25 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

Los diarios y audios incautados al excomisario constituyen la parte más importante de las pruebas de la acusación pública en el 'caso Tándem'

La Audiencia Nacional decide devolver a Villarejo una copia de sus agendas

El Cierre Digital en Las agendas de Villarejo.
Las agendas de Villarejo.
Años después de haberle sido incautadas sus agendas personales, el excomisario José Manuel Villarejo solicitaba, hace unos meses, que le fueran devueltas. Sin embargo, y pese a no cumplir del todo con los requerimientos de la defensa de Villarejo, la Audiencia Nacional ha considerado que debía devolver una copia de las agendas, ya que, de lo contrario, estarían vulnerando varios derechos del acusado, entre otros, el derecho a la defensa y a la igualdad de armas.

Continúan los juicios por el caso Tándem y el resto del entramado en el que se ve atrapado el excomisario José Manuel Villarejo. Una de las pruebas más importantes de estos procesos judiciales, y que han llevado a muchos a sentarse en el banquillo de acusados, son las agendas de Villarejo, esas que él usaba casi como diarios personales y en las que apuntaba todo, a veces, con lujo y precisión de detalles.

Sin embargo, y aunque estas agendas le fueron incautadas en un registro de su domicilio autorizado judicialmente, la defensa del excomisario interpuso hace unos meses un recurso contra una sentencia que le denegaba la devolución de estas. Ahora, en la Audiencia Nacional han considerado que, pese a que no le serán devueltas las agendas originales, sí podrá tener acceso a una copia.

¿El motivo? Se estima que la negativa a la defensa de Villarejo para acceder a las agendas del excomisario infringe de pleno el derecho de defensa, y que el simple hecho de admitir que los diarios son una fuente de pruebas de vital interés para la acusación, implica, directamente, que también lo son para la defensa.

Es decir, la acusación pública y la defensa deben contar con igualdad de armas, y de no ser así, se infringiría este principio y se vulneraría el derecho de defensa, así como el derecho a un proceso público y a disponer de medios suficientes para la defensa, como se reconoce en el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales.

Los audios, fundamentales para el caso

La que fuera la cúpula del Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy sigue intentando frenar el avance del caso Kitchen. Durante el mes de enero, algunos de los procesados trataron de anular la validez de las pruebas principales del caso y que constituyen, precisamente, el origen de la investigación: las grabaciones de voz que le fueron intervenidas a José Manuel Villarejo, comisario jubilado y protagonista indiscutible de esta causa judicial.

En los mencionados audios se muestran conversaciones de Villarejo con el que era chófer de Luis Bárcenas –extesorero del Partido Popular–, Sergio Ríos, además de con otros posibles implicados en el caso, como son los comisarios Enrique García Castaño, Eugenio Pino y José Luis Olivera. Las grabaciones se encontraron en 2017, cuando la policía detuvo al excomisario y se procedió al registro de sus propiedades y de los que colaboraban con él.

'Caso Kitchen'.

Con esto, Francisco Martínez –exsecretario de Estado de Seguridad, muy cercano a la figura del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz– y José Luis Olivera –antiguo jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF)– pretendieron evitar el desarrollo natural de la investigación.

Estas grabaciones ya han demostrado que existía una operación fuera del control judicial que tenía como supuesto objetivo usurpar documentos comprometidos a Bárcenas durante la investigación de la caja b y la trama Gürtel, puesto que podían perjudicar a la cúpula del PP. Sin embargo, también Villarejo y García Castaño han tratado de invalidar, en otras ocasiones, estos audios, piezas fundamentales en el avance del caso.

El caso Tándem

Forman parte de esta macrocausa judicial casos tan mediáticos como el caso Dina o la operación Kitchen. Villarejo, por su parte, está acusado de delitos de cohecho, revelación de secretos, blanqueo y organización criminal, y se enfrenta a una petición de pena de prisión que acumula más de 50 años.

El juicio del caso Tándem, en el que está implicado el excomisario José Manuel Villarejo, empezó su tanda de interrogatorios a acusados a mediados de diciembre de 2021. Pero, ¿qué es exactamente la operación Tándem? Se trata de una gran causa judicial que está formada por unos 30 casos individuales y que están dirigidos a investigar lo que podría ser una trama de corrupción protagonizada por altos cargos de la policía española, aunque el protagonista indiscutible no es otro que el excomisario Villarejo.

En este marco se encuadra el caso Kitchen, una investigación de la Fiscalía Anticorrupción española destinada a pesquisar al excomisario Villarejo, al también jubilado comisario Eugenio Pino, al antiguo número dos de la policía y a Sergio Ríos, exchófer de Bárcenas. Se estudia la supuesta operación por la cual se intentó sustraer información delicada al extesorero Luis Bárcenas.

Los juegos de dilación de Villarejo

Durante el pasado mes de diciembre de 2021, la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Madrid desestimaba la querella presentada por el excomisario contra el exfiscal de la operación Tándem, Ignacio Stampa, y el actual fiscal de la investigación, Miguel Serrano, "ante la total inexistencia de indicios de infracción penal".

El comisario jubilado les atribuía a ambos presuntas "amenazas y coacciones, descubrimiento y revelación de secretos, falsedad documental y prevaricación administrativa". Responsabilizaba a los dos fiscales, además, de "haber querido aceptar inicialmente una denuncia anónima" y de "haber aceptado la denuncia presentada por un agente del CNI" con datos que se habrían "obtenido ilegalmente".

El excomisario José Manuel Villarejo prestando declaración.

Villarejo también les acusaba de ordenar su detención y la de otros acusados sin autorización del juez instructor, y les reprochaba que no persiguieran ni investigaran el origen de presuntas filtraciones que se han hecho a los medios de comunicación sobre el contenido de la operación Tándem.

Por otro lado, señalaba a los fiscales por "haber ocultado y/o eliminado y manipulado pruebas trascendentes bajo el eufemismo de expurgar lo que no era procedente", además de haberle mantenido "un excesivo tiempo en prisión preventiva con la excusa de riesgo de fuga" y de haber fomentado "el saqueo indiscriminado de sus bienes".

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