
Crimen de Eva Blanco en Algete: Tres décadas de investigación
Joven de 16 años desaparece tras fiesta; su cuerpo encontrado con 19 puñaladas en abril de 1997.
Hace 27 años ocurrió un terrible crimen en el municipio madrileño de Algete. Aquel 20 de abril de 1997 Eva Blanco, de 16 años, fue asesinada de 19 puñaladas en la cuneta de la carretera que une las localidades de Algete y Cobeña. El suceso ha estado de actualidad de manera intermitente durante casi dos décadas, ya que la comandancia de la Guardia Civil de Tres Cantos no fue capaz de resolver el crimen pese a que el asesino había dejado su ADN en el cuerpo de la joven.
Los investigadores tardaron casi medio año en investigar el móvil sexual del crimen, pero debido a los escasos medios de la época y la lluvia que caía el día del crimen la tarea de dar con el asesino fue extremadamente complicada. Los investigadores descubrieron que había sido violada, ya que había restos de semen en la ropa interior de la joven. También se encontraron trozos de fibra en la boca de la víctima que pertenecían a la tapicería de un Renault blanco.
Ante los pocos avances del caso, el alcalde de Algete solicitó que todos los varones del pueblo se presentasen de manera voluntaria a realizar las pruebas de ADN. Pese a que se presentaron 2.013 varones de unos 5.000 hombres, la Fiscalía no dio luz verde a la iniciativa. No fue hasta 2013 cuando, gracias a los avances en investigación de ADN, se supo que el ADN del sospechoso correspondía a una persona originaria del norte de África.
Esta pista permitió estrechar el cerco y descubrir que en 1999 Ahmed Chelh, un ciudadano español de origen marroquí, había huido del país y residía en la localidad francesa de Pierrefontaine Les Varans.

En el juzgado Ahmed afirmó ante el Tribunal de Besançon (Francia) que dos individuos le obligaron a eyacular sobre Eva Blanco, pero nadie le creyó y fue trasladado a España. El 9 de octubre de 2015 la jueza instructora del caso decretó su ingreso en prisión. Una vez en la prisión madrileña de Alcalá Meco, el 26 de enero los funcionarios encontraron su cadáver en su celda, ya que se había ahorcado con los cordones de sus zapatos. Ante esta circunstancia, la titular del Juzgado de Instrucción nº4 de Torrejón de Ardoz archivó el caso de manera definitiva.
Ahmed se encontraba en el protocolo antisuicidio, pero salió del programa al considerarse que ya no corría peligro. Sin embargo, no era así. Ahmed aprovechó la falta de vigilancia para colgarse con los cordones de sus zapatos. En 2020 el Tribunal Supremo condenó al Estado a indemnizar a la familia de Ahmed con 90.000 euros por no haber evitado el suicidio del presunto violador.
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