01 de diciembre de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El historiador Costa Stamatópulos recoge en tres volúmenes las anotaciones de las damas de compañía de la soberana helena a lo largo de 30 años

Diarios desconocidos de Federica de Grecia arrojan nuevos datos que mejoran la imagen de la madre de la Reina Sofía

Sofía y Federica de Grecia.
Sofía y Federica de Grecia.
Unos diarios desconocidos hasta ahora pueden cambiar la visión que el pueblo griego tiene de la que fue su reina durante décadas, Federica de Hannover, madre de la Reina Emérita de España doña Sofía. El historiador Costa Stamatópulos recoge en tres volúmenes las anotaciones de las damas de compañía de la madre de doña Sofía a lo largo de 30 años. En concreto desde su llegada al país para casarse con el príncipe Pablo en 1938 hasta el Golpe de Estado militar de 1967.

Costa Stamatópulos, historiador experto en Bizancio, ha sorprendido en Grecia con la edición de 35 diarios que durante tres décadas escribieron las damas de compañía de la Reina Federica, madre de la Reina Emérita Sofía.

El historiador heleno se encontró con estos diarios por sorpresa en los Archivos Estatales de Atenas. Fue en 2011 cuando el Gobierno del país permitió a los historiadores acceder a los Archivos Reales y poder empezar a reconstruir la Historia inmediatamente anterior a la proclamación de la república. Cuando Stamatópulus accedió a estos documentos decidió compilarlos y editarlos en la obra Diarios de la reina Federica de Grecia, 1938-1967 compuesta por tres tomos de 1420 páginas con 199 fotografías, algunas de ellas inéditas.

A través de estos diarios Stamatópulos hace un viaje por la historia de su país desde 1938 hasta el Golpe de Estado de 1967. La invasión nazi, el exilio, la eterna tensión con Turquía y con Chipre, la vuelta de la monarquía, la guerra civil... Un fresco de parte del convulso siglo XX que vivió Grecia. También un desfile de personajes históricos que tenían vinculación con Federica, de Winston Churchill, a Truman, Franco o la Reina Victoria Eugenia de España. También la visión y la relación de la madre de doña Sofía con algunos políticos locales como Karamenlis o Papandreu.

Federica en su juventud. 

Para los griegos las revelaciones sobre Federica en esta obra han supuesto una sorpresa. Nunca ha sido un personaje querido en el país en el que reinó. Desde su llegada, la nieta del Káiser, fue considera como una extranjera de carácter poco cercano al de un pueblo latino. Si bien es cierto que su marido el príncipe Pablo y toda la familia real eran de origen danés y nunca llegaron a ser percibidas como algo propio por los helenos.

El carácter extremado de Federica siempre generó muchas críticas en un país que envió a sus reyes al exilio en varias ocasiones en poco más de un siglo. El sistema monárquico en Grecia se mantuvo entre 1862 y 1974 con varias interrupciones y períodos de república. “Es la primera vez que sale a la luz un panorama completo de la vida de la reina Federica de una manera que también revela gran parte de su vida privada y su personalidad” ha asegurado Stamatópulos para la revista XL Semanal.

Su carácter duro y en ocasiones autoritario, su pasado en las Juventudes Hitlerinas y su obsesión por inmiscuirse en la política son elementos sobradamente conocidos sobre la figura de Federica de Hannover. Sin embargo, estos diarios muestran a una mujer interesada en asuntos tan dispersos como la carrera espacial y con inquietudes espirituales y religiosas.

También a una visionaria en asuntos como el márketing político. Sabedora del poco cariño del pueblo por ella y su familia, sólo quería que publicaran fotos de los miembros de la Casa saludando en primer plano. Al otro lado de la imagen no solía haber una multitud enfervorizada precisamente.

Crucero Agamenon. 

Supo intuir que el turismo era una buena opción de negocio para la Grecia deprimida económicamente de la larguísima posguerra. Para ello organizó el crucero Agamenón que recorría todo el país con los jóvenes casaderos de las monarquías a bordo. Federica sabía que este crucero llamaría la atención de la prensa internacional y las islas griegas recibirían una gran promoción. Por otro lado, creía que era una buena manera de intentar que sus hijos hicieran una buena boda. Sin embargo, aunque Juan Carlos y Sofía se vieron por primera vez en el Agamenón no fue allí donde surgió el amor.

También utilizó los viajes oficiales al extranjero para poder vender la idea de Grecia. En Estados Unidos llegó a visitar la sede de la NASA y ocupó la portada de la revista Times.

En los diarios que ahora ven la luz también se presenta la cara más solidaria de una mujer considerado por los griegos como una reina despótica y demasiado aficionada a meter las narices en los avatares de la política local donde su anticomunismo la llevó a despreciar a los mandatarios de izquierdas con los que tuvo que compartir parte de su reinado. En los diarios se recogen su preocupación por mejorar la calidad de vida de sus conciudadanos y en especial por los planes de alfabetización. Una Federica de Grecia tan real como la intrigante Reina madre  que los griegos mandaron al exilio.

COMPARTIR: