07 de marzo de 2021
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FIN DE SEMANA

Aina, exmujer de Gelabert, se convirtió en principal testigo de la causa y fue grabada hablando con Lourdes, exesposa del expolítico del PP

Caso Puerto de Calanova: El exconseller Carlos Delgado se defiende con una conversación privada de teléfono

Carlos Delgado, exconseller de Turismo de Baleares y exalcalde de Calviá.
Carlos Delgado, exconseller de Turismo de Baleares y exalcalde de Calviá.
Carlos Delgado, exconseller de Turismo y Deportes del Gobierno de las Islas Baleares se encontraba acorralado por culpa de unos mensajes de Whatsapp cruzados entre el abogado Carlos Gelabert, ahora compañero de despacho, y la que entonces era su esposa, Aina. Cuando se mandaron, Gelabert era representante de la empresa que ganó el concurso para la adjudicación del puerto de Calanova en 2013. Ahora ha presentado al juzgado una conversación entre su exmujer y Aina para intentar desacreditarla.

El caso Calanova da un nuevo giro con la nueva prueba que quiere aportar el exconseller de Turismo balear Carlos Delgado. Se trata de una conversación telefónica grabada entre su exesposa Lourdes y Aina, exmujer de Carlos Gelabert, socio del mismo despacho de abogados que Delgado.

En las grabaciones ambas mujeres hablan sobre la relación de sus exmaridos y su posible implicación en la privatización del Puerto balear de Calanova, en Mallorca, en 2013.

El exconseller de Turisme, Carlos Delgado, intenta defenderse en el ‘caso Calanova’ con una grabación a una de las principales testigos del caso: Aina, expareja de su compañero de despacho de abogados, Carlos Gelabert. En la grabación, la testigo se reafirma en que su entonces pareja se benefició económicamente de la operación y en que tenía una relación de amistad con el entonces conseller durante las fechas en las que se llevó a cabo la privatización del puerto.

El juez instructor daba por terminada la investigación el pasado mes de enero apreciando indicios para que Delgado sea acusado de tráfico de influencias. La defensa del exconseller ha recurrido esa decisión y niega cualquier delito. En su escrito adjunta además una querella presentada en otro juzgado de Palma contra la testigo por falso testimonio.

La grabación corresponde a una conversación telefónica en la que la exmujer de Delgado, Lourdes, que también declaró en la causa, llama a la expareja de su socio, Carlos Gelabert.

En un momento de la grabación, la exmujer de Delgado dice: "Claro que estoy segura que no ha cogido un euro del Calanova", mientras que la expareja de Gelabert dice que "bueno, yo estoy segura que Gelabert sí".

La expareja de Carlos Delgado,  Lourdes, intenta durante toda la conversación negar esa amistad entre ambos, mientras Aina insiste en que sí existe y que incluso estuvieron juntos en un barco, algo que la exmujer de Delgado niega insistentemente durante toda la charla.

La exmujer de Gelabert dice que al menos dos ocasiones su entonces pareja le dijo que se iba a reunir con Delgado por la noche, cuando se producía la adjudicación de Calanova. Su interlocutora niega que fuera a su casa e insinúa que era un engaño con otras mujeres y que empleaba al entonces conseller como coartada.

La declaración de Aina, convertida en testigo principal en la causa,  es valorada por el magistrado como un indicio relevante a la hora de acreditar que había una relación estrecha entre los ahora socios de despacho. Gelabert consiguió la adjudicación del proyecto y luego vendió su participación.

Carlos Delgado intenta defenderse así de unos mensajes de whatsapp aportados por Aina, esposa de Carlos Gelabert, a la Guardia Civil.

Las dos exesposas, tanto la de Delgado como la de Gelabert, ya declararon en el juzgado sobre la relación entre los dos matrimonios e incluso, dijeron que sus maridos les pedían los móviles a ellas para poder hablar de manera discreta en vez de hacerlo desde sus propios números. Mientras que Delgado y Gelabert argumentaron que las mujeres declararon desde el despecho ya que los dos matrimonios habían quedado rotos, por lo que el juez pidió pruebas a las mujeres de sus afirmaciones.

Parte de esas pruebas serían los whatsapp aportados ante la Guardia Civil de la Comandancia de Mallorca por Aina, esposa de Carlos Gelabert, junto a una fotografía donde estaban los cuatro en un restaurante.

Las diligencias testificales comenzaron a mediados de 2018 en el Juzgado de Instrucción número 3 de Palma de Mallorca. Durante la instrucción se descubrió que los mensajes arrancaban en enero de 2013, cuando ambos cargos celebraban reuniones y comidas juntos.

El abogado Carlos Gelabert en su despacho.

Carlos Delgado y Carlos Gelabert son ahora socios de despacho profesional, pero en sus declaraciones como investigados en la causa negaron ser amigos cuando se produjo la adjudicación.

La Guardia Civil ha entregado en el Juzgado de Instrucción número 3 de Palma una fotografía en la que Delgado y Gelabert posan juntos durante una cena a la que asisten otros amigos y sus parejas. Además, hay una serie de treinta mensajes recuperados del teléfono móvil que aluden a esa relación entre ambos.

En 2015, Gelabert adquirió la totalidad del despacho, en el que ahora ejerce Delgado, a un socio anterior y ambos se asociaron poco después de que el exconseller y exalcalde de Calvià dejara la política, apenas dos meses tras firmar la adjudicación de Calanova.

Entre los mensajes que demostrarían la relación entre ambos, el 28 de enero de 2013 Carlos Gelabert le confirma a su esposa que "tengo comida en Génova, calçots" y cuando Aina le pregunta con quién Gelabert responde que con "Álvaro Delgado y Carlos Delgado". En marzo de 2013 su esposa le recrimina que le estaba contestando mal y Gelabert se excusa diciendo que "la Guardia Civil ha ido al ayuntamiento de Calviá en busca de contratos de la radio por el tema de Carlos Delgado" y añade "tendré matraca".

El 29 de mayo de 2013 Gelabert vuelve a darle a su esposa noticias sobre el Puerto de Calanova, en Pla de Mallorca, donde supuestamente iba a trabajar su suegro, arquitecto de profesión: "Estoy muy contento, ayer había una gran crisis en el grupo inversor de Calanova por unos malentendidos con tu papi  y los ha resuelto bien".

El 6 de julio de 2013 Carlos Gelabert le escribe a su mujer: "Álvaro (Delgado) estaba gym y luego iba a casa Caco (Carlos Delgado), me dijo que me llamaría... Si no, nos vamos nosotros, en barca". Su esposa contesta: "No hay prisa amor, cuando estemos les llamamos y a ver dónde están". En agosto de 2013 la pareja habla del concurso del puerto de Calanova, Gelabert escribe a su esposa: "Y más por lo de Calanova, estoy seguro de que hemos ganado. Qué pasada de proyecto" y añade un clarificador "nos forramos!"

El 7 de septiembre Gelabert tiene dudas: "De diarrea voy, y no por el concurso, pues está empezando a importarme poco y creo que voy a salirme de este proyecto". Su esposa le responde de manera tajante: "No digas tonterías". La inquietud va en aumento y el 27 de septiembre Carlos Gelabert manda un nuevo mensaje a su esposa: "Llevo dos horas reunido en la Consellería por lo de Calanova".

Tanto Delgado, como Carlos Gelabert y Joaquín Legaza, exsecretario general de la Consejería de Turismo y número dos de Delgado, están investigados por prevaricación, tráfico de influencias y negociaciones prohibidas.

En la investigación también se ha puesto de manifiesto el presunto engaño que realizaron a la medallista olímpica Theresa Zabell, quien denunció la utilización de su nombre y su proyecto cuando ella ya no formaba parte del mismo, como publicó Elcierredigital.com.

Una adjudicación bajo sospecha

Carlos Delgado adjudicó el puerto a la empresa Port Olimpic Calanova S.L. a pesar de los informes en contra de economistas, ingenieros y abogados de la Administración de las Islas Baleares. Según varios testigos que declararon a finales de 2018, la empresa no cumplía las bases del concurso y tenía que haber sido apartada del mismo.

La abogada de Ports Illes Balears (el ente público encargado de la gestión de los puertos de la comunidad), Inmaculada Subías, aseguró ante la Guardia Civil que Joaquín Legaza fue la persona encargada de dar instrucciones y órdenes en la tramitación del expediente de privatización del puerto.

         El puerto de Calanova.

En aquellas declaraciones de varios testigos, un ingeniero del ente público Ports IB que formó parte de la mesa de contratación y que el día de la adjudicación votó, junto a la interventora del Govern, en contra de la oferta de Olimpic Calanova también declaró. La empresa asesorada por el abogado Carlos Gelabert, ganó el concurso por cinco votos contra dos. El ingeniero intentó convencer a la mesa de contratación de que Port Olimpic no podía ganar, debido a que el informe económico que realizaron sobre la explotación incluía un cuadro de amarres distinto al establecido en las bases del concurso.

Según el testimonio de este técnico, esos amarres se podían modificar una vez ganado el concurso, pero no antes, algo que también fue planteado por otros funcionarios y asesores a lo largo de la tramitación del expediente. Sin embargo, los dirigentes de la cúpula de la Conselleria de Deportes, que también regía el ente público Ports I.B, hizo caso omiso a las objeciones planteadas por el ingeniero, tal y como éste manifestó ante el juez.

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