21 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

La familia catalana controla el gigante de cosmética y perfumería a través de una empresa radicada en el polémico país helvético, Exea Ventures SA

Las sombras sobre la compañía cosmética Puig: Su control desde Suiza 'mancha' su salto a Bolsa

El Cierre Digital en
/ Marc Puig
Son 'días de vino y rosas' para el conglomerado de cosméticos y perfumería Puig, que ha rebasado los 4.000 millones de euros de facturación y prepara su salto a la Bolsa. La empresa catalana cuyo cien por cien del accionariado está en manos de la familia fundadora, los Puig, tiene un 'lunar' que le complica el impulso final: está controlada desde Suiza a través de la compañía Exea Ventures SA.

La familia Grífols protagoniza la estampa lúgubre de la empresa catalana en contraposición con los Puig, que superaron los 4.000 millones de euros de facturación en 2023 y van camino de estrenarse en Bolsa tras protagonizar un arranque de 2024 meteórico. 

Y es que en enero, prosiguiendo con su dinámica compradora con la que han duplicado volumen de negocio en apenas 7 años, anunciaron la compra de la alemana Dr. Barbara Sturm, la marca premium de cuidado de la piel fundada en 2014 por la doctora del mismo nombre 

Esta adquisición les dispensa un exclusivo portfolio de productos que abarcan cuidado de la piel, cuidado del cuerpo y cabello y suplementos. La fundadora, Barbara Sturm, conserva una participación minoritaria y seguirá liderando el desarrollo de productos como directora estratégica y embajadora de la marca

"La adquisición de Dr. Barbara Sturm refuerza la posición competitiva de Puig en el segmento del cuidado de la piel con una marca de lujo, mundialmente reconocida, y desarrollada a través de sus canales digitales y su red internacional de spas y boutiques, que ofrece tratamientos de alta eficacia basados en una larga experiencia en el cuidado de la piel", dicen desde Puig. 

El pasado mes Puig proseguía con su 'fiesta' al inaugurar su segundo edificio corporativo en Barcelona, Torre Puig-T2, con la presencia de los reyes Felipe VI y Letizia; el president de la Generalitat, Pere Aragonès; el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; el delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto; la alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín; y el primer secretario del PSC, Salvador Illa.

En marzo, Puig ha anunciado unas cuentas récord en 2023 y prosigue con su intentona de saltar al parqué tras contratar para ello, ni más ni menos, a los gigantescos bancos de inversión Goldman Sachs y JP Morgan.

Tercera generación y 'mancha suiza'

El nieto del fundador del emporio, Marc Puig, dirige desde 2007 la empresa de cosmética y perfumería cuyo cien por cien del capital está todavía en manos de la empresa familiar, fundada en 1914 por Antonio Puig Castelló, que en los años 20 comercializó el primer pintalabios comercializado en España (Milady), en los 40 lanzó la popularísima colonia Agua Lavanda Puig y en los 60 internacionalizó la compañía con un salto a París. 

Felipe VI, presente en la inauguración de la nueva sede social corporativa de Puig. 

El portfolio de Puig incluye en la actualidad marcas propias de la talla de Rabanne, Carolina Herrera, Charlotte Tilbury, Jean Paul Gaultier, Nina Ricci, Dries Van Noten, Byredo, Penhaligon’s, L'Artisan Parfumeur, Uriage, Apivita, Dr. Barbara Sturm, Kama Ayurveda y Loto del Sur, así como las licencias Christian Louboutin, Banderas y Adolfo Domínguez, entre otras.

Este catálogo será la mejor garantía de Puig para saltar a la Bolsa. Pese a ello, existe una 'mancha' que podría generar desconfianza entre los posibles compradores. Y es que la compañía está estructurada sobre una maraña de 22 empresas influidas, en mayor o menor medida, por Exea Ventures SA, radicada en un cantón suizo (Friburgo).

Así, Exea Ventures SA tiene sede social en un país de baja tributación después de haber estado hasta 2011 en una isla caribeña con más sombras que luces, Curazao. La empresa ejerce de matriz de Exea Ventures SL, creada en 1963, controladora de más del 48 por ciento de la compañía y con sede en Barcelona tras haber estado domiciliada hasta hace 4 años en Países Bajos.

Algunas voces sostienen que Exea Ventures SA debería radicarse en Barcelona bajo la atenta mirada de Josep Oliu, presidente del Sabadell y consejero de Puig, que en los últimos tiempos se ha granjeado amplias simpatías en lo más granado del establishment político, mediático y empresarial de Cataluña, necesitada de alegrías económicas como la que está generando esta empresa. 

Récord y anuncio de fin de la endogamia en la alta dirección

Puig logró en 2023 una cifra récord de ventas netas de 4.304 millones de euros, lo que representó un incremento del 19% respecto a 2022. El beneficio neto ascendió a 465 millones, con un aumento del 16% respecto al año anterior. 

La empresa logró estos resultados récord "gracias a un crecimiento superior al del resto del mercado de la belleza en todos sus segmentos y áreas geográficas, y pese a un entorno económico complejo, marcado por tensiones geopolíticas y tipos de interés al alza", señalan. 

La compañía siguió ganando cuota de mercado en 2023 hasta alcanzar el 11% del negocio mundial de distribución de fragancias selectivas, lo que representa un hito en su historia. Dichos resultados se situaron muy por delante de lo previsto en el plan que la compañía estableció en 2021, cuyo objetivo era llegar a los 3.000 millones de euros en ventas en 2023.

Marc Puig, barruntando los extraordinarios números, anunció hace unos meses que la cuarta generación de su familia no pilotará la compañía: "El próximo relevo generacional de la familia en principio no formará parte del equipo directivo, pero sí que estarán participando progresivamente en los órganos de gobierno". 

"En las empresas, y evidentemente yo soy un ejemplo, los miembros de la familia propietaria pueden formar parte del equipo directivo y hasta ahora ha sido así, pero cuando se llega a una cierta complejidad y cuando se empiezan a multiplicar los miembros de la familia, es mejor profesionalizar la gestión", señaló en La Vanguardia. 

El CEO analizó las ventajas y desventajas del salto a Bolsa: "Las marcas de lujo requieren paciencia, mirada a largo plazo y eso te lo da normalmente una familia, una empresa familiar mira más a la siguiente generación que al trimestre. Pero por otro lado, las empresas familiares tienen sus trampas. Cuando hay un cambio generacional hay riesgo de peleas por el liderazgo, de perder la pasión o de no encontrar la solución de gobernanza adecuada". 

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