30 de noviembre de 2022
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FIN DE SEMANA

Según explica el abogado Alberto Cebrián, el exduque de Palma tendrá que aportar una cantidad económica a la hija menor, que vivirá con su madre

Iñaki Urdangarin deberá abonar pensión de alimentos en su divorcio con Cristina de Borbón

/ Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin.
Si se perfecciona el divorcio entre Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin y la hija común menor de edad se queda bajo el cuidado de la madre, el padre deberá abonar una pensión de alimentos proporcional a sus circunstancias para contribuir a las necesidades de Irene. Según el abogado Alberto García Cebrián, existe la posibilidad de que dicho acuerdo de divorcio no se pueda aprobar si Iñaki no aporta una determinada cantidad económica.

Si conforme ha trascendido, se perfecciona el divorcio entre Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin y la hija común menor de edad se queda bajo el cuidado de la madre, el padre necesariamente deberá abonar una pensión de alimentos proporcional a sus circunstancias para contribuir a las necesidades de la hija menor.

Habrá que esperar hasta conocer los detalles exactos del acuerdo de divorcio que habrían alcanzado Cristina e Iñaki, pero existe la posibilidad de que dicho acuerdo no se pueda aprobar si Iñaki no aporta una determinada cantidad económica en concepto de pensión de alimentos.

De hecho, dicha pensión debería de establecerse tanto respecto de la hija menor como de los hijos mayores dependientes, en este caso exceptuando a Pablo, que ya cuenta con ingresos propios como jugador de balonmano en el Barça.

Es evidente que aunque exista una situación económica dispar entre Cristina e Iñaki, no es procedente el establecimiento de una pensión compensatoria pues, a pesar de existir una diferencia económica entre los cónyuges al tiempo del divorcio, esta no se debe a la dedicación a la familia. En todo caso, el matrimonio permitió a Iñaki posicionarse en un lugar privilegiado del plano social y económico, viéndose perjudicado en su imputación y condena por el caso Nóos.

Es por ello por lo que, contando con separación de bienes, residiendo en domicilios diferentes y no procediendo pensión compensatoria, las cuestiones en las que se centrará el convenio regulador será en lo aplicable a los hijos.

Afortunadamente, la relación entre ambos padres y los hijos es muy buena por lo que probablemente no llegarán a dar cumplimiento al convenio regulador que se establezca en el divorcio, pues sólo se aplica en caso de desacuerdo. 

¿Qué regulación se podrá fijar?

Se está hablando mucho de que existen unas capitulaciones matrimoniales que condicionarían y serían aplicables al divorcio. A pesar de ello, se debe dejar claro que el convenio de divorcio no se basará en las capitulaciones matrimoniales previas sino que será un documento nuevo consensuado por ambos. Y aunque es evidente que las capitulaciones matrimoniales podrán condicionar los acuerdos, estas no se plasmarán necesariamente en el convenio regulador pues es un documento nuevo y actualizado a las circunstancias coetáneas.

Las capitulaciones matrimoniales condicionan las posibilidades de un hipotético juicio de divorcio contencioso, ya que en estos casos sí que juegan un papel importante pues los pactos previos podrían ser utilizados en los alegatos de los abogados y valorados por el juez. En un proceso amistoso, podrán coincidir en mayor o menor medida las capitulaciones con el acuerdo que se presenta, pero no tiene un efecto directo.

Si en las capitulaciones matrimoniales existe una cláusula de confidencialidad, como probablemente sea el caso, esta no significa que en la vida real los cónyuges no puedan hacer públicas sus circunstancias familiares sino que más bien podrían establecerse sanciones en el caso de que existiera una difusión de cierto contenido que se considere especialmente sensible y reservado a la intimidad.

Si, por ejemplo, existiera una condición en las capitulaciones matrimoniales que estableciera que en caso de divorcio los hijos quedarían bajo la custodia materna, ésta no tendría un efecto automático ni aún en el caso de que existirá un juicio de divorcio contencioso.

Es cierto que en el divorcio se debe de establecer la regulación más beneficiosa para la hija común menor de edad pero, eso sí, adaptándolo a las circunstancias actuales, que no son las mismas que las que existían al tiempo de las capitulaciones matrimoniales. Además, el acuerdo debe obtener el visto bueno del Juzgado para la correspondiente aprobación y homologación judicial. Si en el divorcio se quisiera establecer una regulación que se considerara que perjudica a la hija o que fuera inviable como, por ejemplo, una custodia compartida semanal en Ginebra y Vitoria, el Fiscal y Juzgado se opondrían a la aprobación de esta.

Iñaki Urdangarin y Cristina de Borbón en su boda.

En lo que se refiere a la obligación de satisfacer las necesidades de la hija, ésta recae sobre ambos progenitores. En una custodia monoparental materna, se deberá establecer una pensión de alimentos a cargo del padre. Además, confluye la circunstancia de que Iñaki actualmente tiene unos ingresos limitados, Cristina tiene una buena situación económica y la hija tiene unos gastos elevados al residir en Suiza, que comparativamente supone un nivel de vida mucho más caro que el de España.

Por ello, lo previsible, si se establece la regulación de patria potestad compartida y guarda y custodia materna, se debería establecer correlativamente una obligación de pago de pensión de alimentos ordinaria y porcentaje en el pago de gastos extraordinarios a cargo de Iñaki.

Tal vez la cantidad sea algo testimonial o incluso ocurra que de mutuo acuerdo en la práctica no se haga efectiva. Pero lo normal es que el Juzgado no acepte la custodia materna en el divorcio sin el establecimiento de dicha pensión.

Lo mismo ocurre con el régimen de visitas. Es preceptivo el hecho de que se establezca un derecho de visitas concreto pero, dada la buena relación existente, lo normal es que afortunadamente tampoco se cumpla de manera rigurosa sino que se flexibilice y adapte a las posibilidades y necesidades familiares.

Ahora bien, ¿qué pasaría en el caso de que dejará de existir buena relación y entendimiento? Tanto Iñaki como Cristina podrían instar la ejecución forzosa en el Juzgado de las medidas que regulan el divorcio, lo que es previsible que no ocurra.

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