16 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA

En una posterior visita a oficinas por el actor y su pareja, rechazaron ampliar un poder en las cuentas de la anciana por verle signos de demencia

Caso Luis Lorenzo: La notaría que cambió el testamento de tía Isabel alega que "ella estaba bien"

Exclusiva Luis Lorenzo y Arancha Palomino.
Luis Lorenzo y Arancha Palomino. / Investigados por el presunto envenenamiento de la anciana Isabel.
Los notarios que atendieron a la tía Isabel son una pieza clave en el caso de la muerte por presunto envenenamiento de la tía política del actor Luis Lorenzo y han confirmado sus declaraciones ante la juez que lo investiga. Revelan que no notaron “nada raro” el día que la anciana cambió la mayor parte de su testamento a favor de su sobrina, Arancha Palomino. En una última cita, un mes después de la primera, rechazaron ampliar un poder sobre las cuentas de la tía por detectarle signos de demencia

Elcierredigital.com tiene acceso en exclusiva a las declaraciones de los notarios del caso del presunto envenenamiento de la tía de Arancha Palomino. Las dos notarías a las que acudieron los dos investigados por homicidio son piezas fundamentales del asunto, ya que los investigadores de la Guardia Civil creen que el motivo del presunto envenenamiento de la anciana tenía un móvil económico: cambiar el testamento de la tía Isabel y apropiarse de sus fondos y cuentas bancarias.

Primera visita a un notario

La primera visita a la primera notaría no tiene nada de particular, según la declaración de la auxiliar que atendió a la tía Isabel y a su sobrina Arancha Palomino. Fue el siete de mayo de 2021 en el barrio madrileño de Ascao, cuando la anciana cambió el testamento e incluyó por primera vez a Arancha y, además, como mayor beneficiaria.

El relato de la testigo es simple y directo. Una vez declarado que no conocía de nada a los investigados ni el motivo por el que acudieron a la notaría, se centra en describir el estado de la tía Isabel respondiendo a preguntas de la juez. “Isabel quería hacer testamento, tenía problemas auditivos y había que hablarle alto…era una persona mayor pero contestaba a las preguntas con normalidad, insistió mucho en que quería ser enterrada con su marido en el pueblo”.

Arancha Palomino.

La auxiliar atestigua que la mayor parte del tiempo estaban juntas Isabel y Arancha, y que, a su parecer, lo normal es que fuera acompañada, como ocurre en la mayoría de los casos. También afirma que cuando llegó el momento de firmar lo hizo solo la anciana en una sala aparte con el notario. Algo que descarta cualquier manipulación de la voluntad de la anciana en la notaría.

Según los investigadores y la acusación particular, Arancha y Luis Lorenzo se habían llevado a la anciana “con engaños” de Oviedo a Madrid para socavar su salud y cambiar el testamento antes de matarla envenenándola con cadmio. La auxiliar confirma ante la juez que, en ese acto de cambio del testamento, Arancha no le advirtió que habían pasado la noche en urgencias ni que la anciana tenía diagnosticada una demencia leve. Pero también responde que lo habitual cuando se nota falta de capacidad es pedir informes médicos y en el caso de Isabel no se hizo porque ese día estaba bien. La actitud de Arancha, añade la auxiliar, fue normal.

Segunda visita al notario

El 21 de mayo de 2021, Arancha y su tía Isabel regresaron a la notaría para pedir un poder que permitiera acceder a la sobrina a las cuentas bancarias de la tía, al objeto de disponer de dinero para sufragar los gastos del cuidado de la anciana. La auxiliar confirma que el poder a favor de Arancha no es amplio, es restringido y limitado a la guardia y custodia de Isabel.

Los investigadores y la acusación que representa al hermano de la fallecida creen que era una maniobra para saquear sus cuentas. Por entonces, la tía Isabel disponía de 60.000 euros y en tres meses Arancha y Luis se gastaron 22.950 euros, un montante del que poco más de la mitad están de momento justificados, como manutención, gastos médicos o relacionados con las cuidadoras que contrataron para atender a Isabel en el domicilio de la pareja.

En la notaría tampoco notaron nada raro en la actitud de la anciana, de Arancha o Luis.

Tercera visita al notario

El 1 de junio de 2021, el estado de salud de la anciana había empeorado de forma alarmante. Arancha vuelve a la misma notaría para intentar ampliar el poder notarial sobre las cuentas de su tía. Ella misma asegura que querían conocer el importe de un fondo a plazo fijo que su tía tenía depositado en un banco de Asturias, por cuestiones de herencia y de gastos de mantenimiento de la anciana.

Esta vez la auxiliar sí detecta una merma en la salud mental de la anciana, “Isabel estaba totalmente ausente… no reaccionaba a nada, no se comunicaba, no hacía ningún gesto”. La auxiliar se lo comunica de inmediato al notario a pesar de que Arancha, explica la testigo, insistió mucho en realizar este segundo poder, decía que sólo era una modificación. “En cuanto el notario le comunicó su negativa a realizar el poder, debido al estado de la anciana, Arancha dejó de insistir”, puntualiza la auxiliar de la notaría.

Cuarta visita a una notaría

Tuvo lugar el 4 de junio de 2021 en una notaría de Arganda del Rey, tras enviar por email toda la documentación de la anterior notaría. Arancha acude con su tía Isabel para intentar ampliar el poder u obtener un nuevo poder menos restrictivo, después de que en la primera notaría se negaran a hacerlo.

El notario cuenta que la tía Isabel llegó en silla de ruedas. Nada más entrar examinó a la anciana y se dio cuenta de que era una persona ausente y carente de todo tipo de capacidad. “Arancha e Isabel tenían buena presencia, y la primera fue muy educada y correcta…les expliqué que no se podía hacer ningún acto jurídico por el deterioro cognitivo de la anciana. Arancha, contrariada, me preguntó qué hacer y le expliqué que acudir al juzgado”. Este notario también relata que Arancha no explicó que la tía Isabel tenía diagnosticada demencia en un estado moderado. Sí le llamó la atención que se presentara con una persona en ese estado pero es algo frecuente, puntualizó. Afirma que Arancha no le presionó, solamente alegó mucha urgencia.

Hasta aquí el testimonio de los testigos de las notarías, tan relevantes en el caso, ya que según los investigadores se trataría del móvil del presunto homicidio. La anciana falleció semanas después.

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