29 de julio de 2021
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EDICIÓN VERANO

Los investigadores estudian en diez países el posible paradero de este joven cordobés, cuyo rastro se perdió el dos de julio de 2015

Desaparición de Paco Molina: Casi seis años después su familia no pierde la esperanza y pide de nuevo ayuda

Paco Molina
Paco Molina
Paco Molina desapareció a comienzos del año 2015 en Córdoba, cuando tenía 16 años. Desde entonces nadie lo ha vuelto a ver pero sus padres no han dejado ni un día de buscarlo. Su última iniciativa ha sido abrir un apartado de correos para que la gente pueda mandar información de forma anónima. La investigación sigue bajo secreto de sumario y, a pesar de que se cerró después de perder el rastro, nuevas pistas reabrieron el caso hace más de un año y ahora es buscado por toda Europa.

Francisco Molina desapareció el 2 de julio de 2015 a los dieciséis años de edad. Desde entonces su familia no ha parado de buscarle. Paco salió un viernes con sus amigos y avisó a su padre de que no iba a dormir en casa esa noche porque se quedaba en casa de un amigo al que sus padres conocen.

Escribió un mensaje de WhatsApp a su padre, Isidro Molina, en el que decía que iba a dormir fuera esa noche, pero a su progenitor le extrañó la forma en la que lo hizo y por eso le llamó al móvil. Entonces hablaron y Paco se lo confirmó. Lo último que Isidro le dijo a su hijo antes de que desapareciera fue que no se acostara tarde.

A sus amigos les dijo que había quedado en un bar con un amigo que ellos no conocían.  Pero según su padre, Paco nunca acudió a dicho local ya que preguntó a la mañana siguiente al camarero y le dijo que nadie le había visto por allí.

Isidro fue también a la estación de autobuses de Córdoba a preguntar si habían visto a su hijo. Allí, un conductor le confirmó que Paco había tomado un autobús con destino a la estación de Méndez Álvaro, Madrid, esa noche.

Después de archivar el caso en 2018, la magistrada titular del Juzgado de Instrucción número 7 de Córdoba reabrió el caso por una nueva línea de investigación que está llevando a cabo la Policía. Los investigadores estudian ahora el posible paradero del joven desaparecido en 10 países distintos, entre los que se encuentran Reino Unido, Irak e Italia.

Sin embargo, a pesar de que han pasado casi seis años de la desaparición de Paco, sus padres no pierden la esperanza. ElCierreDigital.com ha hablado con Isidro, el padre del desaparecido, que ha explicado que "el caso sigue abierto, hay una línea de investigación que parece ser que se fue por un entorno de personas mayores y la policía lo está investigando".

Padres de Paco Molina, con fotos de su hijo desaparecido.

Acerca de su posible relación con esta gente mayor, de la que no se sabe nada, Isidro ha explicado a este medio que "Paco era aficionado al airsoft y ahí va gente de muchas edades, por lo que se podía juntar con gente mayor, pero no sabemos si viene de ahí o de dónde".

Sobre cómo está resultando su última iniciativa de abrir un aparatado de Correos ha comentado que recibieron una información que en principio parecía buena, pero que tras ser analizada y comprobada, "no nos llevó a ningún sitio". Además, ha expresado que ellos no se rinden y que siguen con la difusión, con la idea de que alguien que sepa algo se lo haga llegar mediante esta vía.

La familia de Paco Molina ha abierto un apartado de Correos por si alguien puede aportar pistas. 

Sobre la colaboración ciudadana cuenta que "han recibido muchas llamadas de posibles avistamientos de mi hijo, en varios países" aunque también denuncia que "ha habido muchas extorsiones y que mucha gente les ha llamado para reírse un rato". La última vez que Isidro recibió una llamada en este tono, detrás de la línea telefónica se encontraban unos adolescentes a los que el juzgado ha condenado a nueve meses de trabajos sociales, "siendo la primera vez en España que este tipo de bromas son condenadas", explica Isidro.

Los posibles cambios físicos de Paco Molina. 

"Seguimos con la esperanza de que un día de estos lo van a encontrar" dice el padre, que piensa que "a Paco le ofrecieron algo que él aceptó, lo que pasa es que eso que aceptó se ha vuelto en su contra, porque si no él nos hubiese llamado y si no llama es porque no puede".

Además, muestra su confianza en la policía, gracias a los cuales no pierde la esperanza. "La policía no nos informa sobre la investigación, pero nos dicen que están trabajando, que están haciendo cosas. Yo también lo sé porque así me lo transmite el juzgado". "Después de tanto tiempo desaparecido que sigan investigando me transmite la esperanza de que pueden estar cerca de encontrarle" añade Isidro, que no pierde la esperanza por encontrar a su hijo y por poder pasar página.

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