17 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

El empresario, como venganza de su guerra contra el Gobierno de Sánchez, ha dejado de comprar deuda española y adquiere bonos italianos y alemanes

El exilio a Holanda le cuesta caro a Ferrovial: El salto de Del Pino a la bolsa de Ámsterdam fracasa

El Cierre Digital en
/ Del Pino
Ferrovial se marchó hace dos meses fiscalmente de España a los Países Bajos con la intención de saltar a la Bolsa de Estados Unidos. Pero, sesenta días después de instalarse en Amsterdam, sus números bursátiles están resultado muy discretos. La constructora, criada al calor de las concesiones franquistas, está capitaneada por Rafael del Pino, muy crítico con el Gobierno de Pedro Sánchez.

Decía que no era un movimiento motivado por la política. Pero la decisión de Rafael del Pino de que Ferrovial comenzase hace dos meses a cotizar en la Bolsa de los Países Bajos no parecía estar apuntalada con un argumentario creíble. 

Del Pino hablaba sobre la presunta inseguridad jurídica de España, la búsqueda de un marco jurídico estable y, sobre todo, de la apuesta de Ferrovial por utilizar a Ámsterdam como primer paso a su aterrizaje en Wall Street.

60 días negros

Los inversores de la Bolsa de Ámsterdam intercambian apenas 300.000 euros diarios de acciones de Ferrovial, cuyo volumen diario de movimientos en España ronda los 26 millones de euros (ya que todavía no ha dejado de cotizar en el Ibex35). 

Es cierto que Ferrovial ya conocía los problemas que se podían derivar de la apuesta de Del Pino. La constructora reconocía, en un documento remitido a la CNMV, que "la fusión y redomiciliación de la sociedad matriz del grupo a los Países Bajos podrían tener un impacto negativo en su imagen corporativa en España, lo que, a su vez, podría tener un efecto material adverso en la posición competitiva del grupo y, a su vez, en el precio de cotización de sus acciones, su negocio, situación financiera, resultados de operaciones y perspectivas". 

"Las autoridades fiscales españolas podrían considerar que la fusión queda fuera de la protección del régimen especial de neutralidad fiscal, lo que podría tener un efecto material adverso en el negocio, la situación financiera y los resultados de operaciones del grupo", añadían. 

Del Pino, quizá como venganza contra La Moncloa, ha hecho saber que ha dejado de comprar deuda española para comenzar a comprar bonos alemanes e italianos. 

Así se marchó Ferrovial

La constructora alumbrada en los años cincuenta por Rafael del Pino y Moreno, que hizo fortuna al calor de concesiones franquistas, decidió instalarse fiscalmente en Países Bajos por decisión del heredero del fundador y actual presidente, Rafael del Pino Calvo-Sotelo

La multinacional ganó 184 millones en 2022, lo que supone un 84% menos respecto al ejercicio anterior y, pese a ello, dio un portazo a España bajo un argumentario plagado de elementos de dudosa veracidad y de evidente intención antigubernamental. 

Sede de Ferrovial en Madrid. 

Del Pino Jr. le dijo a todo el que le quería oír que en España faltaba "seguridad jurídica", argumento escasamente creíble teniendo en cuenta que la inversión extranjera se disparó más de un 50% en el año 2022.

"No creo que sea aceptable, por eso he expresado mi rechazo. España le ha dado todo a Ferrovial. Es una decisión que va contra el interés y la imagen de nuestro país", aseguró la vicepresidenta Nadia Calviño

La mano derecha económica de Pedro Sánchez afirmó que era un "gesto de una empresa emblemática que ha crecido gracias a la economía española, por eso no comparto esta decisión. Son empresas que le deben todo a España y tienen que demostrar el compromiso con su país. Todos debemos arrimar el hombro". 

"No hay fundamento para la decisión ni para un contagio. Es difícil de entender en un grupo como Ferrovial, que ha llegado donde está gracias a la obra pública y la contribución de cada uno de los españoles durante décadas", añadió.  

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, fue incluso más dura: "Ferrovial ha crecido al albur de enormes contratos con la administración pública. Le pido compromiso con nuestro país. Pido a los accionistas que reconsideren esta decisión, y espero que desde el Ministerio de Economía se adopten las medidas que sean para evitar que esto se produzca. Esto no es ser español. Ser español es defender la permanencia en tu país. Esto no es compromiso con nuestro país. Muchos españoles estarán atónitos. En momentos de necesidad, las empresas tienen que ser ejemplares". 

Y el portavoz parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, señaló que "Ferrovial es una empresa manchada por la corrupción, favorecida por el franquismo, con beneficios récord en 2022 y su presidente es el tercer hombre más rico de España. Ahora se va a los Países Bajos para pagar menos impuestos. Su patria es el dinero".

Lo que es evidente es que la sintonía de Ferrovial con el actual Ejecutivo es inexistente desde que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia sancionó a seis grandes constructoras por alterar licitaciones de obra civil entre 1992 y 2017 (ACS, Acciona, FCC, Ferrovial, Sacyr y OHLA). 

Rafael del Pino, mandamás de la icónica Ferrovial que cuenta con una fortuna de 9.500 millones de euros, recordó que la compañía mantendrá en España 5.000 empleos y sostendrá casi el mismo pago de impuestos (282 millones en 2022). 

La compañía ronda los 7.500 millones de euros de facturación y tiene el 90% de sus accionistas y el 82% de su facturación en el extranjero. Pero su traumática marcha, el ataque frontal a la Marca España y su fuga a un estado como los Países Bajos, que apuesta por el dumping fiscal contra otros miembros de la UE, levantó una gran polvareda de la que la compañía por ahora ha salido malparada. 

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