09 de mayo de 2021
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FIN DE SEMANA

La Guardia Civil investiga un posible cambio de barco en alta mar y estudia los movimientos bancarios del padre ante un posible pago a las mafias

Interpol trabaja en la "pista africana" de Tomas Gimeno y las niñas Anna y Olivia, las pequeñas desaparecidas en Tenerife

Tomás Gimeno y las niñas desaparecidas.
Tomás Gimeno y las niñas desaparecidas.
Fuentes cercanas a INTERPOL explican a El Cierre Digital que una línea de investigación abierta por esta organización policial trabaja sobre el presunto traslado o secuestro de las menores Anna y Olivia junto a su padre, Tomás Gimeno, en la que podrían haber intervenido en el transporte de los desaparecidos desde la costa tinerfeña hacia tierras marroquíes, las mafias que se dedican al tráfico ilegal de inmigrantes irregulares en pateras.

 

 

Mientras ciudadanos de toda España siguen con esperanza, bajo la petición pública en un vídeo de Beatriz Zimmerman,  la búsqueda de sus hijas, Anna, de 1 año, y Olivia, de 6, desaparecidas junto a su padre, Tomás Gimeno, de 37, el pasado 27 de abril en Tenerife,  fuentes cercanas a INTERPOL (Organización Internacional de Policía), señalan a El Cierre Digital que esta organización policial, a raíz de que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Güímar dictara una orden de búsqueda internacional del padre y sus hijas, abrió otra línea de investigación que contempla la hipótesis sobre un presunto traslado  o secuestro de las menores, junto a su padre, Tomás Gimeno, a algún lugar de la costa africana.

 Según apuntan estas fuentes cercanas a INTERPOL, consultadas por este medio, los indicios que manejan estos policías van en la línea de un presunto secuestro  de las niñas, Anna y Olivia, en el que presuntamente podría haber estado implicado su padre, Tomás Gimeno, en cuya organización para el transporte de las menores desde Tenerife a Marruecos en un principio, pudieran haber sido parte también de este entramado, las mafias que habitualmente trasladan ilegalmente inmigrantes irregulares en pateras o cayucos desde las costas marroquíes hacia el archipiélago canario, cobrando alrededor de 2.000 euros a cada migrante por trayecto.

Este seguimiento del rastro de los desaparecidos sobre el que trabaja INTERPOL en estos momentos para averiguar el paradero de las menores, Anna y Olivia, según ha sabido este medio, 'no descarta que el trasvase de Tomás Gimeno desde la embarcación de recreo de su propiedad, -barca en la que fue visto por última vez sin sus hijas según indican las cámaras de vigilancia del Puerto Marina en Santa Cruz de Tenerife, que apareció horas después en aguas cercanas al Puertito de Güímar-, se hubiera producido hacia alguna patera, cayuco o embarcación sin localizador GPS, custodiada por las mafias que trafican con inmigrantes irregulares, para culminar la salida de las menores junto a su padre, rumbo a Marruecos u otras costas africanas.

Aguas internacionales

De esta manera, según indican fuentes cercanas a esta organización policial, "el padre de las menores, Tomás Gimeno, podría haberse trasladado en primera instancia, con sus hijas, en alguna embarcación mafiosa bajo un presunto acuerdo económico con algún grupo de tráfico ilegal de personas, cuyo objetivo sería alejarse de Canarias, surcar aguas internacionales rumbo a África, para posteriormente, ubicarse en cualquier lugar del mundo", sostienen como una de las hipótesis planteadas.

INTERPOL tiene muy presente las primeras diligencias que fueron incoadas por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Güímar por la presunta comisión de un delito de secuestro, en cuanto se conoció la desaparición de las niñas, Anna y Olivia, a raíz de una denuncia interpuesta por su madre, Beatriz Zimmerman, ante la Guardia Civil, al no poder acceder a las menores tras la negativa de su padre, Tomás Gimeno, quien la comunicó de manera telefónica la noche de la desaparición que "nunca volvería a ver a las niñas, ni a él".

Un plan prediseñado

Al parecer, el padre de las menores desaparecidas, Tomás Gimeno, presuntamente, podría haber planeado "una  fuga con suficiente tiempo de antelación con el objetivo de llevarse a sus hijas con él desde Tenerife fuera del país, por lo que necesitaría realizar movimientos económicos entre sus cuentas bancarias, prever gastos, imprevistos, traslados, vìveres, suministros", aclaran fuentes cercanas a INTERPOL, en relación a la planificación del padre de Anna y Olivia que se maneja como hipótesis.

En este sentido, apuntan estas fuentes que "Gimeno podría haber contado con otros cómplices y contactado presuntamente con mafias de las pateras", -que llegan a Canarias-, para trazar una hoja de ruta, pactar un pago económico con estas mafias para asegurarse la salida de la isla con sus hijas menores, sin consentimiento de su madre, llegar a otro puerto fuera de España, y así realizar después la llamada telefónica a Beatriz Zimmerman para decir que "no volvería a verlos jamás".

En estos momentos, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Güímar, trata de esclarecer "si Tomás Gimeno retiró fondos económicos en efectivo de algunas de sus cuentas bancarias, al destaparse durante esta investigación que el padre de las niñas se había transferido a sí mismo entre sus cuentas corrientes, la suma de 55.000 euros antes de la desaparición".

En cuanto a la ampliación de actuaciones efectuadas por la Guardia Civil respecto al acceso a cámaras de videovigilancia de puntos claves en este caso en Tenerife, -tal como adelantó El Cierre Digital-, el equipo de guardias civiles que se encarga de la búsqueda de los desaparecidos, podría igualmente acceder a la red de todas las comunicaciones que tuvieran relación con esta misteriosa desaparición, según expertos en Policía Científica.

 Familia de Beatriz Zimmermann

En dos ocasiones desde la desaparición de las niñas, Anna y Olivia, su madre, Beatriz Zimmermann, ha enviado mensajes públicos, que han trascendido a los medios de comunicación. Misivas en las que pide 'esperanza' para sus hijas y difusión de las imágenes de las menores para facilitar su identificación, especialmente, en el supuesto de que su padre "acudiera con ellas hacia algún país extranjero", en concreto a países del Caribe o Sudamérica.

El Cierre Digital también ha accedido a testimonios de la familia de la madre de las niñas, que con absoluta discreción relatan a este medio "el anhelo para recuperar con vida a las menores, pero por otra parte, la desolación que sienten ante su desaparición".

 Los perfiles de los padres

Miembros de la familia de la madre de las menores, consultados por este digital, intentan analizar los acontecimientos de la desaparición de Anna y Olivia, bajo las circunstancias que conocen de la relación de esta pareja separada meses atrás. "Beatriz es una gran mujer, un encanto de persona y muy atenta con sus hijas", expresan, sin embargo consideran que "el carácter de su ex pareja, Tomás Gimeno, es complicado, tiene mal humor, ha tenido peleas con otros familiares y enfrentamientos en otros entornos , no es muy sociable sino más bien solitario".

"Además, tanto Beatriz como Tomás, habían rehecho su vida con otras personas tras su ruptura el verano pasado, por lo que no se entiende esta actitud del padre de las niñas, pero esperamos que no haga ninguna locura, y Anna y Olivia aparezcan sanas y salvas cuanto antes", añaden.

Consultados por el uso de la embarcación en la que desapareció Tomás Gimeno, estos familiares subrayan que "apenas usaban este barco en familia, no era habitual que Tomás saliera de excursión al mar con su ex pareja y sus hijas, sino más bien, usaba esta barca para salir a navegar con sus amigos y para pescar".

También indican desde la familia materna de las menores que "Beatriz Zimmerman perdió a su madre que falleció hace unos años, mientras su padre, separado previamente a esta pérdida, regresó a su país natal de Alemania. Por tanto, a Beatriz solo le queda un hermano como familia en Tenerife, y el resto de familiares más lejanos en la isla, que siguen pendientes de las noticias sobre las niñas".

Por otra parte, señalan que "aunque el abuelo de Tomás Gimeno, su padre, y su propia familia, son muy populares en Tenerife por la vinculación con el automovilismo, pero realmente, el padre de las niñas desaparecidas, no goza de esta popularidad social de sus predecesores, sino que trabaja habitualmente como agricultor en el campo, debido a los negocios familiares vinculados con plantas, e incluso al parecer, la vivienda con finca situada en Candelaria, registrada por la Guardia Civil, podría ser de alquiler", añaden.

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