23 de junio de 2021
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FIN DE SEMANA

Sus amigos sitúan a Tomás Gimeno en la playa de Antequera poco antes de que se le perdiera el rastro y venía de sufrir un grave accidente de motocross

Los detalles no conocidos de las horas previas a la desaparición de las niñas de Tenerife

El Cierre Digital en
La Guardia Civil continúa con la búsqueda de las pequeñas Anna y Olivia, las dos niñas de 1 y 6 años desaparecidas hace casi tres semanas en Tenerife junto a su padre. ElCierreDigital.com ha tenido acceso a declaraciones del círculo de amigos de Tomás Gimeno, que situarían al padre de las niñas en la playa de Antequera la misma tarde de su desaparición, una zona de difícil acceso y poca iluminación que se encuentra a poca distancia del Puerto La Marina, lugar donde se perdió después su rastro.

Han pasado más de 20 días desde que, el pasado 27 de abril, las pequeñas Anna y Olivia, de uno y seis años respectivamente, desaparecieran sin dejar rastro aparente. También su padre, Tomás Gimeno, en paradero desconocido y a quien se investiga por un presunto delito de secuestro.

ElCierreDigital.com ha tenido acceso a nuevos detalles del día en el que se produjo la desaparición de las menores. Fuentes próximas al entorno de Tomás Gimeno han indicado que la misma tarde de la desaparición, el hombre pudo haber salido con su embarcación hacia la playa de Antequera, una zona que prácticamente solo es accesible en barco.

Como ya adelantó este medio hace unos días, desde el entorno de Gimeno también apuntaron la posibilidad de que la noche de la desaparición "pudiese haber fondeada alguna embarcación cercana a la costa de la Playa de Antequera en Santa Cruz de Tenerife, ubicación cercana al Puerto La Marina, lugar donde fue visto Tomás por última vez, para huir con sus hijas con ayuda de presuntos cómplices". Por lo tanto, Gimeno podría haberse acercado antes a la playa por alguna razón presuntamente relacionada a la posterior desaparición.

La embarcación de Tomás Gimeno. 

"Es un hecho popularmente conocido que esta zona de Antequera es un lugar escogido por narcopateras o lanchas que transportan drogas, para acercarse a las costas de Tenerife por las noches, debido a la escasa iluminación en la playa y el escaso tráfico, lo que podría facilitar la salida de la isla de Tomás Gimeno".

Este mismo entorno indica que podía haber contado con "la presunta ayuda de alguna organización para llevar a cabo su plan de huida, así como la utilización de alguna ruta de escape conocida por estas narcopateras", como otra presunta posibilidad, señalan estas mismas fuentes, desde el convencimiento de que podría ser otra pista que pudiera estar investigando la Guardia Civil, desde la noche de su desaparición en Tenerife.

De hecho, y aunque todas las hipótesis continúan abiertas, la Interpol investiga el destino de las pequeñas desaparecidas tras una orden de búsqueda internacional emitida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Güimar, y no se descarta que Tomás Gimeno, presuntamente, pudiese haber contactado con responsables de las mafias de pateras de inmigrantes irregulares de Marruecos hacia Canarias para huir con sus hijas hacia África o Sudamérica y de esta manera, evitar ser localizado.

Asimismo, las mismas fuentes señalan que el padre de las niñas había sufrido unas semanas antes un importante accidente de motocross. Fue el 19 de marzo, precisamente el día del Padre, mientras participaba en una prueba de carreras en un circuito de la zona de La Chacona. 

El circuito en el que Tomás Gimeno sufrió el accidente. 

Se trató de un percance en el que se dañó las costillas, lo que le impedía levantar cualquier peso. De hecho, indican sus amigos, “no podía levantar a su hija menor por encima de los hombros”.

Hasta cinco registros en la casa de Tomás

Los diversos registros que se efectúan estos días no han arrojado, por el momento, resultados concluyentes que permitan determinar qué ocurrió el día de la desaparición. De hecho, la Guardia Civil ha registrado hasta en cinco ocasiones la casa en la que residía Tomás Gimeno en busca de ropa y juguetes de las niñas que, como ha indicado la madre de las menores, Beatriz Zimmerman, estaban en la casa del padre. Según fuentes de la investigación, la residencia de Gimeno estaba desordenada y llena de suciedad, un indicativo de que en su interior no se habría producido ningún tipo de acto violento con brutalidad, pues, en ese caso, lo habitual es limpiar la escena para eliminar posibles pruebas. Sí llamó la atención de los agentes la presencia de una serie de bolsas de gran tamaño que, por su estado, creen que fueron compradas el mismo día de la desaparición. De hecho, se investiga si Tomás pudo haber comprado algo más a parte de las bolsas, como grandes cantidades de comida o ropa que indicasen que el hombre se estaba aprovisionando para realizar, presuntamente, una larga travesía.

Registros en la casa de Candelaria de Tomás Gimeno. 

Por otra parte, los agentes encontraron en el exterior de la vivienda una parcela rodeada de maleza y cuya tierra estaba removida, una zona que examinaron los perros de rastreo, entrenados para detectar cualquier indicio por pequeño o antiguo que sea, por si se hallaran posibles restos biológicos de las niñas. 

Además, los dos canes adiestrados también se han incorporado a la inspección del vehículo y de la embarcación de Tomás, que en las últimas horas ha sido trasladada del puerto para su registro.

Registros también por mar

La Guardia civil ha pedido la ayuda al Instituto Español de Oceanografía, que aportará en las próximas horas un sonar de barrido lateral y un robot subacuático para tratar de encontrar objetos en el fondo marino. Esta tecnología permite el rastreo de zonas muy profundas y permite realizar análisis de grandes zonas en poco tiempo. De encontrarse algún objeto compatible con las bolsas de ropa, maletas o juguetes de las niñas, se haría uso de un robot dotado de una pinza, que descendería hasta la zona para tratar de recuperar los objetos encontrados.

Las horas previas a la desaparición de las niñas

El martes 27 de abril, Tomás Gimeno tenía que haber devuelto a las pequeñas, pero, tras mantener varias conversaciones con la madre, le advirtió de que no las volvería ver, ni a él tampoco.

Horas antes de perderse su pista, un vigilante del puerto vio cómo sacó de su vehículo y cargó en la embarcación bolsos, maletas y bolsas de ropa. Tuvo que realizar tres viajes. Según pudieron captar las cámaras, el hombre llegó con su coche a las 21.30 horas, lo aparcó frente a su pantalán y de él descargó una serie de bolsos; sin embargo, el guardián que hacía el turno de noche, que lo vio de frente, en ningún momento fue consciente de la presencia de las niñas, ni las cámaras revelaron si estaban con él.

Antes de que se le perdiera el rastro definitivamente, el padre de las niñas regresó a tierra después de una incursión en el mar de una hora y media aproximadamente, y fue con su vehículo a una gasolinera cercana al puerto a comprar un cargador de móvil.

El cargador que Gimeno compró horas antes de su desaparición y que dejó en la garita del vigilante. 

De vuelta al puerto, lo cargó en la garita del vigilante de la Marina y zarpó de nuevo, esta vez la definitiva. Según la investigación, desactivó el GPS de la barca para no dejar pistas de su recorrido.

El barco fue hallado horas más tarde sin ancla, sin ocupantes y a la deriva frente a la costa este de la isla, a varios kilómetros al sur, a más de una milla del Puertito de Güímar. En la zona, el dispositivo de búsqueda localizó flotando en el mar una silla de retención infantil de una de las niñas. Es precisamente ahí donde efectivos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil están realizando inmersiones en los últimos días.

Todas las hipótesis continúan abiertas

Una de las hipótesis que maneja la UCO de la Guardia Civil, según avanzaron fuentes cercanas a la investigación a este medio, es que Tomás Gimeno  "nunca salió de esta isla o del archipiélago canario" y se baraja la posibilidad de que se encuentre oculto en algún lugar.

El peor desenlace sobre la desaparición de las niñas también opera en la búsqueda exhaustiva que realiza el equipo de guardias civiles por tierra, mar y aire, y algunas fuentes apuntan a que Tomás pudo haber acabado con sus vidas entre las 20:00 y las 21:00 horas de la tarde de la desaparición, que se deshiciera de los cuerpos y después se ocultara. No obstante, por el momento, "no existen indicios" que apunten hacia ese fatal escenario, según informan a ElCierreDigital.com.

La madre de las niñas mantiene la esperanza  

Beatriz Zimmermann mantiene la esperanza de hallar a sus hijas sanas y salvas. En una carta difundida a través de redes sociales, la madre de las niñas pide que no se cese en los esfuerzos por encontrar a sus hijas, a pesar del abatimiento que ella misma está sufriendo. 

"Yo también quiero desaparecer, no tengo fuerzas. Esto es una tortura". Así empezaba la madre de las menores su alegato en esta carta, mostrando su agotamiento y desesperación tras la desaparición de sus hijas, asegurando que Anna y Olivia la necesitaban y ella también a las pequeñas. "Lo que más me duele es pensar que no puedo saber cómo están", ha explicado.

 

Sin embargo, la mujer ha pedido que nadie se rinda en la búsqueda de las pequeñas y que se continúe compartiendo las fotos de ambas porque "la continuidad y la perseverancia es lo que logra finalmente los resultados".

Carta de Beatriz Zimmermann a Tomás Gimeno

Beatriz Zimmerman ha enviado una carta pública a Tomás Gimeno, en la que deja claro que confía en que "jamás le harías daño" a las menores y que "espero una señal como respuesta".

Beatriz y una de sus hijas. 

"Tomy, te escribo esta carta porque necesito que pienses con el corazón y no con la mente", empieza escribiendo Beatriz. "Lamentablemente, el único medio es éste, no sé dónde están. Sólo sé que tenemos un gran amor en común: nuestras hijas", escribe.

"Sé que las quieres más que a ti mismo. Sé que jamás les harías daño, he defendido eso siempre y nunca lo he puesto en duda", le dice Beatriz a Tomás en su carta. Luego se pronuncia sobre la relación que tuvieron: "Lo nuestro no funcionó por diversas razones, pero eso no significa que nos tengamos que hacer tanto daño y sé que deseas lo mejor para ellas". 

"Olivia y Anna es lo más bonito que nos ha pasado y siempre estaremos unidos por ellas. Ambas nos quieren y nos necesitan Tomy, a los dos. Sé que las adoras, que quieres darle lo mejor", explica la madre. "Necesitarán a su padre y a su madre. Nos necesitan fuertes y unidos durante los buenos y malos momentos que les tocará vivir", declara. 

"No se trata de nosotros Tomy, se trata de ellas. Míralas, tú que puedes, acarícialas... Vuelve, vuelve con ellas", le pide Beatriz Zimmerman a su ex. Por último, la madre deja una puerta abierta para que todo se solucione: "Espero alguna señal por tu parte como respuesta, tú sabes cómo contactarme".

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