01 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

El envenenamiento por cadmio ya no figura entre las hipótesis de la GC por las que la pareja acabó presuntamente con su vida para saquear su herencia

'Caso Luis Lorenzo': La investigación apunta a que tía Isabel murió por la "ingesta descontrolada de fármacos"

El Cierre Digital en Luis Lorenzo y Arancha Palomino.
Luis Lorenzo y Arancha Palomino. / Investigados por la muerte de la anciana Isabel.
La Guardia Civil ha entregado a la juez del caso una ampliación de diligencias con diez conclusiones para reforzar la acusación contra el actor Luis Lorenzo y su pareja por matar supuestamente a la tía Isabel para saquear su patrimonio. Sin embargo, el envenenamiento por cadmio ya no figura entre las conclusiones de los investigadores. Ahora los agentes creen que Lorenzo y su pareja mataron a la tía de esta última, a través de “la ingesta descontrolada de fármacos”.

Nuevo giro al caso del presunto asesinato de la tía política del actor Luis Lorenzo. Un nuevo enfoque de los investigadores que resumen en una nueva diligencia de ampliación con declaraciones de nuevos testigos y una serie de diez conclusiones a las que ha tenido acceso elcierredigital.com.

Los investigadores de homicidios de la Comandancia de la Guardia Civil cierran su informe con estas diez conclusiones y la primera de ellas, de forma sorprendente, es que los investigados han ejercido carrera profesional como actores y por tanto tiene 'conocimientos de interpretación'.

De ahí, los agentes deducen que esos conocimientos han sido utilizados por Luis Lorenzo para hacerse pasar por abogado de su pareja. Fue, según un testigo y los guardias, durante una visita a una entidad bancaria con el poder limitado que tenían sobre las cuentas de la tía Isabel. Los acusados querían sacarse unas tarjetas de crédito y conocer el estado de un fondo a plazo fijo de la tía Isabel, pero la entidad se negó porque el poder notarial que tenían solo les otorgaba disponibilidad sobre la cuenta corriente.

La segunda conclusión de los investigadores es que los investigados querían disponer del patrimonio de la víctima en su propio beneficio. En su tercera conclusión, los guardias dan por acreditado que la intención de Luis Lorenzo y su pareja es llevar a la fallecida a una situación de vulnerabilidad con la excusa de hacerse cargo de ella en Madrid. Así, dicen los guardias, "coaccionando a la anciana y dándole fármacos de forma descontrolada" consiguieron mermar sus facultades, culminando el día de su fallecimiento.

Cartel de los vecinos del edificio donde vivía la tía Isabel.

En la cuarta, los guardias mantienen que con este supuesto modus operandi, los acusados consiguen que la tía Isabel le otorgue testamento a su favor, sólo horas después de solicitar el alta voluntaria de la anciana que estaba ingresada en un hospital a causa de la demencia.

La quinta conclusión recuerda, que pocos días después los acusados consiguieron también que se les otorgue un poder limitado para disponer de la cuenta corriente de la tía Isabel, condicionado a los gastos necesarios para su cuidado.

En la sexta conclusión los guardias cuentan que días después los acusados vuelven a la notaría para obtener un poder más amplio para acceder al fondo a plazo fijo de la anciana, pero se lo niegan por que la tía Isabel ya no estaba capacitada mentalmente para hacerlo. Lo dice el notario tras quedarse a solas con la anciana.

Los investigadores aseguran que tanto el día del cambio de testamento, como el primer poder, el notario no atendió a solas a la anciana y por tanto su sobrina Arancha podía haberla coaccionado con su sola presencia.

El cambio de testamento de la tía Isabel

Esta conclusión merece un aparte, ya que la auxiliar de la notaría había declarado a los guardias que tras atender a Arancha y la tía juntas, la anciana pasó sola a la sala de firmas con el notario y allí sin presencia de su sobrina, la tía cambió el testamento ante notario y en absoluta intimidad. La auxiliar es clara en sus declaraciones sobre que no notó nada raro entre Arancha y su tía los días en que se cambió el testamento y se le dio el poder sobre las cuentas de la anciana. Ni coacciones, ni malos modos. Nada. Y el notario, en su declaración que envió por escrito, no aclara del todo si atendió a la anciana por separado para hacer ambas operaciones. Sí, dice estar seguro de que la atendió por separado cuando un mes después fueron a solicitar este segundo poder y la anciana presentaba un estado psíquico que lo hacía imposible.

La séptima conclusión recuerda que Arancha volvió a intentar conseguir este segundo poder en una notaría diferente, y de nuevo, tras ser atendida la anciana de su cuadro de demencia sólo unas horas antes.

Según la octava conclusión, poco después de todos estos cambios de testamento el hermano de la tía Isabel denunció desde Oviedo que Arancha se había llevado con engaños a la anciana y la mantenían incomunicada en Madrid. Fruto de la denuncia, los guardias de Rivas Vaciamadrid llamaron a Arancha para ver a la anciana, pero la pareja de Luis Lorenzo se negó. Dos días después la anciana falleció. Según los investigadores, Lorenzo y Arancha "mataron a la anciana para conseguir disponer de forma ilimitada de su patrimonio y eludir a la justicia".

Dudoso envenenamiento de la tía Isabel

¿Pero cómo pudieron matarla, si la autopsia dice que fue envenenamiento por cadmio, y ahora los investigadores dicen que fue dándole pastillas de forma descontrolada? La única referencia a la medicación en la autopsia, es que se encuentran rastros de cuatro tipos de medicamentos que en principio son incompatibles entre sí, sin embargo, todos habían sido prescritos por médicos.

La novena conclusión de la guardia civil aborda este escollo, asegurando que los acusados fueron capaces de montar durante meses un historial médico de la tía Isabel convenciendo a los médicos de que diagnosticaran la demencia de la anciana en varias ocasiones (y consiguiendo así que le recetaran las pastillas).

Los guardias vuelven a sugerir que algo tuvo que ver en todo este proceso las dotes de interpretación del actor, incluso dejando caer sin una argumentación clara que el actor pudo incluso tener algo que ver en una presunta "manipulación del certificado de defunción de la anciana por causas naturales". Lo único que mencionan hasta ahora las diligencias policiales respecto al certificado, es la declaración de la médico que lo firmó. En ella, la doctora dice que no recuerda haber estado en la casa de Arancha cuando falleció la anciana a pesar de que reconoce como suya la firma del certificado.

La última y décima conclusión de los investigadores, es un resumen de lo anterior. Según los guardias, Arancha y Lorenzo diseñaron un plan para quedarse con la herencia y las cuentas de la anciana, desatendiendo las necesidades de la víctima, consiguiendo que los médicos la diagnosticaran de demencia y supuestamente dándole pastillas de forma “incontrolada” hasta que falleció. Por todo esto acusan a ambos del asesinato de la tía Isabel.

La defensa letrada de Arancha y Lorenzo ve decenas de lagunas en el relato de la Guardia Civil, asegura que la acusación de los guardias usa datos inexactos que contradicen el testimonio de los testigos principales ante la juez del caso, y se pregunta “si esta nueva hipótesis no se sostendrá en breve, tal y como parece haber ocurrido con la primera teoría del envenenamiento por cadmio”.

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