17 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

El experto en vestimenta masculina 'El aristócrata' destaca que los invitados acumulaban "errores múltiples" de vestuario

La "boda de lo prestado" de Tamara Falcó e Íñigo Onieva: "Todo fue pura farándula"

El Cierre Digital en Tamara Falcó e Iñigo Onieva.
Tamara Falcó e Iñigo Onieva.
El 8 de julio tenía lugar 'la boda del año' entre Tamara Falcó e Íñigo Onieva en 'El Rincón', la finca donde los padres de Tamara, Carlos Falcó e Isabel Preysler, vivieron su historia de amor. Una boda que ha dado mucho de qué hablar por la exclusiva, los negocios y las vestimentas. 'Elcierredigital.com' ha contactado con el experto en vestimenta masculina 'El aristócrata' para analizar las indumentarias y el 'evento del año'.

El pasado sábado 8 de julio tuvo lugar la ‘boda del año’ entre Tamara Falcó —hija de Isabel Preysler y el marqués de Griñón Carlos Falcó— y el empresario y diseñador de coches Íñigo Onieva. La celebración tuvo lugar en El Rincón, uno de los edificios con más historia de España. Esta finca fue salvada de ‘la quema’ del marqués de Griñón gracias a un préstamo de Isabel Preysler. Además, allí fue donde los padres de Tamara, Isabel Preysler y Carlos Falcó vivieron su historia de amor. Y donde ha comenzado esta nueva etapa de la historia de amor de su hija.

Isabel Preysler y Tamara Falcó.

La boda ha sido objeto del foco mediático, que va desde la exclusiva del ¡Hola! hasta el vestido nupcial de Tamara firmado por Carolina Herrera, gran amiga de la madre de la novia. Sin duda, los invitados más polémicos fueron Juan José Franco Suelves, bisnieto del dictador Francisco Franco, y su esposa, Khali El Assir, hija del polémico traficante de armas que se encuentra en busca y captura por parte de la Justicia española, a pesar de lo cual mantiene importantes relaciones con familias como los Aznar, los Borbón o los Preysler.

"Es la boda de lo prestado"


Elcierredigital.com se ha puesto en contacto con 'el Aristócrata', el conocido experto en moda masculina creador de la web de la que toma el nombre y colaborador habitual de la revista Gentleman y el diario El Mundo. En su opinión, la boda es “claramente un negocio, que va desde la preparación meses antes hasta lo que ha sido la boda, pasando por la exclusiva del '¡Hola!' y la colaboración de las marcas. Es la boda de lo prestado. Los trajes son prestados y las joyas son prestadas, no sé qué recuerdos tendrán de esta boda. Pagar han pagado poco y, si me apuras, incluso nada. Todo apunta a que han hecho el negocio del siglo a raíz de la boda de lo esperpéntico”.

Portada de la revista ¡Hola!.

Para 'el Aristócrata', la celebración raya en “lo esperpéntico porque es todo lo que no debe ser una boda. ¿Desde cuándo una boda es un negocio? ¿En qué boda se oculta todo y te roban el móvil para poder vender la exclusividad y sacar dinero de algo romántico?. Es lo más contrario a lo que debe ser una boda, que es un acto sentimental y auténtico. Lo que no puede ser es que te presten joyas para ponértelas ese día y luego las tengas que devolver”, argumenta. 

La vestimenta de los hombres en 'la boda del año'


Preguntado sobre los estilismos masculinos que pudieron verse, 'el Aristócrata' sostiene que “en cuanto a los asistentes no hay gusto, es todo mucha farándula. Se ha vendido como la gran boda pero es raro ver un buen traje cruzado o un buen chaqué. Y, sin embargo, sí hemos visto cosas nada adecuadas, como al novio presentándose en el Ritz con vaqueros la noche de antes”. 

“Respecto a las vestimentas, sí he de decir que el hermano de Tamara iba bastante bien, pero el novio iba hecho un desastre, a quién se le ocurre llevar un chaqué azul marino. Si uno se casa de chaqué, qué menos que respetar el protocolo de colores y medidas de esta prenda centenaria. El chaqué es una prenda formal y el azul marino no es un color formal”, argumenta el experto en moda masculina.

Montaje de 'El Rincón' y Carlos Falcó, Tamara Falcó e Isabel Preysler.

Montaje de 'El Rincón' y Carlos Falcó, Tamara Falcó e Isabel Preysler.

'El Aristócrata' cree que “la mayoría de invitados van bastante mal vestidos, muchos llevan mocasines, que es un zapato puramente de 'sport', que no se debe vestir con traje y mucho menos en un acto formal. Otros llevan zapatos de hebilla, que tampoco se pueden llevar a un acto formal. Los errores son múltiples y eso que en la revista se ve poco”.

Y sostiene que, aunque “Entiendo que quieran aparentar en 'la boda del año’, si haces algo hazlo bien. Lo que no puede ser es que ni siquiera el novio sepa cómo tiene que ir vestido. Ciertamente ha sido todo un espectáculo. No puede ser que Alfonso de Borbón acuda a la boda al más puro estilo 'Top Gun'”, concluye el experto en moda masculina haciendo alusión a las gafas de sol que lucía el invitado. 

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