20 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Una guerra de esquelas rompe a la familia, Fernando y Cayetano por un lado, Carlos por otro y los otros tres desaparecidos

Se cumplen cuatro años de la muerte de Cayetana de Alba y los seis hijos de la duquesa vuelven a mostrar sus diferencias familiares

Los hijos de Cayetana durante el funeral de la Duquesa
Los hijos de Cayetana durante el funeral de la Duquesa / Efe
Hace cuatro años fallecía una de las mujeres más carismáticas del siglo XX y parte del XXI, Cayetana Fitz James-Stuart y Silva, la XVIII Duquesa de Alba y la aristócrata con más títulos de nuestro país. En su recuerdo se celebra hoy una solemne misa en la iglesia del Cristo de los Gitanos, donde reposan las cenizas de la aristócrata. Este evento servirá de muestra de que el peor de los temores de Cayetana se ha cumplido: la desunión familiar

Las tensiones entre los Alba se vuelven a hacer públicas cuatro años después de la muerte de la Duquesa. La misa en su memoria que se celebrará hoy en el santuario de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias Coronada, más conocida como la iglesia del Cristo de los Gitanos, advocación por la que la difunta Cayetana sentía fervor, mostrará la profunda brecha familiar. En una esquela Cayetano y Fernando Fitz-James Sutart invitaban a la oración por el alma de su madre junto con sus “demás hijos” sin citar a ninguno de sus hermanos en concreto. Si se cita a su vez al duque viudo Alfonso Díez y a Carmen Tello, íntima amiga de la duquesa Cayetana y financiadora de la lápida que cubren las cenizas de la Duquesa en la famosa iglesia hispalense.

Cayetano Martínez de Irujo / Efe

Una fecha tan señalada para los Alba será el escenario donde se muestren los conflictos familiares como ya ocurrió con la boda del heredero Fernando Huéscar con Sofía Palazuelo. A pesar de que al enlace acudieron casi todos los hermanos del actual Duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, el enfrentamiento entre los hijos de Cayetana ya era evidente. Muy comentadas fueron las ausencias de Carmen Tello y Curro Romero, los grandes confidentes de la Duquesa.

La llegada de Carlos a la jefatura de la casa ha supuesto la desbandada de la familia. Entre las obsesiones del XIX Duque de Alba de Tormes están la discreción y la negativa a aparecer en la prensa.

“Es un hombre seco y duro. De negocios. Ha heredado el patrimonio económico, pero no el carismático. No asume que la Casa de Alba es algo más en la historia de España. Todo el mundo de glamour, flamenco y arte que rodeaba a su madre no le interesa. No le gustan los medios. No se siente obligado a considerarlos parte de su vida. La duquesa sí. Lo aceptaba como una obligación más”, aseguró en su día una fuente cercana al entorno de la Duquesa a El Cierre Digital.

Alfonso Díez y Carmen Tello, viudo y amiga de la Duquesa / Semana

Carlos se ha centrado en la administración del patrimonio familiar, pero quiere alejarse del espíritu con el que su madre marcó el Ducado más importante de Europa. Cayetano ya verbalizó este distanciamiento familiar el pasado mes de agosto en una entrevista concedida al programa Lazos de sangre (TVE). En la misma recordó su complicada relación con su madre y que la dinastía Alba es depositaria de un “patrimonio inmaterial” que no parece importar a su hermano.

Ahora Cayetano, junto con Fernando, pretende defender el legado de su madre como figura y dar su sitio a Carmen Tello y Alfonso Díez. La primera fue la gran confidente de la Duquesa. Respecto a Alfonso sí asistió a la boda de los Huéscar pero su verdadera relación con el nuevo Duque no es tan estrecha como con otros hijos.

Quien prefiere mantenerse a parte de esta guerra es Eugenia Martínez de Irujo única hija de la Duquesa, aunque siempre ha manifestado su especial unión con Fernando y Cayetano. En los últimos tiempos la Duquesa de Montoro, tras su boda con el CEU de Warner Narcís Rebollo, prefiere vivir lejos de polémicas.

Así están las cosas en la Casa de Alba justo cuando se cumplen cuatro años de la muerte de la carismática Cayetana, que siempre luchó por la unidad familiar, que ahora se resquebraja.

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