30 de noviembre de 2022
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FIN DE SEMANA

Los miembros de estas organizaciones mantienen un perfil bajo en las calles, pero potencian su actividad con reclutamientos y venganzas en internet

Las bandas latinas de Madrid se refugian en las redes sociales para eludir la presión policial

Bandas latinas en Madrid.
Bandas latinas en Madrid. / Estas organizaciones delictivas se esconden ahora tras las redes
Las ahora llamadas “bandas juveniles” mantienen un perfil bajo en las calles, pero potencian su actividad en las redes sociales para eludir la presión policial. Citas para “machetearse” en parques, señalamiento y persecución en las redes a los simpatizantes de las pandillas contrarias, reclutamientos y venganzas contra los imitadores de las bandas en las redes sociales.

El dispositivo especial para atajar de raíz la violencia de las bandas latinas en Madrid está surtiendo efecto y los incidentes protagonizados por pandilleros bajan sustancialmente respecto a meses anteriores. La Delegación del Gobierno resume los resultados del refuerzo policial: desde el pasado 10 de febrero la Policía Nacional y la Guardia Civil han identificado a 11.725 personas, detenido a 120 (la mayoría no son pandilleros) e incautado más de 60 armas blancas entre navajas, cuchillos, machetes, palos y “puños americanos”.

Sin embargo, el fenómeno dista mucho de desaparecer y la madrugada del lunes un nuevo enfrentamiento entre las bandas de los Trinitarios y Dominican Don’t Play, se cobró tres jóvenes apuñalados a la salida de una discoteca de Alcorcón. Precisamente, este incidente ha hecho que el dispositivo en curso incluya al municipio madrileño en el listado de distritos y ciudades madrileñas donde seguirá el control policial de los pandilleros con refuerzos de más de 500 policías cada fin de semana. Agentes de la Brigada de Información y Policía Judicial se dedican a la investigación mientras en las calles los policías de la Brigada de Seguridad Ciudadana continuarán con las identificaciones y cacheos con el apoyo de unidades caninas y de caballería.

Cita por Instagram para “machetearse”

También en el fin de semana, esta vez en el distrito madrileño de Ciudad Lineal, la policía detuvo a once menores de edad que previamente se habían citado por Instagram para “machetearse” en el “parque de los mosquitos”. A las siete de la tarde, y delante de las familias que pasaban la tarde en el lugar con niños pequeños, los menores pandilleros se enfrentaron con palos y navajas, mientras otras niñas que les acompañaban grababan la reyerta con sus móviles.

Logo de los Trinitarios.

Los policías municipales de la Unidad Integral de Distrito acudieron con rapidez a sofocar la pelea y detuvieron a once menores de 16 años, entre los que se encontraba uno de 13 años que por ser legalmente inimputable fue entregado a su madre. Ella misma confirmó que los menores se habían citado por la red social Instagram “para machetearse”. La policía trasladó al resto de detenidos a la Fiscalía de Menores, mientras seguían insultándose y retándose entre sí. Según los propios detenidos, el mayor de 16 años, eran miembros de los Trinitarios y los DDP, algo que la policía ya investiga para averiguar si efectivamente se trata de un nuevo enfrentamiento entre bandas con una escenificación previa en internet.

Se refugian en las redes sociales para eludir a la policía

El suceso de Ciudad Lineal es un ejemplo del camino que han tomado en Madrid las bandas juveniles ante el despliegue policial que quiere evitar la sensación de impunidad de los pandilleros. Los cabecillas más distinguidos de las principales bandas latinas mantienen un perfil bajo y no se de dejan ver tanto en las calles como antes. En su lugar, las bandas están dejando los enfrentamientos en manos de los más jóvenes. Son aspirantes a entrar en las bandas, casi todos menores, los que están protagonizando las peleas más violentas de las últimas semanas, con el fin de ganar puntos dentro de la banda y subir escalones dentro de las organizaciones.

Escudo de los Dominican Don´t Play.

Las citas para enfrentarse con las bandas contrarias se cierran por internet, son las redes sociales donde se mantiene al máximo la actividad de los pandilleros, algo que ya aprendieron durante los meses más duros de la pandemia. En esos lugares virtuales se respira un peligro muy real, son lugares de encuentro donde, envalentonados por la falsa sensación de seguridad que ofrecen las redes, los pandilleros se ofenden, se retan y lavan sus trapos sucios.

El peligro no sólo es para ellos, también es para cualquiera que cometa la indiscreción de entrar donde no les llaman. Las víctimas son otros jóvenes que cometen el error de mostrar simpatía por una u otra pandilla. No son miembros de ninguna banda, no han cometido ningún hecho violento, pero si muestran cierta inclinación por una de las bandas. Esta indiscreción viajará por las redes amplificado y dramatizado hasta llegar a oídos de la banda contraria. Desde ese momento, ese joven inocente, queda marcado como objetivo en una espiral de violencia absurda e infantil que se cobra víctimas muy reales.

Es aún peor si te cuelgan la etiqueta de “bultero”. Los “bulteros” son jóvenes que imitan las poses de los pandilleros y por desconocimiento publican imágenes o vídeos haciendo tal o cual gesto con los dedos, o vistiendo cualquier color por el que le pueden señalar como miembro de una banda. La ira de la banda “imitada”, conscientemente o no, se volcará sobre el pobre imitador que se convierte de forma inmediata en candidato, como poco, a una paliza.

El tercer objetivo de los pandilleros en las redes lo constituyen los raperos, por darle algún adjetivo, que buscan difundir sus canciones en las redes. Y es que las bandas eligen a los cantantes más destacados para reclutarles. Hace tiempo que los pandilleros usan los vídeos de “rap”, “trap” o “drill” para ganar adeptos en las redes y reclutar a niños despistados. De ahí el valor que para ellos tienen estos cantantes y de que decidan agredirles si no se pliegan a los deseos de la banda. Fue, lamentablemente, el caso del joven Isaac “Little Kinki” asesinado el 14 de julio de 2021 en Madrid por negarse a entrar en la banda de los DDP.

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