02 de julio de 2022
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FIN DE SEMANA

La presidenta de los allegados afectados, María José de Pazo, afirma "tenemos material cedido por una empresa noruega, aún queda mucho que investigar"

Familiares de naúfragos del Pitanxo: "Tenemos un robot para buscar en el fondo del mar, pero el Gobierno se niega"

El Cierre Digital en
/ Buque Valle de Pitanxo.
Después de cuatro meses del naufragio del pesquero gallego Villa de Pitanxo en Canadá, las familias de los nueve fallecidos y doce desaparecidos siguen buscando respuestas. Según expresa a elcierredigital.com la presidenta de la asociación de allegados de los naúfragos, "el Gobierno continúa con su negativa de buscar en las profundidades del mar a pesar de la existencia de un robot cedido por una empresa noruega". La portavoz de las víctimas insiste en que "queda mucho que investigar".

Después de cuatro meses del naufragio del barco pesquero gallego Villa de Pitanxo a 450 km al este de Terranova (Canadá), las familias de los nueve fallecidos y doce desaparecidos siguen buscando respuestas. Desde el 16 de febrero, los allegados de los tripulantes –con María José de Pazo como presidenta de la asociación que han creado las familias– hacen presión para que se rescaten los restos del navío sumergido en las profundidades del mar y se esclarezcan las causas del trágico accidente que solo dejó tres supervivientes.

La investigación, además de centrarse en la localización de los cuerpos de doce de los tripulantes del Pitanxo, contempla las posibles negligencias que se pudieron cometer a bordo del buque provocando el fatal accidente. La presidenta y portavoz de la asociación que han creado los allegados de las víctimas del naufragio, María José de Pazo, explica en una llamada con elcierredigital.com: "El magistrado dice que hay 21 indicios claros de homicidio por imprudencia y que hay delitos graves contra la seguridad y salud de los trabajadores. Sin embargo, como difieren las versiones de las testificales, alguien tiene que descubrir cuál es la verdadera".

Entre los últimos avances en el caso destaca la puesta en sede judicial de varios mensajes de Whatsapp que intercambiaron muchos de los tripulantes del pesquero gallego con sus viudas y demás familiares durante su travesía. "Esos mensajes, en los que se habla de las condiciones laborales y vitales de los tripulantes, forman parte del atestado que emitió la Guardia Civil a la Audiencia Nacional. La Audiencia conoció de forma provisional medidas cautelares, tomó declaración al patrón Juan Enrique Padín –que ya está siendo investigado– y a Samuel Kwesie –tercer tripulante superviviente– y Eduardo Rial –sobrino del patrón– como testigos".

María José de Pazo.

Según continúa su relato María José de Pazo ante elcierredigital.com, "el atestado de la Guardia Civil recoge también testificales de la tripulación del Playa de Menduiña II, que fue el que rescató el fatídico día del accidente a esos tres supervivientes y los cuerpos que pudo. Estuvieron conviviendo con ellos hasta el día sábado 19 de febrero, que atracaron en San Juan de Terranova". 

"El Gobierno continúa con su negativa"

Desde que el Villa de Pitanxo fue engullido por el mar, los familiares de las víctimas de su hundimiento han insistido en la inspección de los restos de la embarcación. Sin embargo, como confirma María José de Pazo, "todavía no se ha bajado al barco, pero nosotros seguimos pidiéndolo".

Según la presidenta de la asociación de allegados de los naúfragos, "a pesar de que una empresa noruega prestó de forma gratuita un robot y un sonar de barrido lateral para medir la profundidad a la que está el Villa de Pitanxo y la Xunta de Galicia se ofreció a asumir el coste del transporte del material al puerto que se destine, el Gobierno sigue con su negativa de explorar la zona".

María José de Pazo se sincera con elcierredigital.com al decir: "Yo no veo cerca la llegada de esta examinación en las profundidades porque la respuesta del Gobierno sigue siendo negativa. No hay ningún escrito con un informe que lo desautorice ni que lo permita. Sí que hay más apoyos, incluso de forma gratuita, de esta empresa noruega, pero la respuesta del Gobierno sigue siendo la misma. Aún queda mucho por investigar".

Joaquín Amills, de SoSDesaparecidos también lo tiene claro: "Las instituciones se han portado muy mal con esta gente. No se puede dejar de la mano de Dios a doce familias sin al menos luchar para saber qué pasó. Si no se consigue, que al menos quede que el Estado español hizo todo lo posible y ojalá se recupere algún cuerpo. No es imposible". 

María José de Pazo también añade: "Tiene que ser en verano cuando se baje al barco porque es cuando mejores condiciones se dan para ello y se puede hacer. Nos han dicho que no se puede, pero no es verdad. Han intoxicado mucho con la idea de que hacerlo cuesta mucho al Estado y no es cierto. Además, siempre se pueden arrendar o alquilar como hicieron con el Ángeles Alvariño para las niñas de Tenerife. No es por comparar, porque todos somos igual de importantes". 

Carta de la Subdelegación de Gobierno a las familias.

María José es la voz de las 12 familias que se sienten ninguneadas por el Gobierno y las instituciones españolas. "Hemos echado en falta empatía, humanidad y sensibilidad. El Gobierno nos ha tratado fatal, igual que la empresa Grupo NORES. Hay doce familias que estamos esperando una explicación y, por supuesto, que se pongan medios para rescatar los cuerpos", asegura María José, que recuerda cómo el Gobierno "ha mentido en varias ocasiones" y que el  pasado 18 de abril, tras la reunión con la Subdelegación de Gobierno en Pontevedra del 24 de marzo, comunicó a las familias la decisión de no buscar los cuerpos ni los restos del barco "enviando un folio y medio lleno de vaguedades". 

"Hay niños que van a crecer sin conocer a sus padres. Incluso uno de los fallecidos tuvo un hijo póstumo. ¿Qué van ha hacer esas madres? ¿Contarles a sus hijos que lo que les pasó a sus padres se resume en un folio y medio?", clama en voz alta y clara María José, que recuerda para este periódico varios agravios de un historial demasiado largo: "Llegaron a decirnos que no podían hacer nada porque el barco estaba en aguas de Canadá y cuando nos reunimos con la embajadora canadiense en España (Wendy Drukier), la primera sorprendida fue ella. Nos dejó claras dos cosas: primero, que el barco se hundió en aguas internacionales y segunda, que de estar en aguas canadienses cooperarían sin problemas ya que se trata de un asunto humanitario". 

"Desde el principio el trato ha sido poco digno para con nosotros. De entrada no es normal que nos enterásemos por la prensa y no por la empresa de que se habría producido el accidente. Pero es que luego ha habido una falta de humanidad brutal. El Delegado del Gobierno en Galicia (José Manuel Miñones Conde) no ha tenido un trato digno con nosotros y tampoco la empresa Grupo NORES. Es indigno porque eran trabajadores suyos y no han tenido ninguna diferencia para con nosotros", añade. 

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