17 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

M.J.V.C, un hostelero de 54 años que actualmente reside en Burgos, declaró este martes pero ya estuvo en el punto de mira de la investigación en 1996

'Crimen de O Ceao': Las familias de los dos asesinados contentas de ponerle cara al sospechoso 27 años después

Hace 27 años un doble crimen quedó sin resolver en Lugo. Elena y Esteban, de 32 y 26 años respectivamente, recibieron sendos disparos en la cabeza mientras se encontraban en su puesto de trabajo de Cash Record, en el polígono industrial de O Ceao. Fue el resultado de un robo de más de tres millones de pesetas (22.000 euros) que había en la caja. Un hostelero, que siempre estuvo en el punto de mira de la investigación, declaró ante la Justicia este martes.

Isabel López transmite al teléfono una fortaleza que, a los pocos minutos de conversación, se vuelve contagiosa. No es para menos, la lucense lleva más de veintisiete años luchando para que el crimen de su hermana no caiga en el olvido. “Desde el minuto uno reclamamos justicia”, cuenta. Y así ha sido. De hecho, hasta que estalló la pandemia, López protagonizaba manifestaciones, actos, huelgas de hambre y sentadas en las que reclamaba que no se cerrase el caso por su prescripción. Lo consiguió. Y ayer, después de casi tres décadas, pudo mirar a la cara al principal sospechoso del doble crimen del 'Cash Récord' de O Ceao. "Alguna vez pensé en tirar la toalla, pero al final te das cuenta de que la lucha tiene su recompensa". 

Así, los familiares de Elena López y Esteban Carballedo, asesinados el 30 de abril de 1994, esperaban a las puertas del Juzgado de Primera Instancia número 1 de Lugo la declaración de M.J.V.C, un hostelero de 54 años de edad, citado este martes como investigado por los delitos de asesinato, robo con violencia en las personas y tenencia ilícita de armas, al considerar la jueza que "tras la actividad instructora llevada a cabo en el presente procedimiento se deduce que existen indicios racionales de criminalidad”.

"Las familias estamos contentas. Las impresiones son buenas y, aunque siempre existe la incertidumbre, y ahora tendrá que ser la Audiencia quien decida, lo cierto es que tengo la confianza que de ahí pueda salir algo", explica Isabel a elcierredigital.com. “Que lo llamen a declarar, aunque sea indagatoriamente, es para nosotros muy importante”, añadió, porque “nunca es tarde si la dicha es buena”.

Niega los hechos

El principal sospechoso aseguró que durante el día de los hechos estuvo desde las dos de la tarde hasta las dos de la madrugada trabajando en el local de hostelería que entonces regentaba en la ciudad de Lugo. Negó su implicación en el doble crimen, y también tener relación con el mundo de las drogas, que manejase armas o incluso que supiese conducir, aunque en su historial figuren antecedentes que lo contradicen. 

Crimen sin resolver

Esteban Carballido Teijeiro, un joven a punto de cumplir los 26 años, y María Elena López Lens, de 32 y madre de dos hijos, trabajaban en el Cash Récord del polígono de O Ceao cuando una persona entró en el negocio y les disparó a ambos en la cabeza, quitándoles la vida de inmediato. Quien cometió el asesinato se llevó lo que había en la caja:  3.777.026 pesetas (22.700 euros) y talones por importe de 542.159 pesetas (3.258 euros). Según balística, el arma que se utilizó para acabar con sus vidas fue una pistola de nueve milímetros parabellum similar a la que utilizaba en esos años la Guardia Civil, pero el arma nunca apareció. 

Lo que vino a partir de ahí fue una investigación que la familia de Elena y Esteban califican como una “chapuza”. “A mí, que fui la que encontré los cuerpos, la policía no me citó para declarar hasta quince años después”, relata Isabel, hermana de Elena. 

Los errores de la investigación

Gerardo Pardo de Vera, el abogado de las familias de las víctimas, ha conseguido que el caso no se cierre a pesar de haber pasado más de veinte años del suceso, fecha en la que en España prescriben los delitos. 

Lo cierto es que, desde el principio, la investigación presentó una serie de sombras que nunca se llegaron a aclarar, como el hecho de que el dinero de la caja no se hubiese enviado a La Coruña, algo que se hacía habitualmente para evitar que en caja hubiese cantidades económicas importantes. Recordemos que en el momento del suceso había más tres millones de pesetas, una cantidad más que llamativa en 1994. 

Por otro lado, según ha podido saber Elcierredigital.com, la UDICO interrumpió en el último momento un registro en una vivienda vinculada con el sospechoso y, además, nunca se investigó si éste había variado su situación patrimonial, algo que podría haber sido indicativo de su vinculación con el robo. 

Asimismo, la parte de testificales complican el caso. Un testigo, tras una redada por tráfico de estupefacientes en el negocio del sospechoso, aseguró que éste le propuso participar en un atraco en el Cash Record pero que lo desechó. Este testigo, consumidor habitual de drogas, falleció hace tiempo. 

Ahora, con la declaración del sospechoso, familiares y amigos de Elena y Esteban recuperan la esperanza de que el crimen, olvidado durante 27 años, pueda estar cerca de resolverse. 

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