16 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA

EL JEFE Y LA HIJA DE LA VÍCTIMA, UN COLABORADOR SOCIAL DEL MUNICIPIO DE CARMANA FALLECIDO EL PASADO 18 DE JUNIO, PIDEN "JUSTICIA POR SU APUÑALAMIENTO"

La trágica historia de Antonio Alberto: El madrileño de 70 años, ciego y con baja movilidad, asesinado por un ladrón

Exclusiva Ayuntamiento de Camarma
Ayuntamiento de Camarma
Antonio Alberto salió a alimentar a sus animales y a regar sus plantas el pasado domingo 21 de mayo de 2022 en la finca que compartía con sus compañeros de la asociación Betel. Pero cuando se acercaba a la despensa, se cruzó con un ladrón dentro de su finca que, sin mediar palabra, le asestó cinco puñaladas. Tras casi un mes en el hospital Doce De Octubre, falleció el 18 de junio, según relata su hija Isabel a El Cierre Digital, quien solo quiere “justicia en nombre de su padre”.

En una conversación telefónica con elcierredigital.comIsabel, la hija de Antonio Alberto –un madrileño de 70 años fallecido el pasado 18 de julio tras ser "apuñalado por un ladrón"– relata los hechos. “Mi padre era colaborador de la asociación de Betel, cuyo fin es la acogida y atención de personas con problemas de adicción y exclusión social. Él llevaba colaborando unos diecisiete años. Todo ocurrió en el jardín de la casa que compartía con el resto de colaboradores, que han sido investigados y no tienen ninguna relación con el autor. El asesino no tenía ficha ni era conocido por nadie de esta asociación”.

Según comenta la hija de la víctima en exclusiva a elcierredigital.com, “mi padre solía llamarme por la mañana, salía a echar de comer a sus animales y a regar sus plantas. Vivía en una finca entre Camarma y Valdeavero (Madrid). Mi padre era un señor con 70 años, ciego de un ojo y con movilidad reducida porque fue operado de la cadera".

"Le apuñalaron sin mediar palabra"

Antonio Alberto y sus compañeros desayunaban juntos. Al acabarse los cereales, Antonio acudió a por más a la despensa, "que está fuera del recinto", según informa a elcierredigital.com su hija Isabel. “Sus compañeros, al ver que no llegaba, salieron y lo encontraron ensangrentado” explica.

Elcierredigital.com también ha tenido la oportunidad de hablar con Óscar, jefe de Antonio Alberto. Óscar indica que “Alberto llevaba diecisiete años con nosotros y vivía en la finca en Camarma. Al estar operado de la cadera, normalmente se quedaba en casa. Su agresor se dedicaba a robar en chalets, y el 21 de mayo por la mañana se metió a robar en nuestra finca. Nosotros no tenemos nada de valor salvo los teléfonos móviles. Cuando ya se daba a la fuga, se debió encontrar con Alberto de cara y lo primero que hizo fue apuñalarlo sin mediar palabra”.

Óscar cuenta que “a partir de aquí llamamos al 112, vino un helicóptero y se lo llevaron en estado crítico. Le apuñalaron dos veces en el codo, le abrieron la tripa y también tenía pequeños cortes de un cuchillo de montaña. Cuando nosotros le encontramos estaba en el suelo pero consciente. Lo levantamos le sentamos en una silla y tratamos de taponar las heridas”.

Piden "justicia" para Antonio Alberto

“Mi padre muerto y aquí no pasa nada, yo quiero que se haga justicia. Esto se debe saber, ya que hay un señor en la cárcel por asesinato al tratar de defender su casa de un robo. En este caso, mi padre está bajo tierra y no se sabe nada de su asesino”, expresa enfadada Isabel.

La hija de la víctima concreta ante elcierredigital.com que “no hacía falta darle cinco puñaladas y destrozarle el brazo izquierdo. Entendemos que fue así porque mi padre trató de defenderse. Lo que sí me dice la Policía Judicial es que es una persona de origen marroquí que tiene problemas mentales, y que le ha tocado a él como me podría haber tocado a mí o a cualquier otra persona en la calle”. 

Isabel además declara que “tras ser apuñalado estuvo sedado dos semanas y a la tercera le empezaron a despertar para ver qué tal iba respondiendo el cerebro, ya que llegó desangrado al hospital Doce de Octubre. Cuando yo le vi, estaba entubado y le habían hecho una traqueotomía. Tan solo podía responder sí y no, y cuando le pregunté si conocía al que creemos que fue el culpable, él me dijo que no. La Policía quería enseñarle fotos del autor por si le conocía, pero no les dio tiempo, ya que empeoró al sufrir una infección en la tripa a causa de las puñaladas asestadas por el agresor, y terminó falleciendo el 18 de junio”.

Por otro lado, Óscar concluye: “Alberto no le pudo ni hacer frente, con un empujón hubiera valido, no era necesario tal ensañamiento. No me quisieron dar una foto del asesino, pero después de tomarme declaración le vi y no le conocía, nunca había estado en el centro”.

Por su parte, Isabel afirma: “A mí no me cuentan nada, al final, a las víctimas nos dejan en vilo y sin información, por lo que los protegidos realmente son ellos. A mí ahora me da igual que tenga problemas mentales, porque parece que con eso lo excusan. Cada vez que pasa algo así, siempre sale en todos los sitios y esto no".

Y finaliza: "Yo no quiero sacar nada, solo quiero que se sepa. Este individuo me ha quitado a mi padre. Esto no se puede silenciar, todos los sucesos similares se notician y ahora me quitan a mi padre y todos callados. A mí me da igual gastarme dinero. En nombre de mi padre, yo quiero que su agresor pague donde sea y como sea. Solo pido que se haga justicia”.

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