05 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

La intérprete inició su carrera en el teatro y tras su participación en la cinta 'Locura de amor' saltó a la fama como una de las prodigios del cine

Aurora Bautista: Se celebra el centenario del nacimiento de la inolvidable actriz de la Posguerra

El Cierre Digital en Aurora Bautista.
Aurora Bautista.
Este año se conmemora el centenario del nacimiento de Aurora Bautista. La actriz debutó en el teatro y dio el salto al cine al aceptar un papel en la película 'Locura de amor', una de las películas más taquilleras de la posguerra española. Tras su participación en la cinta, se convirtió en una de las prodigios del cine español. Durante sus últimos años, regresó al teatro donde participó en varias obras. La intérprete falleció en el año 2012 a causa de una infección.

La historia del cine español clásico no se concibe sin ciertas figuras que han pasado a la posteridad como pesos pesados del ámbito cinematográfico. Con motivo de las celebraciones del centenario de su nacimiento, conviene recordar la figura de Aurora Bautista, a quien la mayoría de los actores de la última generación ni tan siquiera les suena. La actriz estuvo inevitablemente vinculada a la productora Cifesa, competencia directa al productor más poderoso de la época, Cesáreo González, que tenía en nómina a María Félix, Lola Flores o Carmen Sevilla.

Nacida en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real) y a causa de la Guerra Civil tuvo que migrar forzosamente a Barcelona porque a su padre le conmutaron la pena de muerte por ayudar al gobierno de la República a cambio del destierro. Su familia tenía un gran poder adquisitivo porque eran peleteros, pero, como le ocurrió a mucha gente, la llegada del franquismo supuso un duro golpe para su economía. Aún así, siendo una adolescente se matriculó en el Instituto del Teatro, debutando en 1944 en la obra La malquerida de la compañía de doña Lola Membrives.

Al año siguiente, Cayetano Luca de Tena le hizo una oferta para ir al Teatro Español, por lo que siendo menor de edad viajó hasta Madrid. En esas tablas debutó con la obra El sueño de una noche de verano. La casualidad quiso que el director de cine Juan de Orduña se fijara en ella durante la representación de La conjuración de Fiesco, por lo que le ofreció la posibilidad de hacer unas pruebas para la película Locura de amor.

'Locura de amor' y de fama

En aquella época Aurora pecaba de inocencia. No sabía lo que era una cámara, no entendía de planos y encima, los productores de Cifesa no la querían. Para el papel principal de Juana la Loca había otras dos candidatas mucho más conocidas, Amparo Rivelles y Mary Carrillo. Pero el realizador se empecinó, se invirtieron cinco millones de pesetas y cruzaron los dedos. Nadie se podía esperar que una actriz novel fuera capaz de otorgar al personaje semejante carga de dramatismo, por lo que de la noche a la mañana se convirtió en una estrella.

La popularidad adquirida -hay que tener en cuenta que no existía la televisión ni las redes sociales- fue tan enorme que a duras penas podía salir a la calle. Sintió que su libertad se había cortado. Sufrió mucho. Apostar por una cara desconocida tuvo sus réditos y más en aquel momento en el que el celuloide era muy caro porque se pagaba en divisas. El filme también lo protagonizaron Fernando Rey y Sara Montiel quienes, con el tiempo, se convirtieron en estrellas internacionales en el mercado anglosajón.

Aurora Bautista en 'Locura de amor'.

Locura de amor se convirtió en la película más taquillera de la posguerra y permitió a Aurora Bautista hacerse un nombre en la América hispana. Le pagaron 40.000 pesetas, pero a raíz del taquillazo firmó con Cifesa por tres años por 500.000 pesetas por película. Juan de Orduña volvió a dirigirla en otros dos dramas, Pequeñeces y Agustina de Aragón, ambas de 1950.

Sus últimos años: hijo, matrimonios y teatro

Actriz de una gran intensidad y demasiado gestual, se negó a seguir haciendo más dramones. Se refugió en el teatro. Con ganas de seguir experimentando con su carrera recaló en México, donde se casaría con el médico Hernán Cristerna en septiembre de 1963. Dos años después nacería su único hijo, Hernán. Poco a poco la relación se fue deteriorando, pero la actriz no podía volver a España sin el permiso firmado de su marido. Este no se lo concedía.

Cuando su hijo tenía dos años y medio se las ingenió para rehacer su vida aceptando un papel en la serie Cristoforo Colombo junto a Paco Rabal. De esta forma consiguió separarse, aunque aún tardaría más de una década en conseguir el divorcio.

Por aquel entonces su fama empezó a declinar. Lejos quedaba ya su imagen vinculada al cine nacional franquista. En teatro representó su última función justamente en El Español, Picospardo’s (1995), su última serie fue en El olivar de Atocha (1989) y su último filme fue Tíovivo c. 1950 (2004) de José Luis Garci. Entre sus 31 películas hay que destacar el rol memorable en La tía Tula (1964).

Volvió a casarse con el empresario cubano Luis de Luis en 1989 en Gibraltar. Debido a los achaques de la edad y a que quería ser atendida debidamente pasó sus últimos años en una residencia. Murió en 2012 a causa de una infección en un hospital madrileño. Está enterrada en el cementerio de San Justo.

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