18 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

Con 38 muertos y más de 80 heridos, el accidente griego es el segundo más grave tras el descarrilamiento de 13 vagones en la localidad gallega en 2013

El choque de trenes en Grecia recuerda a las mayores tragedias ferroviarias: De la de Angrois a la de Chinchilla

El Cierre Digital en Accidente ferroviario en Grecia.
Accidente ferroviario en Grecia.
El choque de dos trenes en Grecia ya suma 38 muertos y más de 80 heridos. El accidente, que pudo ser causa de un “error humano”, ya ha provocado la detención del jefe de la estación de Larisa —lugar del accidente— y la dimisión del ministro de Transporte. Se habla de una de las mayores tragedias ferroviarias de Europa en los últimos 10 años. Una de ellas tuvo lugar en Angrois, Galicia, cuando un tren Alvia descarriló, con 80 muertos y 140 heridos.Y por su parecido se asemeja a la de Chinchilla.

La pasada noche del 28 de febrero se producía en Grecia uno de los mayores accidentes ferroviarios de Europa en diez años. Dos trenes —uno de mercancías y otro de pasajeros— chocaban cerca de la ciudad griega de Larisa. Ya son 38 los fallecidos y más de 80 los heridos a causa de la colisión que, tal y como indican las primeras pesquisas, se debe a un “error humano”. Las circunstancias recuerdan al accidente que tuvo lugar en Chinchilla (Albacete) en el año 2003, localidad en la que también chocaron dos trenes que iban por la misma vía.

Según informó el gobernador de Tesalia, Kostas Agorastos, el tren de pasajeros involucrado se dirigía a la segunda ciudad más importante de Grecia, Tesalónica, cuando chocó de frente con un tren de mercancías que iba por la misma vía. El resultado de la colisión fue que “los vagones uno y dos” dejaron de existir, tal y como indicó el gobernador, y que resultaron 38 muertos y más de 80 heridos ya mencionados. Seis de los pasajeros heridos se encuentran en la UCI. En total, había 346 pasajeros y 20 tripulantes entre ambos trenes.

A consecuencia del accidente, el ministro de Transporte e Infraestructuras, Kostas Karamanlis, ha presentado su dimisión. Un gesto que, según ha afirmado en su cuenta de Twitter, además de ser su deber es “la mínima muestra de respeto a la memoria de las personas que murieron tan injustamente”.

También ha sido detenido el jefe de la estación de Larisa por homicidio involuntario. El hombre de 59 años ha afirmado —según ha comunicado la agencia Reuters— que ha sido un error técnico, no humano, ya que habría ordenado al tren el cambio de vía, pero el sistema falló.

Según los sindicatos ferroviarios del país, la falta de medios en el transporte griego podría haber ocasionado la colisión. El presidente del sindicato de maquinistas, Kostas Genidunias, afirmaba que “nada funciona” y que en el caso de hacerlo, “los conductores verían los semáforos en rojo y se detendrían a tiempo”.

El choque de trenes de Chinchilla

Un choque de trenes muy similar al de Grecia tuvo lugar en España en el año 2003, concretamente en la localidad de Chinchilla de Monte-Aragón (Albacete).

Era el 3 de junio de hace ya 20 años cuando a las 21.30 horas un tren de pasajeros (Talgo) ponía rumbo desde Madrid a Murcia. Tras su parada en la estación de Chinchilla, a unos tres kilómetros de esta chocó con un tren de mercancías que iba por la misma vía. A causa del impacto murieron 19 personas y otras 65 resultaron heridas.

Como consecuencia del trágico accidente, el factor de circulación de la estación de Chinchilla fue condenado a dos años de cárcel por 19 delitos de homicidio y 48 de lesiones por imprudencia grave profesional, además de cuatro años de inhabilitación.

El accidente se consideró un "fallo humano" —tal y como sucede, a priori, en Grecia—. A pesar de que el factor cometió la imprudencia, se consideró que intentó detener los trenes una vez se dio cuenta de lo que iba a suceder, pero para entonces ya era demasiado tarde.

El accidente ferroviario del Alvia en Angrois

El reciente accidente ferroviario en Grecia recuerda a la tragedia del Alvia, una de las peores de Europa y de España en los últimos años. El 24 de julio de 2013, 225 personas —seis de ellas miembros de la tripulación— viajaban en el tren Alvia 04155 que cubría el trayecto Madrid-Ferrol. Un minuto y cuarenta segundos antes del impacto, el maquinista recibió una llamada que, según los primeros testimonios, le impidió que redujese la velocidad de los 200 kilómetros por hora a los que viajaba a los 80 que marcaba la curva de A Gandeira. El maquinista accionó el freno de emergencia y los trece vagones se descarrilaron.

Accidente de Angrois.

Tras el terrible accidente, 80 personas fallecieron y 145 resultaron heridas. De forma inmediata, los ciudadanos de Angrois (Santiago de Compostela) se volcaron en ayudar a todo aquel que lo necesitara. Rescataron a los supervivientes que estaban atrapados entre los vagones y llevaron agua y mantas para los heridos. De hecho, los vecinos de Angrois consiguieron salvar la vida de muchas personas gracias a su rápida actuación en medio del caos.

También se hizo un llamamiento a la ciudadanía para donar sangre en una carpa rápidamente improvisada en la zona del campus que, minutos antes del desastre, se preparaba para acoger un macro botellón juvenil. Al día siguiente tenían lugar las fiestas de Santiago Apóstol de Compostela, pero el Ayuntamiento de Santiago de Compostela suspendió los actos programados.

El juicio por el accidente de Angrois

El 5 de octubre de 2022 comenzó el juicio por el terrible accidente, que se dilatará hasta junio de 2023. Se prevé que comparezcan más de 700 testigos y peritos, incluidos el maquinista y el que era director de Adif por aquel entonces. También acudirán 110 abogados y 165 víctimas. El pasado 14 de febrero comenzaron las declaraciones de las víctimas del accidente, que recordaban el “daño irreparable” que han sufrido.

La reclamación total por daños y perjuicios en materia de responsabilidad civil asciende a unos 57,69 millones de euros. Las personas y entidades contra las que se dirige la acción civil dentro del proceso penal son QBE (aseguradora de Renfe), Allianz Global Corporate & Speciality (aseguradora de Adif), Renfe y Adif, el maquinista del tren y el director de Seguridad en la Circulación de Adif en el momento de los hechos.

El maquinista y el tren descarrilado.

El banquillo de los acusados está ocupado por el maquinista y el exdirector de Seguridad de Adif, que están imputados con 80 supuestos delitos de homicidio, 145 de lesiones y uno de daños por imprudencia profesional. En este macrojuicio la Fiscalía pide para ambos acusados cuatro años de prisión, al igual que la plataforma que representa a la mayor parte de las víctimas del accidente. Además, el ministerio público exige que Francisco Garzón, el maquinista, sea inhabilitado para ejercer su profesión y que el exdirector de Seguridad de Adif, Andrés Cortabitarte, sea inhabilitado para ejercer cualquier profesión que implique gestión, seguridad o responsabilidad en infraestructuras ferroviarias.

El mayor accidente ferroviario de España

Antes de este accidente negro en la historia ferroviaria, en el año 1944, en pleno régimen franquista, tuvo lugar en España el que es considerado como el mayor accidente ferroviario del país. Un tren correo-expreso —que transportaba pasajeros y una oficina itinerante de Correos— chocó a la altura de Torre del Bierzo (León) con otra locomotora. El tren, lleno de pasajeros, había tenido problemas con los frenos anteriormente y al llegar al túnel se produjo la brutal colisión.

Al principio se habló de 58 cadáveres. Poco después, Renfe informó de 78 y finalmente la sentencia contabilizó 83. Sin embargo, las opacas cifras de la fecha hacen pensar a los investigadores que la cifra de fallecidos podría ascender a 500 e incluso 800. Se estima que unas 900 personas iban subidas al tren.

Ahora, el reciente accidente ferroviario de Grecia —el peor en los últimos diez años en Europa— recuerda algunas de las grandes tragedias ferroviarias de España.

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