29 de septiembre de 2023
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FIN DE SEMANA

El magnate murciano, número 17 de Forbes con una fortuna de 3.000 millones, se hizo de oro en la Marbella de Jesús Gil y fue imputado en la Malaya

Vida y milagros de Tomás Olivo: Rey de los centros comerciales, brazo fuerte de Unicaja y condenado por maltratos

El Cierre Digital en
/ Tomás Olivo.
Tomás Olivo, el magnate murciano número 17 de Forbes con una fortuna de 3.000 millones, se hizo de oro en la Marbella de Jesús Gil y fue imputado en la Malaya. Ahora está construyendo su décimo centro comercial, que estará ubicado en Valdebebas (Madrid), cerca de la Ciudad del Real Madrid. El empresario, cuarto inversor en Unicaja, tiene muchos detractores debido al beneficio que obtuvo durante la corrupción del gilismo y a su condena por maltrato a su exmujer.

El todopoderoso empresario Tomás Olivo López sueña con su décimo centro comercial, el futuro Valdebebas Shopping, situado en el distrito madrileño donde se ubica la ciudad deportiva del Real Madrid de Florentino Pérez. Un centro comercial que contará con 400.000 metros cuadrados, 120.000 m2 de superficie bruta alquilable, 6.500 plazas de garaje y alrededor de 300 firmas de moda. 

Al magnate de 72 años, natural de la pedanía murciana de Balsapintada (que cuenta con menos de 2.000 habitantes y pertenece al municipio de Fuente Álamo), se le presume una fortuna de casi 3.000 millones de euros y es considerado por Forbes como uno de los hombres más ricos de España. Tanto que en la lista de 2022 se encontraba en el puesto número 17 de los más ricos.

Tomas Olivo posee, entre otros centros comerciales, el concedido por su amigo y condenado por corrupción Jesus Gil y Gil, el polémico Parque Comercial La Cañada (Marbella), el Centro Comercial Mediterráneo (Almería), el Centre Comercial Mataró Parc (Barcelona), el Parque Comercial Gran Plaza (Almería), el Parque Comercial Las Dunas (Cádiz), el Parque Comercial Nevada Shopping (Granada), Las Terrazas Outlet (Gran Canarias), El Mirador Shopping (Gran Canaria) y el Centro Comercial Dos Mares (Murcia). 

Olivo, vida y milagros

El empresario murciano es padre de nueve hijos de tres mujeres diferentes y en los últimos años ha sido noticia, principalmente en Andalucía, por haber sido indemnizado en 2018 con 168 millones de euros por la Junta por paralizarle las obras del citado centro comercial granadino del Parque Comercial Nevada Shopping y por haberse convertido en 2020 en el cuarto inversor de la entidad Unicaja

Dentro de esta conocida entidad de crédito con sede en Málaga, Olivo posee el 6,78% de su capital en acciones, un sustrato bursátil que le acaba de reportar dividendos por valor de casi nueve millones de euros que, presumiblemente, tendrán como destino el centro comercial madrileño de Valdebebas, que se erigirá sobre unos suelos que le costaron 55 millones de euros en 2020. 

En esta nueva operación especulativa Tomás Olivo invertirá a través de su compañía matriz, General de Galerías Comerciales, de la que posee el 99,58%. Esta empresa, que según los registros oficiales no posee apenas deuda en su balance, obtuvo en el en ejercicio 2021 unos ingresos de 150 millones de euros y, por su falta continua de gastos, logró unos beneficios de 104 millones. 

La compañía General de Galerías Comerciales operaba hasta este pasado mes de diciembre de 2022 como socimi, es decir, una sociedad anónima cotizada de inversión inmobiliaria, lo que le permitía pagar por el Impuesto de Sociedades apenas del 0,17% de sus beneficios. Así, de los 104 millones que obtuvo de beneficios en 2021 apenas tuvo que pagar 184.000 euros. 

Pero desgraciadamente para él, el magnate murciano ha tenido que renunciar a esta figura para convertirse ahora en sociedad anónima, lo que ha disparado su pago de impuestos. El portal EjePrime asegura que finalmente Tomás Olivo ha tenido que pagar en impuestos 34,8 millones, un 19.000% más. ¿La razón del cambio de postura del amigo de Jesús Gil y Gil? La ley que obliga a las socimi a entregar el 80% de los beneficios a sus accionistas, lo que descapitaliza la empresa. 

Y, claro, su empresa va a invertir 500 millones en Valdebebas y en las reformas de otros cuatro centros comerciales, por lo cual el magnate murciano necesita dinero líquido para afrontar las obras sin que el Fisco le vigile. 

Marbella, cuna de la fortuna de Olivo

La vida empresarial de Tomás Olivo López estaba predestinada desde su inicio a la Marbella gilista, de donde le llegó el 'gran dinero'. Y es que en los años setenta trabajó para Jesús Gil en el complejo de Los Ángeles de San Rafael (Segovia) y, por si hubiera alguna duda, fue jefe en la misma década de su paisano Juan Antonio Roca en Murcia, el exgerente de Urbanismo de la localidad malagueña condenado por corrupción urbanística, uno de los mayores escándalos de los últimos tiempos en la llamada España democrática. 

Es por ello que el triunfo de Gil y Gil en los comicios municipales de 1991 en Marbella llevó hasta la Costa del Sol a Tomás Olivo, al calor del dinero fácil. Y así, sin cortapisa administrativa alguna, en 1997 inauguró con toda loa y beneplácitos el Centro Comercial La Cañada, a las afueras de Marbella. Pero ahí no quedó cosa. Era poco para él y para el gilismo. Así que también se convirtió en titular de la constructora Emasa, el mayor poseedor de suelo en Marbella en la etapa Gil y posteriormente también con supuestos alcaldes no corruptos. Una ciudad en la que ha residido el empresario en las últimas décadas y donde invita a sus amigos y amigas a gastos, sin problema alguno.

No hay que olvidar que Olivo fue imputado por la 'Operación Malaya', de la que también hay que reseñar que fue absuelto, pese a que la Fiscalía Anticorrupción le pedía 18 años de cárcel por sobornar supuestamente a su paisano y exsubordinado Juan Antonio Roca. Todo, supuestamente, para comprar los terrenos que dieron origen al millonario megacentro comercial de La Cañada. Pero la Justicia en España es así: La Fiscalía pide 18 de cárcel y el Tribunal malagueño le decreta absuelto. Y aquí no pasa nada. Nadie dimite.

"Gané mucho dinero con Franco"

Toda la vida de Olivo López es muy singular. El llamado "rey de los centros comerciales" evita la prensa de forma sistemática. No es de extrañar. Pero en una ocasión concedió una entrevista a un diario de su tierra, La Verdad de Murcia, y dejó un sinfín de titulares que pasamos a detallar textualmente. 

Tomás Olivo. 

El empresario explicó así su carrera profesional: "Yo no doy pelotazos. Me he pasado toda mi vida trabajando, poniéndome patas a la mesa y sin tener vacaciones. No he tenido niñez ni juventud. Solo he conocido el trabajo. Hice negocios en el año 71 en las obras de la refinería de Cartagena. Y gané mucho dinero con Franco. He construido 55 centros comerciales en España, grandes autovías, obras hidráulicas... participé en la refinería de Tarragona y estuve en la UTE (Unión Temporal de Empresas) del Trasvase Tajo-Segura". 

Sobre su absolución en la Malaya, se explicó: "A mí me fue bien con Franco. Cuando llegó Suárez, trabajé en ocho refinerías. He firmado convenios urbanísticos con 54 alcaldes de toda España y de todas las ideologías. He hecho proyectos con alcaldes de izquierdas y de derechas. He firmado en Córdoba con los comunistas de Julio Anguita; en Santander, con Hormaechea; en Cataluña, con Artur Mas... Lo importante no es si está el PP o el PSOE, sino las personas. Y todo lo he hecho siempre con respeto a las leyes". 

También aseguró, sin rubor, que nunca se ha encontrado un caso de corrupción política: "A mí esa situación no se me ha dado. He tenido siempre buena relación con los alcaldes. Comes con ellos, hay un buen trato por ambas partes.... A mí lo que me han pedido ha sido siempre en beneficio de su ciudad. Solo una vez, en Sevilla, un consejero de la Junta de Andalucía llegó a decirme que yo solo podía hacer un centro comercial, cuando tenía previsto hacer seis. Al final hice todos los que me propuse, porque mis proyectos y yo nos ceñimos siempre a la legalidad". 

Tanto que Tomás Olivo llegó a justificar realizar regalos a funcionarios: "Cuando estuve imputado en el 'caso Malaya' dije ante el tribunal que los 50 constructores que estaban allí imputados creaban un millón de puestos de trabajo. ¿Puede que alguna vez un empresario haya hecho un regalo a algún técnico para que un tema no se demore años, y eso mantenga y genere empleos, sin saltarse la ley ni perjudicar a nadie? No digo que eso no haya ocurrido. Pero si un empresario regala a un técnico un jamón, un viaje o una cesta, lo hace con su dinero, con el que también paga sus impuestos. Eso sale de su dinero, a diferencia del despilfarro de 800 millones de euros de los ERE de Andalucía. Pero lo de los empresarios es pecado mortal". 

Condenado

Sin embargo, la carrera judicial de Olivo López, el magnate murciano número 17 de la lista de ricos de Forbes con una fortuna estimada de unos 3.000 millones, no es nada halagüeña. En 2012 fue condenado en primera instancia a cinco años de prisión por maltrato a su exesposa, con la que mantuvo, según la sentencia judicial, un trato "de humillación, agresión y control", entre 2003 y 2006, según publicó El País.

El citado diario explica que Olivo la vigiló incluso con un sistema de grabación en la casa donde ella residía. Sin embargo, finalmente la Audiencia Provincial de Málaga redujo la pena a siete meses de cárcel, por lo cual pudo evitar la prisión. Así esta escrito y hecho. 

Sin embargo, según relataba inicialmente la citada sentencia, desde 2003 y hasta principios de 2006, Tomás Olivo maltrató a la mujer con presuntos insultos, "empujándola, golpeándola, indicándole cómo tenía que vestirse, cuestionando si las marcas que tenía en su cuerpo se debían al contacto con otro hombre, cerrando la puerta de la vivienda con llave y ordenando a las personas que trabajaban en la casa que permanecieran a su lado". 

Asimismo, "ordenó la instalación en su vivienda de aparatos de captación del sonido y de la imagen que le permitieron tomar conocimiento de las conversaciones telefónicas y de detalles íntimos de la vida privada de ambas" [refiriéndose también a la hija]. Y en abril de 2005, con ocasión de la visita a su hija, "zarandeó" a la víctima, "la arrojó contra un banco de hormigón y le propinó patadas". Según consta en la sentencia inicial, ese mismo año también "agredió de forma reiterada" a la mujer, en presencia de su hija.

Sombras

Pero aquí no acaba el currículo del magnate Tomás Oliva, el número 17 en la lista de Forbes con una fortuna de 3.000 millones, porque también fue noticia en 2019 porque una niña aseguró que el empresario murciano amigo de Gil y Gil, con quien la menor compartió un vuelo, se cambió de asiento y le produjo tocamientos en sus partes íntimas, según afirmó inicialmente la joven en su declaración. Pero la menor, finalmente, se desdijo de ello y Olivo López fue absuelto de un presunto delito de abusos sexuales a una menor

Además, por otra parte, la prensa nacional también ha denunciado que Tomás Olivo "no cuida demasiado a sus trabajadores". Sea como fuere, varias sombras pesan sobre este poderoso magnate que se ha hecho de oro con los centros comerciales, la venta de terrenos en localidades como Marbella y siendo actualmente el brazo fuerte de Unicaja, dentro de una complicada situación que vive esta entidad crediticia malagueña.

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