
Luis Sala, autor de 'Supermodelos': 'Las top model crearon un grupo de apoyo mutuo'
Modelos como Laura Ponte, Nieves Álvarez o Judit Mascó formaron parte del fenómeno que marcó la moda de los noventa
La moda española no se puede concebir sin grandes figuras como Judit Mascó, Laura Ponte, Nieves Álvarez, Laura Sánchez, Verónica Blume o Martina Klein. Seis mujeres que protagonizan 'Supermodelos', el último libro del escritor y especialista en moda y arte Luis Sala (Alicante, 2002).

Todas ellas formaron parte de una generación irrepetible que se forjó en la década de los noventa. Ellas marcaron un antes y un después en el mundo de la moda. "Ellas crearon un sentido de comunidad", revela el escritor a Elcierredigital.com.
- ¿Qué fue lo que le inspiró a escribir 'Supermodelos' y cómo surgió la idea de este proyecto?
- Siempre me ha gustado mucho la historia. El fenómeno Supermodelo nace cuando cae el Muro de Berlín y, entonces, comienza la globalización. Me parecía muy interesante la combinación de la historia y el hecho de conocer a aquellas modelos que vivieron aquella época. No se ha vuelto a repetir.

La idea de escribir 'Supermodelos' surge tras conocer a la modelo Laura Ponte. Me di cuenta de que tenía mucho que transmitir. Mantuve un encuentro con ella en su casa. Me transmitió una paz increíble.
Fui consciente de que es una mujer con una gran conciencia social acerca de la crítica social o su discurso ante la belleza en cuanto a lo socialmente establecido. Me pareció muy interesante y decidí seguir con sus compañeras. Considero que forman parte de una cantera que se debe de explorar.
- Se ha centrado en Laura Ponte, Martina Klein, Laura Sánchez, Judit Mascó, Nieves Álvarez y Verónica Blume ¿Por qué la elección de estas 6 modelos?
- Cuando decido ponerme a escribir Supermodelos, ellas me vinieron a la cabeza. Sin embargo, no hay que olvidar la relación de Eugenia Silva con el diseñador Giorgio Armani.
Tampoco la historia de Esther Cañadas y que está rodeada de misticismo. Después de llegar a lo más alto, ella desaparece y regresa por la puerta grande.
- Describe los años 90 como una “edad dorada” para las modelos en España. ¿Qué elementos considera que hicieron posible ese fenómeno?
- Por aquel entonces, la Movida daba sus ‘coletazos’ finales. En aquella época se crean nuevas casas que hacen moda de manera diferente.
Cada casa tiene un rostro fetiche para protagonizar sus campañas. Fue entonces cuando comienza a forjarse una nueva generación de supermodelos.
- Ellas destacan la falta de rivalidad y el sentido de comunidad. ¿Considera que ese compañerismo sigue existiendo en la industria actual?
- En la cantera de las supermodelos cada una de ellas competía con ella misma. Entre ellas no había rivalidad sino compañerismo. Se creó un sentido de comunidad entre las modelos españolas. Sin embargo, en este mundo te puedes enfrentar a envidias o comentarios destructivos.
- La cosificación de las modelos es un tema que aparece en el libro. ¿Cree que la industria ha cambiado realmente en cuanto al trato a las mujeres?
- Estamos viviendo tiempos convulsos y no hemos evolucionado en gran medida. Sin embargo, hay que destacar que se está dando cierta apertura en cuanto al hecho de poder vestir como quieras. Aunque, creo que queremos apostar por la modernidad en exceso.

- Judit Mascó se dedica a labores humanitarias y Verónica Blume ha orientado su vida hacia el yoga. ¿Qué motivos cree que les han llevado a alejarse de la profesión?
- Ellas se han dedicado al mundo de la moda desde que eran muy jóvenes. Creo que entra en juego el aburrimiento. Judit Mascó ha conseguido su altavoz en el campo de las labores humanitarias. En el caso de Verónica Blume, cuando lleva tanto tiempo trabajando en este sector hay un momento de tu vida en el que necesitas parar. En un momento determinado de su vida, ella descubre el yoga. A partir de ese momento, encuentra la paz.
Verónica expone el lado oscuro de este mundo y en el que estás sometido a mucha presión. Me he dado cuenta de que, en esta profesión, si desapareces, nadie se acuerda de ti.
- Martina Klein también ha manifestado la presión que exige el mundo de la moda…
- Martina Klein llega al mundo de la moda siendo muy joven. En aquella época, es de las pocas mujeres que quiere dedicarse al mundo de la moda. Sin embargo, su cuerpo no encaja. Lucha muchísimo por llegar a ser modelo. Al final, todo ello te genera cierta presión y por aquel entonces, era una niña. Es imposible que, con esas edades, hagas frente a ese tipo de situaciones y no te lleguen a afectar.

- Laura Ponte se ha convertido en diseñadora, ¿cómo la definiría?
- Laura Ponte es una mujer muy especial. Sin embargo, no cree que sea una supermodelo y creo que eso es un aspecto principal para ser una supermodelo.
Es una mujer muy trabajadora aunque ella no era consciente de todo lo que estaba logrando por aquel entonces. Es una mujer que dice las cosas de manera muy clara.
Tiene una forma de ser, posar y transmitir muy especial. Laura sigue estando presente en el mundo de la moda.
Es uno de los grandes apoyos de diseñadores como Moisés Nieto. También de jóvenes que están comenzando en este mundo. Ella sabe escuchar y le gustan mucho los proyectos que ponen en marcha.
- Laura Sánchez ha pasado recientemente por televisión y Nieves Álvarez está al frente del programa Flash Moda. ¿Qué destacarías de ambas?
- Nieves Álvarez es elegancia en estado puro. Su forma de hablar te lleva a aquella época. Ella vivió momentos únicos con referentes como Yves Saint Laurent o Emanuel Ungaro. Laura es otra 'mujer todoterreno'.
Te sientas a tomar un café con ella en cualquier sitio y la gente que pasa dice: "¡Mira, La Pepa!". Además de ser una gran figura en el mundo de la moda, su paso por la serie Los Hombres de Paco le dio el gran papel de su vida.

Hasta aquel momento la realidad LGTBI se retransmitía únicamente de manera cómica en televisión. Con el personaje de Pepa se empezó a hacer una nueva forma de ficción LGTBI.
Ella dio voz a esa realidad y hay mucha gente que cuenta que se entendió a través de su papel en la serie.
Esto también es una forma de hacer historia y Laura lo hizo. A día de hoy nos resultaría imposible imaginar sin ellas, que fueron testigos vivos de lo que ocurrió en aquella época.

- Ellas protagonizaron un momento único en la moda, ¿qué campañas destacarías de su carrera?
- Una de ellas fue la portada mítica que protagonizó Judit Mascó para la revista Sports Ilustrated. También otra que realizó Judit junto a Claudia Schiffer y Karen Mulder para Vogue y que fotografió Steven Meisel.
El tándem de Martina Klein y Peter Lindbergh es único. Quiero destacar la época dorada de la Pasarela Gaudí de Barcelona en la que Verónica Blume o Judit Mascó se convirtieron en 'chicas Guillermina Baeza'. Guillermina Baeza las llevó a un ring de boxeo y ellas desfilaron vestidas de pin-ups.
- Todas ellas marcaron a una generación y formaron parte de un fenómeno en la moda, ¿Podría volver a repetirse?
- Creo que no. Fue un momento único. En la actualidad, vivimos en un mundo en el que importa más la prenda que la persona que la lleva en un desfile.
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