22 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

El perfil del comprador es un empresario de mediana edad, amante del mundo rural, con alto poder adquisitivo y que busca la explotación agraria

Aumenta la compraventa de fincas rústicas y de caza en España: Andalucía y las dos Castillas, líderes del negocio

Compraventa fincas rústicas
Compraventa fincas rústicas
La adquisición de fincas rústicas creció un 3,5% interanual en el pasado mes de noviembre según la última publicación del INE. Los inversores nacionales e internacionales apuestan por comprar este tipo de activos en España tras el estallido de la pandemia del coronavirus. Algunas de las zonas que más interés despiertan entre los inversores son las que se encuentran en Extremadura, Madrid, Toledo, Sevilla, Ávila o Ciudad Real debido a su estratégica posición, cercana a las grandes ciudades.

Una finca rústica es un terreno susceptible de explotación agraria, forestal o agropecuaria, según indica la RAE (Real Academia Española). Sin embargo, el  mercado inmobiliario ofrece un amplio abanico de fincas: Agrícolas, ganaderas, de recreo, caza o hípicas.

En el último año, 2021, el INE (Instituto Nacional de Estadística) publicó que la compraventa de fincas rústicas creció un 3,5% en el mes de noviembre respecto a 2020. Con un total de 13.320 operaciones, la cifra se eleva hasta un 6,6 por ciento si se compara con octubre del 2020. Por regiones, Andalucía lidera la compraventa de fincas rústicas con 2.211 transacciones, seguida de Castilla y León (1.934) y Castilla-La Mancha (1.718).

Una de las fincas ganaderas en venta.

La causa principal que justifica el aumento en la adquisición de fincas rústicas es la llegada de la pandemia, así lo certifican las inmobiliarias en sus registros. En el portal de una de ellas, Fotocasa, se muestra un incremento del 46% en las búsquedas de fincas rústicas el pasado mes de abril frente a una caída del 14% en pisos, que hasta entonces reinaban de forma absoluta en las preferencias de los españoles.

Otro informe, en este caso del portal Idealista, revela un sensible aumento de las búsquedas de casas en municipios rurales de menos de 5.000 habitantes. Si en enero de 2020, las búsquedas de ese perfil eran el 10,1 por ciento del total, en julio, con la pandemia ya instalada en la cotidianidad, rondaban el 13,2 por ciento. La eclosión del teletrabajo, el miedo al contagio y la incertidumbre que reina en las ciudades intensifican el siempre latente deseo de paz y aire puro, lo que se traduce en un acercamiento al medio rural.

¿Cómo es el perfil del comprador?

El perfil medio del comprador de fincas rústicas es un empresario de mediana edad, amante del mundo rural, con alto poder adquisitivo. Según explica la inmobiliaria Gilmar, especializada en propiedades singulares, los inversores buscan "fincas cinegéticas y fincas de tipo mixto", es decir, "que dispongan de algún tipo de explotación (viñedo, olivar, almendros, pistachos o algo de ganadería) que produzca ingresos y ayude al sostenimiento de la finca". 

Además, según los últimos datos de las inmobiliarias, los inversores internacionales también han manifestado un considerable interés por la adquisición de fincas rústicas en España. Capital proveniente de Estados Unidos, Suiza, Alemania, Argentina o Venezuela han puesto sus ojos en estos activos inmobiliarios en territorio español. El mercado inmobiliario rural ha notado un profundo cambio en sus inversores.

En cuanto a la parte vendedora, el perfil es heterogéneo: personas mayores que ya han disfrutado de la propiedad, bienes procedentes de herencias o empresarios que quieren desinvertir. 

Las zonas más valoradas

La mayoría de compradores prefieren las zonas de Extremadura, Madrid, Toledo, Sevilla, Ávila o Ciudad Real. Su zona geográfica hace que sea una opción de compra preferente debido a la cercanía de estas fincas rurales a las grandes ciudades. Una de las zonas más caras está situada en la provincia de Jaén y junto a la de Granada. Sus olivares y sus terrenos poseen un alto valor adquisitivo, según los estudios de las inmobiliarias. 

Desde Engel & Völkers Madrid también señalan la zona sur de la Península Ibérica como la más exclusiva. "Las zonas más caras son las zonas históricamente con grandes cotos de caza como Montes de Toledo y Sierra Morena. También las sierras de Extremadura. Por el contrario, las más baratas, por tener menor demanda, son las zonas de Levante".

Algunas de las propiedades más grandes de España utilizadas mayoritariamente para las actividades de caza son la de Valdepuercas (Cáceres), La Garganta (Ciudad Real) y Lugar Nuevo y Contadero-Selladores (Jaén), entre otras.

Valdepuercas, Alia (Cáceres), 18.000 hectáreas

 

Su dueño es el empresario José María Aristrian, y su nombre saltó a la prensa cuando se supo que Hacienda le acusaba de un fraude fiscal de 100 millones de euros, una cifra insólita para una sola persona. A pesar de ser prácticamente un desconocido para el gran público, según la revista Forbes en 2018 su patrimonio alcanzaba los 1000 millones de euros.

Esta finca logra reunir 18.000 hectáreas gracias a su última adquisición ‘La Pintora’ y tener una propiedad limítrofe con esta finca es un plus si se trata de poner a la venta cualquier finca de caza colindante.

La Garganta, Almodóvar del Campo (Ciudad Real), 12.000 hectáreas

Lugar de caza habitual de las casas reales europeas, sigue siendo uno de los iconos en calidad de trofeos por el pasto y la privilegiada situación que tiene.

Su actual propietario es Hugh Grosvenor, de 31 años de edad. El joven es el padrino de Jorge de Cambridge, bisnieto de Isabel II y tercero en la línea sucesoria al trono. Ha heredado la finca de su padre Gerald Cavendish Grosvenor, Duque de Westminster, quien adquirió la misma en 1999, a través de Grosvenor Estate, grupo inmobiliario que controlaba las propiedades del noble.

Finca La Garganta en Ciudad Real.

La relación de Juan Carlos I y Corinna Larsen ha estado marcada por varios escenarios en España y fuera de nuestras fronteras, aunque los que conocen esta historia aseguran que el lugar donde empezó todo fue la finca La Garganta. Fue en 2004 cuando la alemana y el Rey se conocieron en una cacería. La alemana entonces aún usaba con todo derecho el nombre de Corinna zu Sayn-Wittgenstein ya que estaba aún unida en matrimonio al príncipe alemán Casimir zu Sayn-Wittgenstein con el que contrajo matrimonio civil en 2000. Entonces el matrimonio no pasaba su mejor momento a pesar de que tenían un hijo de corta edad, Alexander, nacido en 2002. De hecho, anunciaron su divorcio un año más tarde, en 2005.

Por su parte el Rey Juan Carlos I acababa de terminar otra relación personal. Una de esas que alternaba con su romance con Marta Gayá. Dicen que esa ruptura, con una mujer que por cierto compartía nacionalidad con Corinna, aunque esta morena, no había sido sencilla para el monarca y que Corinna llegó en un momento de debilidad para Juan Carlos de Borbón. Una relación que empezó sin pretensiones y ha acabado siendo la más polémica de su vida. Esa tarde de cacería en Ciudad Real nadie podría imaginar que los negocios acabarían siendo investigados por la Fiscalía suiza y que la alemana acabaría denunciando a Juan Carlos I ante la justicia británica por presuntas amenazas.

Lugar Nuevo (9.233 hectáreas) y Contadero-Selladores (10.455 hectáreas), Sierra de Andújar (Jaén)

 

Son dos enormes fincas públicas en las que Franco solía cazar venados. Fueron adquiridas por el Estado entre 1943 y 1944 para desarrollarlas con la explotación de madera. Hasta 1990 se celebraron allí monterías oficiales, pero últimamente era un centro de protocolo y de conservación ideal para el lince. En Andújar está una de las dos únicas poblaciones de lince, y el Estado ha invertido en las fincas para mejorar el hábitat del felino.

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