21 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

Las cinco grandes constructoras nacionales ganan 367 millones en el primer trimestre mientras la empresa de Rafael del Pino sufre un nuevo descalabro

Ferrovial, la oveja negra del negocio de la construcción española

Rafael del Pino, presidente y máximo accionista de Ferrovial
Rafael del Pino, presidente y máximo accionista de Ferrovial
ACS lidera las ganancias del sector beneficiándose especialmente de la buena evolución de Abertis, de la que posee un 49%. Acciona, FCC y Sacyr también incrementan de forma notable sus beneficios mientras que Ferrovial no levanta cabeza en los primeros meses de este año tras un pésimo ejercicio 2018

Resultados después de impuestos de las principales constructoras españolas en el primer trimestre de 2019

La internacionalización, la diversificación de negocios y la mejor evolución del mercado nacional han marcado un excelente arranque de ejercicio para las grandes constructoras españolas, con una notable excepción, Ferrovial.

La empresa de Rafael del Pino ha perdido 98 millones después de impuestos, tras otra provisión millonaria por la mala evolución de sus negocios en Estados Unidos. En el lado contrario está ACS. La empresa de Florentino Pérez ya nota con fuerza los efectos positivos de la compra de Abertis y gracias a la aportación de 43 millones de euros por parte de la empresa de infraestructuras, de la que posee un 49%, ha elevado sus beneficios hasta los 282 millones. Su objetivo es superar los 1.000 millones de euros de beneficios en el 2019, pero para conseguirlo también tendrá que despejar algunas dudas y problemas en el mercado internacional.

Florentino Pérez, presidente de ACS

Así, ACS elevó la facturación total de estos tres primeros meses hasta los 9.263 millones, con el objetivo de alcanzar los 38.000 millones de euros a final de año. Todas las líneas de negocio han mejorado, especialmente la constructora en Norteamérica y en España, donde la facturación ya representa el 17% del total (14% en 2018). Estados Unidos y Canadá sigue siendo el mercado estratégico que aporta un 45% del total de facturación y un 42% de su cartera de pedidos.

En el lado contrario la preocupación principal para los analistas está en Australia. Su filial Cimic se desplomó en la Bolsa de Sidney la semana pasada tras conocerse un informe de la casa de análisis de Hong Kong GMT en la que su experto, Nigel Stevenson, acusaba a la filial de ACS de haber inflado sus beneficios alrededor del 100% en los últimos dos años.

Acciona incrementa sus beneficios un 19%

En segunda posición del ranking se sitúa Acciona tras aumentar sus beneficios en un 19% durante los tres primeros meses de 2019 hasta alcanzar los 73 millones de euros. El principal motor de este incremento han sido las menores amortizaciones y gastos financieros, junto a una mejora moderada de su cifra de negocios que ascendió hasta los 1.708 millones, un 1,7% más que el primer trimestre de 2018.

José Manuel Entrecanales, presidente de Acciona.

Por divisiones, la que más aumentó sus ingresos fue energía, con un 5%, tras el incremento de precios de los costes de generación de electricidad. Infraestructuras también aumentó su facturación un 4%, destacando el negocio de construcción, industrial y servicios. Por contra, la denominada división de otras actividades redujo sus ingresos un 29% debido principalmente a la venta de Trasmediterránea.

FCC continúa con la reducción de Deuda

Muy cerca de Acciona se situó FCC con un beneficio neto de 72 millones de euros en el primer trimestre del año, un 44% más que el año anterior. Este incremento fue impulsado por el menor gasto financiero derivado de la reducción de su deuda, que se ha reducido hasta los 2.805 millones de euros, un 25,8% menos, y la mayor aportación de sociedades participadas, especialmente distintos proyectos de energías renovables que han sumado 11,4 millones de euros en beneficios.

Esther Alcocer Koplowitz, presidenta de FCC.

En total la facturación alcanzó los 1.437,7 millones, siendo España su primer mercado tras aportar cerca del 56% de la facturación, destacando sus filiales relacionadas con el negocio del agua (Aqualia) y de servicios medioambientales.

Fuerte incremento de beneficio en todas las divisiones de Sacyr

Sacyr incrementó un 10% sus beneficios después de impuestos hasta alcanzar los 38 millones de euros en este primer trimestre. Este incremento se produjo en todas las divisiones destacando concesiones, ingeniera e infraestructuras y servicios. Su cartera de pedidos también se ha incrementado un 3% (hasta los 42.912 millones de euros) con una fuerte internacionalización (72% de los pedidos están situados ya fuera de España, un 88% en el caso de Ingeniería e Infraestructuras y un 82% en el de concesiones).

Manuel Manrique, presidente de Sacyr.

Pero este incremento tiene un coste. Al contrario que Acciona y FCC, la deuda neta se ha incrementado hasta los 4.177 millones de euros (4.045 millones en 2018), a pesar de la desinversión en de su participación en Itínere Infraestructuras, por la que obtuvo un total de 202 millones de euros. Este proceso de desinversión continuará en el segundo trimestre tras el anuncio de la venta del 49% de siete activos chilenos por un importe de 440 millones de euros. Si añadimos que en el primer trimestre finalizó la devolución de los anticipos a la Autoridad del Canal de Panamá, la proyección de beneficios para el segundo trimestre es incluso mejor que la que ha conseguido hasta marzo.

Ferrovial, la “oveja negra” del negocio de la construcción

La cara negativa del sector la ha marcado Ferrovial. La empresa de Rafael del Pino perdió 98 millones de euros hasta marzo, tras realizar una nueva provisión de 345 millones por las demoras que acumula la construcción de tres autopistas en Estados Unidos como son la I-66 (Virginia), I-77 (Carolina del Norte) e I-285 (Atlanta). Sus malas decisiones en el mercado internacional (en el mismo periodo de 2018, tuvo que provisionar 235 millones por un litigio sobre un contrato de servicios en la ciudad británica de Birmingham) están agotando la paciencia de inversores y analistas que han castigado el valor con un descenso del 7,6% en lo que llevamos de mes de mayo.

Íñigo Meirás, consejero delegado de Ferrovial, junto a Rafael del Pino en la última Junta General de Accionistas.

En los últimos resultados anuales del 2018, también anotó unas provisiones de 774 millones para sanear la división de servicios, que tiene a la venta. En este momento los únicos interesados son grandes fondos de capital riesgo como Blackstone y KKR y con precios de salida muy bajos (se estima que alrededor de 2.000 millones cuando la intención de Ferrovial era acercarse a los 3.000 millones) tras tener que dejar fuera de la venta la filial británica por los litigios que tiene abiertos.

La consecuencia principal es que apenas está aprovechando el excepcional momento que vive la construcción de forma global para fortalecer su balance (su endeudamiento neto consolidado de 3.568 millones de euros es apenas un 2,2% inferior respecto a comienzos de año), cuando muchos analistas ya anticipan una desaceleración económica para los próximos años que afectará rápidamente al sector de las infraestructuras.

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