15 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

La dinastía ha sufrido también enfermedades como la hemofilia, que padeció el príncipe Gonzalo, o el cáncer, por el que falleció el conde de Barcelona

Estas son las tragedias de los Borbones, a los 68 años de la muerte del infante 'Alfonsito'

El Cierre Digital en Juan Carlos I junto a su hermano Alfonso.
Juan Carlos I junto a su hermano Alfonso.
El 29 de marzo de 1956 la familia Borbón vivía uno de los episodios más trágicos de su historia. El infante Alfonso, hijo pequeño del Conde de Barcelona, fallecía víctima de un disparo accidental del que se ha especulado durante décadas y por el que ha sido señalado su hermano Juan Carlos I. Pero este no ha sido el único drama vivido por la familia. La muerte de Fernando Gómez-Acebo, el cáncer o la hemofilia también han golpeado a la dinastía.

Han pasado 68 años desde que un fatídico accidente acabara con la vida del infante Alfonso de Borbón, hermano pequeño de Juan Carlos I. Un accidente sobre el que, a pesar de que han pasado casi siete décadas, sigue planeando el misterio en cuanto al modo en que murió el hijo de don Juan de Borbón que fue enterrado en la localidad lusa de Estoril el 31 de marzo de 1956. Y recientemente, en este oscuro episodio entró en juego el príncipe Víctor Manuel de Saboya fallecido este pasado 3 de febrero. 

El hijo de Humberto II, último rey de Italia, mantenía una estrecha relación de amistad con el padre del rey Felipe VI ya que ambas familias compartían lugar de exilio en el municipio portugués de Estoril y fue en el documental ‘El príncipe que nunca reinó’, dirigido por la aristócrata italiana Beatrice Borromeo, en el que afirmó que “tenía muchas cosas que contar. Cosas de Juan Carlos I”. Y una de ellas fue que él se encontraba en el momento de la muerte del hermano del rey Emérito. 

“Yo estuve allí. Estábamos en el exilio y solíamos disparar a tarros y botellas en la playa de Cascais. Juanito la armó gorda. Le disparó a su hermano y lo mató. No le disparó directamente, sino a través del armario. Estuve allí. Fue un accidente. Al 100%, ¿vale? Escondí mi arma. Si no, habrían dicho que había sido culpa mía. Después de eso, lo llamó Franco. ‘Juanito, vente inmediatamente conmigo a España’. Franco dijo: ‘Lo convertiré en rey”, reveló el padre de Manuel Filiberto de Saboya. 

Esta revelación volvió a plantear diversas incógnitas sobre uno de los episodios más oscuros de la vida del rey Emérito, que se vio vapuleada un 29 de marzo de 1956, en pleno Jueves Santo, cuando su hermano el infante Alfonso fallecía de un disparo accidental en la cabeza. Un accidente que se ha convertido en una de las tragedias que forman parte de la historia de la familia Borbón. 

Las teorías en torno a la muerte de Alfonso

29 de marzo de 1956. La familia Borbón se encuentra de vacaciones de Semana Santa en el municipio portugués de Estoril, donde habían fijado su residencia en la conocida ‘Villa Giralda’ tras su exilio. Juan Carlos I ya vivía en España por el acuerdo al que habían llegado el general Francisco Franco y el conde de Barcelona, oficializado a bordo del ‘Azor’. El Emérito se desplazó hasta la ciudad lusa para pasar las vacaciones junto a su familia. Fue aquel día cuando, tras asistir a la tradicional misa de Jueves Santo, tanto don Juan de Borbón como su hijo Juan Carlos acompañan a Alfonso a su jornada de golf, uno de los muchos deportes que practicaba en el Club de Golf de la localidad lusa. 

Tras regresar a su residencia ‘Juanito’ y su hermano Alfonso empiezan a practicar con un pequeño revólver que un compañero de la Academia Militar de Zaragoza había regalado a Juan Carlos I. De repente, el arma se dispara de manera accidental.

En la parte de abajo de la casa don Juan se encontraba en su despacho y María de las Mercedes, madre de Alfonso, en mitad de una charla con amigas. ‘Juanito’ bajó corriendo por las escaleras de ‘Villa Giralda’ y, gritando, avisó a su padre, que subió rápidamente y encontró a su hijo Alfonso tendido en el suelo sobre un charco de sangre.

La gran tragedia de Juan Carlos: la misteriosa muerte de su hermano

Don Juan de Borbón junto a sus hijos Juan Carlos I y Alfonso.

Tras el episodio, el doctor Joaquín Abreu Loureiro llegaba a la residencia lusa para atender al joven, aunque tan solo pudo certificar su muerte pese a los intentos de don Juan de Borbón por intentar reanimar a su hijo. “Estando el infante don Alfonso de Borbón limpiando una pistola de salón con su hermano, la pistola se disparó, alcanzándole en la región frontal, falleciendo a los pocos minutos. El accidente sucedió a las 20.30 horas, al regresar de los oficios de Jueves Santo, donde había recibido la sagrada comunión”, rezaba el comunicado oficial que ordenó emitir el dictador tras aquel suceso.

Un suceso que enfrió la relación entre padre e hijo. Es más, una de las muchas versiones que se han extendido a lo largo de la historia es que tras aquel suceso, el conde de Barcelona cogió al entonces joven Juan Carlos del cuello y le gritó enfurecido: "¡Júrame que no lo has hecho a propósito!”. No obstante, nadie sabe qué pasó pese a las muchas teorías que se han oído a lo largo de los años.

Una de ellas es la que revela el historiador británico Paul Preston en su libro Juan Carlos, el rey de un pueblo. “Mientras su Alteza el infante Alfonso limpiaba un revólver aquella noche con su hermano, se disparó un tiro que le alcanzó la frente y le mató en pocos minutos. El accidente se produjo a las 20:30, después de que el infante volviera del servicio religioso del Jueves Santo, en el transcurso del cual había recibido la santa comunión”, revela el autor. Por su parte, la prensa italiana afirmaba que “Juan Carlos sostenía el arma y que su dedo estaba en el gatillo cuando se disparó el tiro mortal”. 

Otra de las teorías que se plantean es la que revela la escritora Pilar Urbano en una de las entregas del documental ‘Los Borbones, una familia real’. “De la Academia militar ‘Juanito’ trae un regalo que le ha hecho un oficial y ese día jugaban con la pistola, pero Juan Carlos guardó aquel revolver en un cajón. Y cuando ‘Juanito’ se encuentra estudiando, entra Alfonso porque quiere jugar con su hermano y, de repente, el rey Emérito saca la pistola del cajón convencido de que la pistola está descargada”, reveló Urbano.

Quién fue Alfonso de Borbón, el hermano de Juan Carlos I al que disparó en  la frente con 19 años | Marca

Juan Carlos I y su hermano Alfonso.

Pero, ¿qué ha contado el rey Emérito sobre la muerte de su hermano?. Pese a que este accidente fue un duro golpe para Juan Carlos I, del que apenas ha querido hablar a lo largo de los años, si que, en diversas ocasiones, ha dado algunos matices. Uno de ellos es que “la bala había rebotado en una pared e impactado en el rostro de su hermano pequeño”, aunque también contó que “apuntó con el revólver  a su hermano de broma y al apretar el gatillo, este dio resistencia, y la pistola se disparó”. Esta es una versión que también compartió su madre María de las Mercedes, a quien el 29 de marzo de 1956 se le “paró la vida”, en su autobiografía. 

La enfermedad, un ‘golpe’ para los Borbones

Y es que la muerte de Alfonso se ha convertido en una de las grandes tragedias de la historia de los Borbones. Pero también lo han sido las enfermedades que han padecido algunos de los miembros de la dinastía. Era este pasado 1 de marzo cuando los medios de comunicación anunciaban la muerte de Fernando Gómez-Acebo, hijo pequeño de la infanta Pilar de Borbón y el aristócrata Luis Gómez-Acebo, a los 49 años de edad debido a una insuficiencia respiratoria crónica contra la que llevaba varios años luchando y que se agravó tras padecer COVID y Gripe A. Tal y como publicamos desde elcierredigital.com,"Fernando llevaba tiempo esperando un trasplante de pulmón”.

Muere Fernando Gómez-Acebo, primo del Rey Felipe VI, a los 49 años | Casa  Real

La infanta Pilar de Borbón junto a su hijo Fernando Gómez-Acebo.

Los Gómez-Acebo recibieron entonces el apoyo de los monarcas Felipe VI, doña Letizia o la reina doña Sofía como también lo recibieron en enero de 2020 cuando fallecía la hermana de Juan Carlos I a los 84 años de edad, víctima de un cáncer de colón que le fue diagnosticado un año antes. Otra de las enfermedades más conocidas de la familia Borbón es la que padece la infanta Margarita de Borbón quien a los dos meses de edad fue diagnosticada de ceguera.

El árbol genealógico de la hemofilia en España - Fedhemo

Los reyes Victoria Eugenia y Alfonso XIII junto a sus hijos.

Pero en la familia Borbón también se han dado otras enfermedades, como la hemofilia, que afectó al príncipe Alfonso, hijo de la reina Victoria Eugenia de Battenberg, portadora de este gen, y el rey Alfonso XIII. La enfermedad que padecía el primogénito del monarca le obligaba a pasar largas temporadas en cama, al igual que su hermano y, finalmente, falleció a causa de las hemorragias internas que le ocasionó una accidente de tráfico. El mismo final fue el que vivió en 1934 su hermano, el príncipe Gonzalo que también padecía hemofilia. 

Pero han sido varias las enfermedades que campaban en el seno de la dinastía de los Borbones. Según diversos historiadores, debido a la endogamia, que provocaba mortandad infantil o discapacidad mental.

Felipe V de España, el rey Borbón que reinó dos veces

Felipe V.

Felipe V, primer monarca de la dinastía, fue diagnosticado de un trastorno bipolar, que le hacía no asearse, intentar montar a los caballos de los tapices de palacio, se creía una rana, no se cortaba las uñas y pensaba que podía ser envenenado. Su primera esposa, María Luisa Gabriela de Saboya, falleció con tan solo 25 años víctima de la tuberculosis y su hijo, Luis I, murió a causa de una viruela a los siete meses de haber ascendido al trono. Su hermano, el rey Fernando VI, sufría de hipocondría y de otras enfermedades, como la tuberculosis cerebral, falleciendo de un trastorno neurológico. 

Su sucesor, Carlos III, perdió a su esposa María Amalia de Sajonia a causa de la tuberculosis pulmonar. El heredero Carlos IV, conocido por su falta de voluntad, un trastorno conocido como abulia, perdió la vida víctima de una neumonía que se llevaría días después a su esposa, la reina María Luisa de Parma

Por su parte, el rey Fernando VII padecía de macrofalosomía genital, un trastorno que le impedía mantener relaciones sexuales normales y por el cual necesitaba hacer uso de una almohadilla con un agujero en el centro, ya que el monarca tenía unos genitales muy desarrollados. Como anécdota, la enfermedad que padecía el soberano es una de las clave en uno de los episodios de la serie emitida en TVE 'El Ministerio del Tiempo'. 

Por otras parte, su hija, la reina Isabel II, falleció por complicaciones broncopulmonares que desarrolló tras padecer neumonía.

Imagen de la almohadilla que necesitaba el rey Fernando VII en 'El ministerio del tiempo'.

El monarca Alfonso XII falleció víctima de una tuberculosis y su hijo, el rey Alfonso XIII, de un paro cardíaco durante su exilio en Roma. Su hijo, el conde de Barcelona, murió en abril de 1993 víctima de un cáncer de laringe que le fue diagnosticado tres años antes. Por su parte, Juan Carlos I ha pasado 17 veces por quirófano debido a accidentes deportivos mientras practicaba tenis, esquí o navegación.

GALERIA: Las diecisiete operaciones a las que se ha sometido el Rey Juan  Carlos I - España - COPE

Juan Carlos I a la salida del hospital en 1991. 

También ha sido intervenido de un tumor benigno en el pulmón derecho, se le ha implantado una prótesis en una rodilla y, tras un accidente que sufrió durante un viaje a Botsuana que levantó polémica y que culminó con una disculpa histórica a la salida del Hospital USP San José de Madrid. Una de las últimas operaciones a las que se ha sometido el Emérito fue en 2011 a causa de una lesión cutánea en la piel. 

Pese a los diversos contratiempos de salud que ha padecido el Emérito, el 29 de marzo de 1956 fue cuando Juan Carlos I recibió uno de los golpes más duros de su vida. Un golpe que le ha acompañado desde aquel fatídico Jueves Santo cuando su hermano, el infante 'Alfonsito', falleció a causa de un oscuro episodio sobre el que hoy en día sigue planeando el misterio. 

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