21 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

A LO LARGO DE LA HISTORIA DEL TEMPLO GASTRONÓMICO HAN ACUDIDO PERSONAJES COMO EL REY JUAN CARLOS, FLORENTINO PÉREZ, ISABEL PREYSLER O LA INFANTA ELENA

El mítico local donde se fraguó la Constitución española: Los salones privados de Zalacaín

El restaurante Zalacaín y don Juan Carlos.
El restaurante Zalacaín y don Juan Carlos.
Hoy 6 de diciembre se conmemora el día de la Constitución española. En concreto, sus 45 años de existencia. Y su lugar de origen no fue en los despachos de Ministerios ni en la Cámara Baja, sino en un local situado en el nº 4 de la calle Álvarez de Baena, de Madrid. El restaurante Zalacaín, fundado en 1973 por Jesús María Oyarbide, ha pasado a la historia no solo por ser un templo gastronómico, sino porque en sus salones privados se debatió la Carta Magna y Juan Carlos I era un cliente habitual.

La ciudad de Madrid posee en sus barrios algunas de las joyas gastronómicas de nuestro país. El restaurante Zalacaín es una de ellas y, también, uno de los lugares con mayor carga histórica a nivel nacional que, a principio de este año, cumplió el 50º aniversario desde su apertura el 15 de enero de 1973.  

Fue en uno de sus muchos salones privados donde se fraguó la Constitución Española de 1978, vigente desde su entrada en vigor el 29 de diciembre de ese mismo año después de que aquel 6 de diciembre se votara en referéndum, con resultado favorable, su aprobación.

El prestigioso local, tras un traumático cierre por la pandemia de COVID-19, volvió a abrir sus puertas en 2021 para alegría de los nostálgicos y amantes de la buena gastronomía.

El primer ‘tres estrellas’ Michelín preferido por la alta sociedad

El periplo del establecimiento se inició en 1973, cuando el restaurador navarro Jesús María Oyarbide decidió abrir las puertas de lo que se convertiría en uno de los templos gastronómicos españoles por excelencia. El Zalacaín fue el primer restaurante nacional en conseguir tres estrellas Michelín. Por aquel entonces, este local gastronómico formaba parte de un exclusivo grupo de restaurantes en el que se encontraban otras joyas como Horcher, Jockey (hoy reconvertido en Saddle) o Casa Lucio. Aquellos locales emblemáticos estaban acostumbrados a servir a personalidades de la alta sociedad española, aristocracia, celebridades y políticos. 

El local ha sufrido remodelaciones desde su apertura en 1973. Tras el fallecimiento de Oyarbide en 2008, su amigo y cliente habitual, Luis García Cereceda, se puso al frente del local y tras la muerte de este en 2010, su hija Susana García- Cereceda, quien en la actualidad ostenta el cargo de presidenta del GrupoLaFinca. Los estragos de la pandemia hicieron mella en el número 4 de la calle Álvarez de Baena y se vieron obligados a echar el cierre. En 2021 anunciaron su reapertura para alegría de los nostálgicos y los amantes de la buena gastronomía. 

Por Zalacaín han desfilado personalidades como el periodista Carlos Herrera junto a su exmujer Mariló Montero, el presidente del Real Madrid Florentino Pérez o la socialité Isabel Preysler junto al entonces ministro de Economía Miguel Boyer. Una de las visitas habituales era la de don Juan Carlos de Borbón, ya que el restaurante está entre sus favoritos. 

Debates en las sobremesas

Desde 1973 Zalacaín se propuso pasar a la historia como un mito de la hostelería. Y lo consiguió. El guadalajareño José Jiménez Blas desde los inicios del restaurante ejercía de maître, por lo que sus ojos han podido “ver y oír muchas cosas” en sala y, sobre todo, en los diversos salones privados. Y es que en uno de sus salones privados se fraguó la Constitución española de 1978 e incluso se celebraban Consejos de Ministros.

Antigua entrada del Zalacaín, Adolfo Suárez y Carlos Arias Navarro.

El expresidente Carlos Arias Navarro era cliente habitual. Y tras su nombramiento como presidente del Gobierno, Adolfo Suárez también fue una de las personalidades políticas que disfrutaba de la gastronomía que ofrecía el restaurante. La primera etapa de la transición fue una época dorada para Zalacaín, ya que muchos de los padres de la carta magna intercambiaban opiniones en la sobremesas de las largas cenas a las que asistían.

Uno de los restaurantes favoritos de don Juan Carlos I

Una de las aficiones del rey Emérito es la buena gastronomía y se sabe que entre sus restaurantes favoritos figuran El Trasgu, Arzak, El Landó y, por supuesto, Zalacaín. Durante sus primeros años de reinado, don Juan Carlos acostumbraba a acudir allí, donde podía debatir asuntos de Estado, o a donde llevaba a los mandatarios internacionales que estaban de visita en el país para que pudieran degustar las mejores propuestas de la carta del Zalacaín.

Los reyes Eméritos y la Infanta Elena junto a Jaime de Marichalar en una de las salidas al Zalacaín.

Al igual que con dirigentes o políticos, don Juan Carlos también elegía este restaurante para acudir junto a doña Sofía durante los fines de semana. El rey Emérito tiene predilección por Zalacaín, un rasgo que comparte con su hija, la infanta Elena quien, junto con su exmarido Jaime de Marichalar, acostumbraba a asistir. Durante sus visitas al templo gastronómico, don Juan Carlos tenía la oportunidad de degustar platos míticos, como el búcaro don Pío, el steak tartar, las patatas suflé y, como nota dulce, las crêpes, los canutillos de chocolate o las tejas de almendra. 

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