23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Según la acusación todo apunta a M.J.V.C, un hostelero de 54 años que declaró este verano y lleva en el punto de mira desde 1996

Caso de O Ceao, 27 años después puede resolverse: "La justicia podría volver a sentar en el banquillo al sospechoso"

Familiares de Esteban y Elena sujetan sus imágenes ante el lugar del crimen.
Familiares de Esteban y Elena sujetan sus imágenes ante el lugar del crimen.
El crimen del Cash Récord de O Ceao podría tener una nueva oportunidad para resolverse en el caso de que la Audiencia Provincial de Lugo someta a juicio oral al principal sospechoso. Hace 27 años, Elena y Esteban, de 32 y 26 años respectivamente, recibieron sendos disparos en la cabeza mientras se encontraban en su puesto de trabajo, del que les robaron tres millones de pesetas (22.000 euros). El abogado de la familia, Gerardo Pardo, cuenta a 'elcierredigital.com' cómo avanza el caso.

Ya han pasado más de 27 años desde el crimen del Cash Récords de O Ceao, todavía sin resolver. Sin embargo, podríamos estar ante una nueva oportunidad de localizar al culpable. Según el abogado de las familias de Elena López y Esteban Carballedo –asesinados en 1994 en una tienda de productos de alimentación en un polígono industrial lucense–, Gerardo Pardo De Vera, "la Audiencia Provincial de Lugo podría volver a sentar en el banquillo al hostelero", sospechoso de ambos homicidios desde 1996.

En el mes de julio de este año, los familiares de Elena y Esteban esperaban a las puertas del Juzgado de Primera Instancia número 1 de Lugo la declaración de M.J.V.C, el hostelero de 54 años investigado por los delitos de asesinato, robo con violencia en las personas y tenencia ilícita de armas, al considerar la jueza que "tras la actividad instructora llevada a cabo en el presente procedimiento se deduce que existen indicios racionales de criminalidad”.

El principal sospechoso aseguró que durante el día de los hechos estuvo desde las dos de la tarde hasta las dos de la madrugada trabajando en el local de hostelería que entonces regentaba en la ciudad de Lugo. Negó su implicación en el doble crimen y también tener relación con el mundo de las drogas, que manejase armas o incluso que supiese conducir, aunque en su historial figuren antecedentes que lo contradicen.

La juez de instrucción dictó en su momento el "auto de conclusión del sumario", que sostiene que hay indicios suficientes como para concluir el sumario y enviarlo al órgano competente para plantearse el juicio oral del sospechoso. Tal y como relata Pardo De Vera "el órgano competente –la Audiencia Provincial– tiene que decidir, oyendo a todas las partes, si archiva el caso con esa base probatoria o sigue adelante con el caso y somete a un juicio oral al hostelero".

Una nueva oportunidad para el caso

En el supuesto de que se celebrase un nuevo juicio, el abogado de las familias de las víctimas asegura ante elcierredigital.com que sería "muy complejo conseguir una sentencia condenatoria". No obstante, no pierde la esperanza de que, incluso archivado el caso provisionalmente, se pudiera resolver pues "se podría reabrir si hubiera nuevos elementos de prueba".

Gerardo Pardo considera este nuevo giro una oportunidad para que se siga investigando el caso que, gracias a su empeño y al de las familias de los fallecidos, no se ha cerrado a pesar de haber pasado más de veinte años del suceso –fecha en la que en España prescriben los delitos–. "Hasta que no haya condena, no se rompe la presunción de inocencia, pero el sospechoso ya está procesado, que es un estatus superior al de investigado", expone el abogado refiriéndose a M.J.V.C.  "Ahora resta que se decida si se le acusa o no, y si se le acusa para celebrar el juicio", puntualiza.

Investigación incompleta

Esteban Carballido Teijeiro, un joven a punto de cumplir los 26 años, y María Elena López Lens, de 32 y madre de dos hijos, trabajaban en el Cash Récord del polígono de O Ceao cuando una persona entró en el negocio y les disparó a ambos en la cabeza, quitándoles la vida de inmediato. Quien cometió el asesinato se llevó lo que había en la caja:  3.777.026 pesetas (22.700 euros) y talones por importe de 542.159 pesetas (3.258 euros). Según balística, el arma que se utilizó para acabar con sus vidas fue una pistola de nueve milímetros parabellum, similar a la que utilizaba en esos años la Guardia Civil. Pero el arma nunca apareció. 

Según expresaron los familiares de Elena y Esteban en declaraciones anteriores a elcierredigital.com, la investigación que siguió a los hechos fue una “chapuza”. “A mí, que fui la que encontré los cuerpos, la policía no me citó para declarar hasta quince años después”, relata Isabel, hermana de Elena. Gerardo Pardo, su abogado, también coincide en que no se llamó a declarar a quien había que hacerlo y no constan en sumario muchos datos que se han producido en la investigación".

Por el momento el caso se mantiene abierto, a la espera de la decisión de la Audiencia Provincial de Lugo, que determinará si el sospechoso debe someterse a jucio oral.

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