20 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

Andalucía, la comunidad autónoma menos bancarizada, podría ser la más afectada por los cierres anunciados, especialmente de CaixaBank

Sigue la sangría de cierre de oficinas bancarias y lleva a once provincias a tener una sucursal por cada 6.000 habitantes

Oficina móvil de Bankia en una zona rural
Oficina móvil de Bankia en una zona rural
Los ERE de Banco Santander y CaixaBank, los cierres de oficinas por la fusión de Unicaja y Liberbank y nuevos ajustes de otros bancos como el BBVA llevará a que en los próximos meses se pierda el 20% de las sucursales en España cuando ya hay muchas áreas que ya tienen sucursales colapsadas o a muchos kilómetros de su hogar

Considerar a España hoy como un país muy bancarizado, con muchas más sucursales que la media de muchos de los países de nuestro entorno no deja de ser una media verdad. Si se analizan los datos del último Anuario Estadístico de la Asociación Española de Banca, hay una sucursal bancaria por cada 4.276 habitantes. Pero esta media muestra enormes diferencias entre regiones. Por ejemplo, en Lleida hay una sucursal por cada 2.705 habitantes, en Badajoz por cada 2.818 o en Islas Baleares cada 2.822. En Barcelona hay una sucursal por cada 3.498 habitantes y en Madrid por cada 4.038 habitantes -ambas por debajo de la media nacional-. Pero, en el lado contrario nos encontramos con once provincias que ya superan la ratio de 6.000 habitantes por sucursal, incluso cinco de ellas superan ya los 7.000: Guadalajara (7.706), Jaén (7.507), Granada (7.415), Huelva (7.328) y Cádiz (7.078). Llama la atención que de estas cinco provincias cuatro sean andaluzas. Si sumamos Almería (6.954) y Córdoba (6.087), seis de las ocho provincias andaluzas están entre las menos bancarizadas de España, situándose muy cerca Sevilla (5.843) y Málaga (5.640).

Una situación que solo puede empeorar

Esta enorme diferencia entre provincias (188% sucursales más entre la provincia más bancarizada y la que menos), empeorará drásticamente en los próximos meses en los que se puede rebajar en un 20% el número actual de sucursales. El mayor ERE  será el del Banco Santander. Se estima que entre 1.000 y 1.200 oficinas (3.000 empleos aproximadamente), podrán cerrarse en toda España amparándose en las duplicidades de redes tras la compra del Banco Popular. Pero más traumática puede ser la clausura de más de 800 oficinas de CaixaBank, por ser la entidad financiera que no solo tiene más sucursales en toda España, también porque presumía de ello. Si, como se cree, el ajuste se centrará especialmente en oficinas de bancos que absorbió (Banco de Valencia, Banca Cívica), el ajuste será más duro en Navarra, Comunidad Valencia y Andalucía, precisamente la región de España menos bancarizada y donde CaixaBank es líder en sucursales.

Las oficinas de las antiguas marcas de Banca Cívica, integradas en CaixaBank, serán las más afectadas

No serán los únicos ajustes que afectarán a esta comunidad autónoma. La posible fusión de Unicaja y Liberbank (en estos momentos la opción más viable) también llevará a un cierre de sucursales.

Otros grandes bancos continuarán eliminando servicios. Por ejemplo, los sindicatos de BBVA también estiman nuevos cierres de sucursales, de alrededor de unas 140 a principios de 2019, a través de un proceso de prejubilaciones.

Blue Branch, CaixaBank Store o Work Café, nuevos conceptos no para todos los clientes

De forma paralela se transformarán muchas de las oficinas en megasucursales, en apariencia más modernas y atractivas, pero en realidad con muchos menos servicios para el consumidor. Como ya adelantó elcirredigital.com, CaixaBank también lidera este proceso creando unas 310 megasucursales del modelo Store, que se sumarían a las 290 que ya tienen, y que supondrá una inversión de unos 2.500 millones de ruos. Estos locales cuentan, en general, con horarios de mañana y tarde, algo a priori atractivo, pero no lo es que tenga que solicitar cita por antelación o que no tengan servicio de caja.

La idea general es agrupar servicios que hasta ahora ofrecen varias sucursales en una zona a través de megaoficinas con una potente imagen de marca, pero muy digitalizadas (con numerosos puestos autoservicio que no todos los usuarios, especialmente los más mayores saben utilizar) y que buscan especialmente vender productos y servicios a través de gestores especializados.

 

Blue Branch de BBVA en Alicante

Este mismo camino lo está siguiendo BBVA con sus Blue Branch ya en funcionamiento. Estas oficinas incorporan un horario más amplio, pero también un sistema de cita previa para el cliente que busque asesoramiento financiero y cajeros automáticos y máquinas para el autoservicio. 

Work Café de Banco Santander

Banco Santander ha abierto en Madrid sus dos primeras Work Café. Cuando llegas a su oficina un “anfitrión” te recibe y te acompaña ayudándote en lo que necesites desde un espacio de coworking hasta una cita con un gestor. Al igual que las anteriores no hay servicio de caja, solo cajeros automáticos de última generación.

El resultado para muchos clientes es la pérdida de los servicios básicos y la creación de un mapa bancario de dos velocidades: en las grandes ciudades, la ratio de sucursales seguirá situándose por encima de la media, incluyendo los nuevos tipos de oficina bancaria. En las zonas rurales será cada vez más difícil acceder a un servicio tan básico como es ir al banco.

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