18 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

El recién coronado monarca de Reino Unido es uno de los pocos no practicantes tras declinar ser masón a los 18 años, al igual que su hermano Andrés

El vínculo de Carlos III y los monarcas británicos con la masonería: El origen de la Gran Logia de Inglaterra

El Cierre Digital en Carlos III de Inglaterra.
Carlos III de Inglaterra.
El pasado sábado Carlos III fue coronado y se convirtió en uno de los pocos monarcas que no practican la masonería. Sus orígenes se remontan al año 1717 en Reino Unido y a lo largo de estos tres siglos de historia, han sido pocos los monarcas británicos que no han sido masones según Javier Sierra. El escritor afirma que aunque al príncipe Carlos le ofrecieron ser masón a los 18 años, lo declinó “ante la estupefacción del duque de Edimburgo”.

Carlos III fue coronado el pasado sábado 6 de mayo como rey de Reino Unido tras la muerte de la soberana Isabel II de Inglaterra el pasado mes de septiembre. Y aunque la ceremonia de la coronación tuvo lugar el sábado, las celebraciones se han extendido hasta el lunes 8, declarado festivo nacional.

Tras su coronación, Carlos III se convierte en el tercer rey bajo este nombre y en uno de los pocos monarcas británicos que, según declaró el escritor Javier Sierra en COPE, no es masón. Según contó el literato en la emisora de radio, “al príncipe Carlos le ofrecieron ser masón a los 18 años junto al príncipe Andrés. Ambos declinaron ante la estupefacción del duque de Edimburgo, que era gran maestre de la masonería en Gran Bretaña”.

Supersticiones para un rey que no es masón

Sierra afirmaba, además, que el hecho de que se una a la reducida lista de monarcas británicos que no han sido masones podría haber sido una de las piezas clave para los “infortunios” y “campañas contra él de imagen” que ha sufrido el actual rey de Reino Unido. “Podrían haber estado incluso auspiciadas por los masones que no querían un rey no masón en la corona. Eso forma parte del submundo, de los rumores y de las historias” que estuvieron presentes en la ceremonia de coronación, según comenta.

El rey Jorge VI, con vestimenta masona.

Además de haber declinado formar parte de la masonería británica, Carlos III también ha decidido burlar a la mala suerte que supone haber elegido Carlos III como nombre de monarca. Según el escritor, “los ingleses son supersticiosos y creen que el nombre de Carlos le va a traer mala suerte porque los dos anteriores no tuvieron buen destino”. Carlos I de Inglaterra murió decapitado y Carlos II vivió exiliado gran parte de su vida, además de enfrentarse a problemas como plagas e incendios en la capital.

Aunque lo cierto es que en la coronación del pasado sábado se tomaron todas las precauciones posibles para augurar una larga vida a un monarca que pasará a la historia como uno de los pocos no vinculados a la masonería pero sí a las causas sociales y al ecologismo.

El inicio de la masonería en Inglaterra

La Gran Logia de la masonería española deriva directamente de la masonería británica de la que los monarcas de diversas generaciones han formado parte. La masonería actual fue creada en el año 1717 en Reino Unido, cuando los caballeros londinenses fundaron la Gran Logia de Inglaterra. Un espacio en el que sus integrantes (con diferentes creencias religiosas) podían compartir inquietudes o ideas con total libertad. Con el objetivo de conseguir el desarrollo personal, la masonería se divide en grupos llamados logias que se encuentran bajo el amparo de las grandes logias nacionales.

Amando Hurtado, masón perteneciente a la rama francesa de la masonería —concretamente a la Gran Logia Tradicional y Simbólica de Francia— explicaba a elcierredigital.com cómo continuó la masonería en Reino Unido y cómo, posteriormente, se dividió en la corriente británica y la francesa.

“En 1751, en Londres, miembros de la Gran Logia de Inglaterra advierten de que la masonería está descristianizada, así que ellos adoptan el nombre de ‘Los antiguos’, aunque eran más modernos que los primeros, pero lo toman porque los modernos habían desvirtuado el cristianismo”, contaba.

La precursora: la Royal Society británica

Estas dos logias, separadas durante años, “se fusionan en 1813 como consecuencia de las guerras napoleónicas. La postura inglesa era antinapoleónica por completo y surge la necesidad de una fusión porque a 'Los antiguos' les estaban llamando pronapoleónicos porque eran como era la masonería de Francia”, comentaba Hurtado. Como consecuencia, se forma la Gran Logia de Inglaterra Unida, que es la logia actual que rige la masonería regular británica.

Gran Logia Unida de Inglaterra, en Londres.

El masón explicaba que el inicio de la masonería deriva directamente de “la Royal Society británica, con Newton, y lo que es el pensamiento de libertad y de comunidad posible entre distintas opiniones. Y es un movimiento ecuménico” cuya forma de reflexión se hace “a través de símbolos, porque el símbolo promueve la imaginación y es muy elástico. Un símbolo puede tener dos interpretaciones, pero puede tener veinte”.

Por otra parte, explicaba el Antonio Hurtado que en Francia la masonería se remonta al exilio de Jacobo II desde Reino Unido a tierras galas. Esta masonería francesa es la que se instauró en España y que, tras la muerte de Franco —que fue uno de los grandes detractores de la masonería—, cambió a la corriente británica en el año 1982. La masonería británica a la que han pertenecido la mayoría de los monarcas ingleses salvo un par de excepciones y Carlos III, es la que dio lugar a la actual Gran Logia de España, según confirmaba Hurtado.

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