20 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

La prisión de La Catedral, el museo Pablo Escobar o el edificio Mónaco son algunas de las principales atracciones turísticas de la ciudad colombiana

Narcoturismo en Medellín: Visitas a lugares emblemáticos en la vida de Pablo Escobar

Barrio Pablo Escobar en Medellín.
Barrio Pablo Escobar en Medellín.
Medellín ha aprovechado el tirón de la historia del narcotraficante Pablo Escobar, incrementado si cabe aún más por el éxito de la serie Narcos, para orientar ciertos lugares de relevancia en la vida del ex capo del cártel de Medellín hacia el turismo. Actualmente, la ciudad ofrece a los visitantes la posibilidad de realizar visitas guiadas y tours para descubrir nuevos detalles sobre la vida del mítico “patrón”.

Pablo Emilio Escobar Gaviria es, probablemente, el narcotraficante más popular de todos los tiempos. Su figura es querida y odiada a partes iguales. Mientras unos le consideran un despiadado criminal, otros no se resisten a su atractivo de bandido, de héroe del pueblo. La afamada serie de televisión Narcos ha contribuido si cabe aún más a alimentar el mito de “el patrón” 27 años después de su fallecimiento. En este sentido, no son pocos los que quieren conocer más detalles sobre la vida de Escobar, así como de los lugares donde desplegó su actividad.

Esta circunstancia ha sido aprovechada por la localidad donde Escobar residió durante buena parte de su vida, Medellín. “La ciudad de la eterna primavera” se ha acondicionado para beneficiarse de una nueva tipología turística, la de los desplazamientos hacia lugares relacionados con el mundo del narcotráfico. Esta moda concentra cada vez un mayor número de viajeros ansiosos por conocer los entresijos de las historias sobre las que han leído u oído hablar.

Evidentemente, en este nuevo escenario, lo más demandado por el potencial visitante es, sin lugar a duda, Pablo Escobar. Hoy en día, es posible hacer varios tours guiados por Medellín, con precios que fluctúan entre los 30 y los 100 euros, según sus características, y conocer las localizaciones que fueron relevantes durante los años de vida de “el patrón”. A continuación, abordaremos las localizaciones vinculadas al ex líder del cártel de Medellín a las que el turista puede acceder por su cuenta o por medio de una visita guiada.

Barrio Pablo Escobar

Diez años antes de ser abatido por las fuerzas del orden (1993), Escobar todavía no tenía la fama mundial de la que luego no podría deshacerse. Durante sus primeros años de actividades ilícitas, comenzó a tejer una complejísima red clientelar, en la que implicó a personalidades de todos los sectores del poder en Colombia.

Sin embargo, en este momento, cuando sus negocios empezaron a dar fruto y pudo enriquecerse, financió varios proyectos sociales que le granjearon muchos aliados entre el pueblo colombiano, hasta el punto de que llegaría a hacer incursiones en política. Uno de los más llamativos fue la edificación de un barrio en Medellín. El lema de aquella iniciativa: “Medellín sin tugurios”.

El barrio Pablo Escobar está habitado por 16.000 personas en la actualidad. 

En esta barriada, ubicada en la zona centro oriental de Medellín, Escobar promovió la creación de 250 viviendas que serían ocupadas por personas sin recursos que hasta la fecha vivían en el basurero municipal de la ciudad. Además, cabe destacar que la calidad de estos hogares, en comparación a la residencia media colombiana de la época, era muy alta.

El barrio no sería legalizado por el ejecutivo colombiano hasta 2012. Actualmente, 16.000 personas viven allí. Se trata de un lugar todavía peligroso, pues no son pocas las bandas de delincuentes que operan por la zona. No obstante, existen guías turísticos especializados que pueden conducir a los visitantes por sus callejuelas más emblemáticas.

Edificio Mónaco

Si hay una construcción asociada indisolublemente a los Escobar ese es el Edificio Mónaco. Aquí residió la familia durante mucho tiempo desde su llegada allá por 1986. Esta mansión de ocho pisos (Escobar y los suyos hacían vida en los más altos), ubicada en el barrio de El Poblado, estaba equipada con todas las comodidades. Del mismo modo, albergaba una imponente colección de coches de lujo.

El edificio Mónaco fue demolido en 2019.

El edificio, que cuya demolición se llevó a término en febrero de 2019, fue escenario de uno de los episodios más conocidos en la vida de Escobar, el famoso atentado perpetrado por su rival más directo, el cártel de Cali, contra la vida de la esposa e hijos de Escobar. Actualmente, pese a que su destrucción le ha restado la gloria de antaño, es posible visitar desde fuera los restos de la construcción mientras los guías de Medellín explican su trágica historia.  

Casa Museo de Pablo Escobar

Otra parada inevitable para los amantes de la vida de “el patrón” es la Casa Museo de Pablo Escobar. Este museo, ambientado por completo la época del capo colombiano, ofrece al visitante la posibilidad de conocer más sobre el entorno personal de Escobar. Aquí, los turistas pueden observar en todo su esplendor la opulencia de la que gozó en su punto álgido el cártel de Medellín.

Entre las piezas más valoradas del museo se encuentran coches de altísima gama, avionetas que utilizaba para uso personal o incluso una moto de James Bond. Del mismo modo, el museo refleja perfectamente la dicotomía héroe-villano en la que el narcotraficante se movió durante toda su trayectoria y las paredes del mismo aparecen repletas de impactantes imágenes y fotografías de allegados a Escobar, así como de su actividad.

Roberto Escobar Gaviria.

Del mismo modo, el museo cuenta con la colaboración ocasional del hermano de “el patrón”, Roberto Escobar, alias “el osito Samuel”. El visitante tiene la irrepetible oportunidad de preguntar directamente al hermano de “el patrón”, ex miembro del cártel de Medellín (era uno de los encargados de gestionar cuentas y finanzas de la organización) las dudas que le suscite la historia de Pablo.

La Catedral

Por todos es conocido que Pablo Escobar, en plena guerra con el gobierno de Colombia, acordó con las autoridades del país cafetero una tregua. Entre los términos de esta especie de armisticio, figuraba uno de naturaleza especialmente particular. Escobar aceptó cumplir condena, sí, pero en una prisión construida a su gusto en plena selva colombiana (a una hora de Medellín) y custodiada por sus seguidores. Un acuerdo que el mundo observó con incredulidad.

Escobar permaneció recluido un año en La Catedral.

En esta “cárcel”, conocida popularmente como La Catedral, Pablo gozaba de todos los servicios habidos y por haber: piscina, bar, salas de juego, cascadas naturales... asimismo, desde allí podía dirigir sus negocios desde la sombra, como un titiritero, a través de socios que le hacían de marionetas. En este enclave, los turistas tienen la posibilidad de contratar guías especializados que, en un largo recorrido de varias horas, hacen ver La Catedral con los ojos del capo.

Del mismo modo, explican cómo funcionaba la cárcel y, sobre todo, la intrahistoria que esconden sus gruesos muros. La famosa fuga de Escobar de la prisión donde estuvo recluido un año o los saqueos que tuvieron lugar tras su marcha por parte de quienes querían hacerse con objetos de lujo de La Catedral son solo algunos de los míticos episodios que los visitantes podrán conocer de primera mano.

 

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