16 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

Para el exilio fiscal de su empresa a Países Bajos alega "inseguridad jurídica" cuando las inversiones extranjeras se han disparado en España

La intrahistoria de Rafael Del Pino: Con casi 4.000 millones de fortuna, un oscuro divorcio y el poder de Ferrovial

/ Rafael del Pino
Ferrovial se marcha fiscalmente de España a los Países Bajos con la intención de saltar a la Bolsa de Estados Unidos. La constructora, criada al calor de las concesiones franquistas, está capitaneada por Rafael del Pino, que ayer recibió una llamada de la vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño, que asegura que España "le ha dado todo" a la multinacional.

Ferrovial se marcha. La constructora alumbrada en los años cincuenta por Rafael del Pino y Moreno, que hizo fortuna al calor de concesiones franquistas, ha decidido instalarse fiscalmente en Países Bajos por decisión del heredero del fundador y actual presidente, Rafael del Pino Calvo-Sotelo, que asegura que pretende impulsar un salto bursátil de la compañía a los Estados Unidos. 

La multinacional ganó 184 millones en 2022, lo que supone un 84 por ciento menos respecto al ejercicio anterior, y ahora da portazo a España "bajo un argumentario plagado de elementos de dudosa veracidad y de evidente intención antigubernamental", según afirman algunas voces. 

Del Pino Jr. dice a todo el que le quiere oír que en España falta "seguridad jurídica", argumento que choca con el dato de que la inversión extranjera se disparó más de un 50 por ciento en 2022. Por esto Del Pino recibía este miércoles la llamada de la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, "muy enfadada" con el asunto. 

"No creo que sea aceptable, por eso he expresado mi rechazo. España le ha dado todo a Ferrovial. Es una decisión que va contra el interés y la imagen de nuestro país", asegura la socialista. La mano derecha económica de Pedro Sánchez dice que es un "gesto de una empresa emblemática que ha crecido gracias a la economía española, por eso no comparto esta decisión. Son empresas que le deben todo a España y tienen que demostrar el compromiso con su país. Todos debemos arrimar el hombro". 

"No hay fundamento para la decisión ni para un contagio. Es difícil de entender en un grupo como Ferrovial, que ha llegado donde está gracias a la obra pública y la contribución de cada uno de los españoles durante décadas", añade. 

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, fue incluso más dura: "Ferrovial ha crecido al albur de enormes contratos con la administración pública. Le pido compromiso con nuestro país. Pido a los accionistas que reconsideren esta decisión, y espero que desde el Ministerio de Economía se adopten las medidas que sean para evitar que esto se produzca. Esto no es ser español. Ser español es defender la permanencia en tu país. Esto no es compromiso con nuestro país. Muchos españoles estarán atónitos. En momentos de necesidad, las empresas tienen que ser ejemplares". 

Y el portavoz parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, afirma que "Ferrovial es una empresa manchada por la corrupción, favorecida por el franquismo, con beneficios récord en 2022 y su presidente es el tercer hombre más rico de España. Ahora se va a los Países Bajos para pagar menos impuestos. Su patria es el dinero". El PP, por su parte, critica al Gobierno y alega una supuesta "fuga de empresas" que no coincide con los números. 

Lo que es evidente es que la sintonía de Ferrovial con el actual Ejecutivo es inexistente desde que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia sancionó a seis grandes constructoras por alterar licitaciones de obra civil entre 1992 y 2017 (ACS, Acciona, FCC, Ferrovial, Sacyr y OHLA). 

Rafael del Pino, mandamás de la icónica Ferrovial y que cuenta con una fortuna de 9.500 millones de euros, recuerda que la compañía mantendrá en España 5.000 empleos y sostendrá casi el mismo pago de impuestos (282 millones en 2022). 

Rafael del Pino. 

La compañía, que ronda los 7.500 millones de euros de facturación, tiene el 90 por ciento de sus accionistas y el 82 por ciento de su facturación en el extranjero, pero su traumática marcha, el ataque frontal a la Marca España y su fuga a un estado como los Países Bajos, que apuesta por el dumping fiscal contra otros miembros de la UE, ha levantado una gran polvareda que, al menos, afecta a la reputación de la constructora

La vida de un empresario

Rafael del Pino Calvo-Sotelo, nacido en 1958, es el segundo de los hijos del fundador de Ferrovial Rafael del Pino y Moreno y sobrino del expresidente del Gobierno Leopoldo Calvo Sotelo. Ya ha cumplido 22 años como presidente de la compañía y 30 como primer ejecutivo (en 1992 fue nombrado consejero delegado de Ferrovial), en una empresa que controla a través de su sociedad holandesa Rijn Capital, que atesora el 20 por ciento aproximado de las acciones de la sociedad. Su fortuna se estima ahora en 3.800 millones de euros, lo que le sitúa en la tercera fortuna de España y la 708 del mundo.

Rafael del Pino y Astrid Gil Casares el día de su boda.

La patrimonial de Rafael Del Pino, Rijn Capital, no sólo controla el paquete de más de 147 millones de acciones de Ferrovial, también gestiona una serie de SICAV que en el año 2017 aumentaron su patrimonio en casi 100 millones de euros, hasta los 1.133 millones. Igualmente, también es la matriz de la sociedad Criu SL, que desde una oficina en el número 23 de la calle Miguel Ángel, en el centro de Madrid, controla inversiones agrarias en las que destaca su finca Los Estanquillos, en Berzocana (Cáceres), con un capital superior a los 32,4 millones o el 25 por ciento de la sociedad Family Blend, radicada en las Islas Vírgenes, considerado un paraíso fiscal. Ahora, junto a dos de sus hijos, Rafael nacido en 1986 e Ignacio en 1989, busca nuevas oportunidades de inversión en Chile. 

Del Pino mantiene además propiedades en la madrileña colonia de El Viso, Formentera, Cáceres, es dueño de un gran yate y disfruta de avión privado.

El presidente de la empresa Ferrovial, cargo que empezó ejercer el año 2000, había sufrido la trágica muerte de su primera mujer, Cristina Fernández-Fontecha y Torres del Pino, allá por el verano de 1998, cuando navegaban por las aguas de Baleares a bordo de su lujoso yate. Cristina dejaba en vida a tres hijos menores en plena adolescencia: Rafael, Ignacio y Juan. Fueron años muy duros para los Del Pino, que acabaron con el noviazgo y nuevo matrimonio de su padre con Astrid Gil-Casares, que abandonó su trabajo como banquera de inversión en Londres. 

Rafael del Pino conoció a Astrid en Londres en dos fiestas, donde ella trabajaba. Cuando Astrid terminó la carrera de Económicas en ESADE se fue a trabajar a París, a la banca Rothschild, tras un año, cambió París por la capital británica.  En 2004, ha confesado que fue a verlo a Madrid por un tema laboral y empezó rápidamente su relación, que acabó en boda en marzo de 2006. 

Boda y tenso divorcio

El enlace -el primero para ella- se celebró el 10 de junio de 2016 con la asistencia de más de doscientos vip´s en la iglesia de la Asunción, de la localidad madrileña de Chinchón, donde Astrid -una mujer de ojos azules y melena rubia- llevó un diseño de Manuel Mota para Pronovias. El ágape se organizó después, con todo tipo de detalles, en la finca 'Encomienda de la Losilla', propiedad de Joao del Espíritu Santo, donde el número de invitados aumentó a más de ochocientos, a quienes se pidió vestir de traje oscuro y a las señoras de vestido largo. 

A ella no le asustó esta situación, ya que estaba habituada a codearse con los poderosos desde niña. Hija del ingeniero naval Santiago Gil-Casares Armada y su segunda mujer, la francesa Astrid Marie Marlier, nació el 16 de febrero de 1973. Ya en 1976, con tan sólo tres años su nombre aparecía en los ecos de sociedad del periódico ABC por su participación en bodas aristocráticas. Siempre se codeó con la alta sociedad madrileña, con muchas tardes en el Club de Campo de Puerta de Hierro donde su padre coincidía con la élite, desde los Albertos a Miguel Boyer pasando por el círculo más cercano a Felipe VI (hermanos Álvarez Fuster, Kyril de Bulgaria, Javier López Madrid), con algunas muy buenas amistades que aún mantiene, como con Isabel Sartorius.  

En Londres no sólo trabajó con bancos de inversión como JP Morgan, también llegó a crear su propia empresa en marzo de 2004, Gil Casares Consultant Limited, con un capital de 1.000 libras y que domicilió en Old Brompton Road en Londres y que se dedicaba a la asesoría e intermediación comercial y financiera. Ella, su única directiva, figuraba profesionalmente como “arrendataria de aeronaves”. Tras su boda no constan movimientos financieros, tan sólo en julio de 2006 se trasladó su domicilio a la calle Francisco de Alcántara, en la urbanización de El Viso, residencia de Rafael del Pino. En noviembre de 2013 pidió el cierre voluntario de su empresa que se certificó el 25 de marzo de 2014.  

Astrid Gil Casares tras su cambio radical de imagen.

Ella siempre afirmó que dedicarse a la banca era completamente incompatible laboralmente con ser esposa de Rafael del Pino, pero ahora, separada de él, tampoco busca regresar a su pasado como financiera, todo lo contrario. Tras un primer año duro en el que reconoce que apenas salía de casa, ha cambiado radicalmente su look, se ha cortado su larga melena rubia y se ha llenado de tatuajes, entre los que están los nombres de sus tres hijas y uno muy llamativo en el que se lee una de las frases más célebres de Winston Churchill en el momento más duro de la Segunda Guerra Mundial: “I have nothing to offer but blood, toil, tears and sweat" (No tengo nada que ofrecer sino sangre, trabajo, lágrimas y sudor).

El divorcio de la pareja no fue amable, ni de mutuo acuerdo y llegó hasta el Tribunal Supremo (TS), que estimó en parte el recurso del empresario Rafael del Pino por la sentencia de su divorcio y rebajaba bastante la cantidad económica que el empresario dueño de la multinacional Ferrovial debía pagar a su exmujer, Astrid Gil Casares. Así, se rebajó la cuantía indemnizatoria de seis millones de euros a tan solo 840.000 euros.

Este fallo del Alto Tribunal puso fin a uno de los procesos de divorcio más tensos de los últimos años en las altas esferas españolas. El fallo suponía la revocación de una sentencia anterior de la Audiencia Provincial de Madrid, que dictaminó que Del Pino debía abonar en concepto de pensión compensatoria a favor de su esposa 75.000 euros mensuales y una indemnización de seis millones de euros. Ahora serán 7.000 euros al mes por cada una de las tres hijas, es decir, 21.000 euros mensuales.

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