Enrique Padín –que está siendo investigado–, a Samuel Kwesie –tercer tripulante superviviente– y Eduardo Rial –sobrino del patrón– como testigos".

María José de Pazo.

Según continúa su relato María José de Pazo ante elcierredigital.com, "el atestado de la Guardia Civil recoge también testificales de la tripulación del Playa de Menduiña II, que fue el que rescató el fatídico día del accidente a esos tres supervivientes y los cuerpos que pudo. Estuvieron conviviendo con ellos hasta el día sábado 19 de febrero, que atracaron en San Juan de Terranova". 

"El Gobierno continúa con su negativa"

Desde que el Villa de Pitanxo fue engullido por el mar, los familiares de las víctimas de su hundimiento han insistido en la inspección de los restos de la embarcación. Sin embargo, como confirma María José de Pazo, "todavía no se ha bajado al barco, pero nosotros seguimos pidiéndolo".

Según la presidenta de la asociación de allegados de los naúfragos, "a pesar de que una empresa noruega prestó de forma gratuita un robot y un sonar de barrido lateral para medir la profundidad a la que está el Villa de Pitanxo y la Xunta de Galicia se ofreció a asumir el coste del transporte del material al puerto que se destine, el Gobierno sigue con su negativa de explorar la zona".

María José de Pazo se sincera con elcierredigital.com al decir: "Yo no veo cerca la llegada de esta examinación en las profundidades porque la respuesta del Gobierno sigue siendo negativa. No hay ningún escrito con un informe que lo desautorice ni que lo permita. Sí que hay más apoyos, incluso de forma gratuita, de esta empresa noruega, pero la respuesta del Gobierno sigue siendo la misma. Aún queda mucho por investigar".

Joaquín Amills, de SoSDesaparecidos también lo tiene claro: "Las instituciones se han portado muy mal con esta gente. No se puede dejar de la mano de Dios a doce familias sin al menos luchar para saber qué pasó. Si no se consigue, que al menos quede que el Estado español hizo todo lo posible y ojalá se recupere algún cuerpo. No es imposible". 

María José de Pazo también añade: "Tiene que ser en verano cuando se baje al barco porque es cuando mejores condiciones se dan para ello y se puede hacer. Nos han dicho que no se puede, pero no es verdad. Han intoxicado mucho con la idea de que hacerlo cuesta mucho al Estado y no es cierto. Además, siempre se pueden arrendar o alquilar como hicieron con el Ángeles Alvariño para las niñas de Tenerife. No es por comparar, porque todos somos igual de importantes". 

Carta de la Subdelegación de Gobierno a las familias.

María José es la voz de las 12 familias que se sienten ninguneadas por el Gobierno y las instituciones españolas. "Hemos echado en falta empatía, humanidad y sensibilidad. El Gobierno nos ha tratado fatal, igual que la empresa Grupo NORES. Hay doce familias que estamos esperando una explicación y, por supuesto, que se pongan medios para rescatar los cuerpos", asegura María José, que recuerda cómo el Gobierno "ha mentido en varias ocasiones" y que el  pasado 18 de abril, tras la reunión con la Subdelegación de Gobierno en Pontevedra del 24 de marzo, comunicó a las familias la decisión de no buscar los cuerpos ni los restos del barco "enviando un folio y medio lleno de vaguedades". 

"Hay niños que van a crecer sin conocer a sus padres. Incluso uno de los fallecidos tuvo un hijo póstumo. ¿Qué van ha hacer esas madres? ¿Contarles a sus hijos que lo que les pasó a sus padres se resume en un folio y medio?", clama en voz alta y clara María José, que recuerda para este periódico varios agravios de un historial demasiado largo: "Llegaron a decirnos que no podían hacer nada porque el barco estaba en aguas de Canadá y cuando nos reunimos con la embajadora canadiense en España (Wendy Drukier), la primera sorprendida fue ella. Nos dejó claras dos cosas: primero, que el barco se hundió en aguas internacionales y segunda, que de estar en aguas canadienses cooperarían sin problemas ya que se trata de un asunto humanitario". 

COMPARTIR: