Logo El Cierre Digital
Dos hombres sonríen y conversan en un evento formal, sentados en sillas con un escudo detrás.
INVESTIGACIÓN

La 'falsa amistad' de Revilla y Juan Carlos I: Un 'vínculo' que ha acabado en querella

El rey Emérito asegura que el expresidente cántabro Revilla le ha injuriado al acusarle de "evasor" y "apátrida fiscal"

"Yo estoy contra los corruptos. Yo no he robado en mi vida, ni en pensamiento. Y no he sido defraudador porque pago hasta el último céntimo. Y yo quiero que quien me ha representado y me representa, dé ejemplo, pero al máximo nivel. Por eso estoy contra él"

Este es uno de los innumerables alegatos televisivos y literarios que Miguel Ángel Revilla ha lanzado contra Juan Carlos de Borbón. El Emérito ha sido acusado por su el expresidente de Cantabria de "apátrida fiscal", "evasor" y disfrutar de que "los españoles le paguemos las amantes". 

Zarzuela ha dejado claro que no tiene nada que ver en la decisión del Emérito de querellarse contra Revilla. A pesar de todo, el veterano dirigente podría rentabilizar el conflicto con un tour mediático. O con un nuevo libro como 'Nadie es más que nadie', que versó contra el monarca ahora residente en Abu Dabi

Juan Carlos I se aferra a que en 2022 quedó libre de culpa por los delitos fiscales de los que se le acusaba durante años.  El privilegio constitucional de la inviolabilidad y el pago de cinco millones de euros en dos regularizaciones ante la Agencia Tributaria le permitieron dejar atrás sus problemas judiciales. 

Eso sí, esta 'absolución' no limpió su imagen. Prueba de ello fue que en 2020 tuvo que marcharse de España después de que su hijo Felipe VI hubiese renunciado a su herencia. El hecho fue síntoma de la ensombrecida imagen del Emérito, que según fuentes cercanas "está muy sensible".

Cronología de un 'divorcio': de 2004 a 2025

Miguel Ángel Revilla tomó por sorpresa el poder en Cantabria en 2003 y al año siguiente ya tuvo su primer gran desencuentro con Zarzuela. Pocos días después de celebrarse la boda entre los entonces príncipes Felipe de Borbón y Letizia Ortiz, Revilla se plantó en el plató de la extinta televisión local Canal 8DM

En esta señal cántabra ligada a El Diario Montañés tenía programa propio el locutor deportivo Walter García. Entonces amistado con Revilla pese a que años después lo ha tildado como "el mayor estafador social de España". El dirigente, ni corto ni perezoso, contó ante las risas de los contertulios que pasó "hambre" durante el convite. Y que tras la ceremonia "hubo carreras para llegar a los urinarios".

Revilla comentó que corrió junto a Felipe González para ir al baño. Y que se encontró en un servicio sin cerrar con pestilllo al rey Harald V de Noruega. El momentazo televisivo hubiese quedado en una anécdota si no hubiese sido reproducido por el programa más popular del momento a nivel estatal, 'Crónicas Marcianas'. 

Dos hombres en trajes formales, uno agachado ajustando el zapato del otro, con la frase
Portada del libro de Revilla. | EP

Xavier Sardà hizo chanzas y Revilla pasó tan mal momento que asegura que estuvo a punto de dimitir. Todo se quedó en nada gracias a una disculpa del presidente regional ante Zarzuela. Juan Carlos de Borbón, que cultivaba el mismo 'campechanismo', compadreó durante años con Revilla, que se acercaba a Palacio en taxi y regalaba anchoas al monarca. 

Juan Carlos de Borbón le reía las gracias. Todo iba bien hasta la derrota electoral de Revilla en 2011 y el descrédito que sufrió la monarquía tras destaparse el caso Nóos y Botswana. Entonces, el expresidente regional intensificó su campaña en platós. Y en libros como 'Nadie es más que nadie', en cuya portada Revilla le quita unos zapatos a su examigo para ponerle unas albarcas (que son unos zapatos de madera típicos de Cantabria). 

Estos ataques que se producían en programas como 'Las Mañanas de Cuatro', que conducía Jesús Cintora, no solo tuvieron un impacto mediático. También reavivaron el debate sobre la pervivencia de la monarquía en el sistema político español. Revilla no dudó en señalar lo que consideraba actitudes "irresponsables" y "desmesuradas" por parte de Juan Carlos I. Especialmente en relación con los escándalos de corrupción que rodearon a la Casa Real. 

El punto culminante de esta guerra verbal ocurrió en 2020, cuando Revilla volvió a arremeter contra el Emérito. Sugirió que su conducta había "perjudicado la imagen de la monarquía en España". El cántabro argumentó que Juan Carlos I "debía asumir responsabilidades por los actos que ensuciaron la imagen institucional".

Revilla también ha calificado de "indecente" el comportamiento del monarca. Y no ha escatimado en señalar la responsabilidad que tenía Juan Carlos en varios de los escándalos que marcaron su reinado. El cántabro ha reconocido que el Emérito fue una figura clave en la Transición española. Pero asegura que su legado se ha visto "empañado por sus actos posteriores". 

La querella de Juan Carlos I contra Revilla

Juan Carlos de Borbón ha encargado el caso a la misma abogada que tiene el novio de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador. Guadalupe Sánchez, del despacho Novalex, dice en la querella que "estas acciones judiciales tienen como objeto una serie de declaraciones realizadas públicamente por D. Miguel Ángel Revilla Roiz ante distintos medios de comunicación, entre los meses de mayo del año 2022 y enero del año 2025, en las que calumnió gravemente a mi representado y se refirió a él empleando expresiones injuriosas, difamantes y oprobiosas que lesionan su derecho fundamental al honor (art. 18.1 de la Constitución Española)". 

Para formalizar la querella, "y con la exclusiva finalidad de facilitar a D. Miguel Ángel Revilla Roiz la consecución de un acuerdo que evite el litigio", se ha formulado solicitud de celebración de acto de conciliación en un juzgado de primera instancia de Santander. 

Un hombre mayor con traje oscuro y corbata sale de un automóvil por la noche.
Juan Carlos de Borbón. | EP

El padre del rey Felipe VI pide la rectificación de Revilla a través de los mismos medios. Y  "de manera pública de las expresiones calumniosas e injuriosas lesivas para su honor". También le exigiría "una indemnización por los daños morales causados que asciende a 50.000,00 euros. Serán donados íntegramente a la confederación oficial de entidades de acción caritativa y social de la Iglesia católica".

El pasado franquista del Emérito y Revilla

Juan Carlos de Borbón ha intentado en las últimas décadas desligarse de la figura del dictador Francisco Franco. Fue el general quien lo designó como su sucesor. Pero a Revilla también le persiguen las hemerotecas. En 1973 los falangistas estaban de capa caída dentro de la dictadura de Franco.

El poder político estaba desde hacía años en manos de los denominados tecnócratas del Opus Dei. Y el partido único, Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS), todavía controlaba algunos Ministerios como el de Trabajo y el de Vivienda y los Gobiernos Civiles. La administración provincial también estaba en sus manos. Y Revilla ejercía como delegado de los Sindicatos Verticales franquistas

Tal y como recogía el diario Alerta de Cantabria, en ese 1973 Revilla no se cortaba al hablar en favor del fundador de Falange: "Tenemos que hacer comprender al mundo que el pensamiento joseantoniano, adecuadamente actualizado, tiene plena vigencia en el contexto actual. Tenemos una ideología que siempre he pensado que era exportable en función naturalmente, de una actualización del pensamiento de José Antonio (Primo de Rivera)".

Años después Revilla aseguraba que entonces ya era un demócrata. Es decir, como su examigo Juan Carlos de Borbón, al que muchos dicen que "le unen más cosas de la que les separan". 

➡️ Libros ➡️ Política ➡️ Juzgados ➡️ Monarquía ➡️ Televisión ➡️ Investigación

Más noticias: