21 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

Este apodo fue acuñado desde la páginas de nuestro diario, que fue el primero en sacar la relación de César Román con la ya famosa nave de Usuera

Así fue la escapada final del Rey del Cachopo, "El Cierre Digital" ha sido el periódico que ha informado siempre desde su desaparición el 13 de agosto

Última foto que se realizó el Rey del Cachopo, Cesar Román, con Heidi Paz, de 25 años
Última foto que se realizó el Rey del Cachopo, Cesar Román, con Heidi Paz, de 25 años
César Román Viruete, el desaparecido Rey del Cachopo, ha sido detenido este viernes en Zaragoza. Román estaba siendo buscado por el presunto asesinato de su pareja Heidi Paz, cuyo cuerpo fue encontrado quemado y amputado en una nave del barrio madrileño de Usera, tras la confirmación de las pruebas de ADN

El Rey del Cachopo fue identificado en Zaragoza por la dueña del hotel-restaurante Gerardo, en donde se encontraba. Cesar Román dio un nombre falso para registrarse, el de Rafael Rujano. Había cambiado su aspecto físico, dejándose una larga barba canosa y rapándose el pelo. Pero dadas sus peculiares características físicas (mide 1,52 de altura y pesa unos 72 kilos) y la cantidad de imágenes aparecidas en los medios de comunicación, rápidamente fue identificado por la regente del local, que se puso de inmediato en contacto con las Fuerzas de Seguridad y estas lograron detenerlo. Ahora se encuentra en dependencias policiales y, en breve, pasará en breve a disposición del Juzgado Número 32 de Madrid, que es quien lleva la investigación de la muerte de su expareja.

Según las primeras informaciones, Román trabajaba de manera ilegal en este restaurante zaragozano bajo esta identidad falsa. El Rey del Cachopo desapareció a finales de julio, al igual que ocurrión con la que era entonces su novia. Dos semanas después, el 13 de agosto, se perdía definitavemente sus mensajes y su sus comunicaciones telefónicas. Ese mismo día los bomberos acudian a una nave del madrileño barrio de Usera, alertados por los vecinos, donde el empresario planeaba abrir su próximo restaurante, bautizado como el Palacio del Cachopo. Allí, ante su sorpresa, encontraron un torso amputado y semicalcinado en una maleta.

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Último restaurante que abrió César Román en Malasaña y donde conoció a Heidi Paz

La investigación del grupo VI de Homicidios de la Policía Judicial barajó la hipótesis de que Román habría matado a su novia, vaciado sus cuentas y huido con cien mil euros. Se llegó a barajar la posibilidad de una huida a Brasil, donde había residido unos años atrás, pero resultó estar en Zaragoza. El juzgado de Instrucción número 32 de Madrid se hizo cargo del caso desde el principio y decretó su búsqueda y captura para interrogarlo sobre estos hechos. El Cierre Digital fue el primer medio que alertó sobre la extraña desaparición del Rey del Cachopo, el pasado 11 de octubre. Un día antes nuestro periódico ya avanzaba también en primicia que en esta nave industrial de Usera que César Román tenía alquilada, había aparecido un torso semiquemado de una mujer y que las mujeres ya identificaban al que el periódico bautizó como el rey del Cachopo y al que todos los medios han continúado llamándole así continuando la línea emprendida por El Cierre Digital.

Para añadir más incógnitas al caso, Giovanni, el guardaespaldas de Román, desapareció también hace diez días. Su hermana, Gema Román, siempre ha defendido la inocencia del rey del Cachopo, y en sus múltiples declaraciones públicas siempre habla de César como una víctima más de una extensa trama y culpa a Giovanni de algunos problemas padecidos por el empresario. El interrogatorio judicial podrá arrojar más luz ahora sobre este caso.

Cartel con el que se buscaba a Román.

Román  cuenta además con antecedentes por malos tratos, falsedad documental, estafa y lesiones. El último contacto conocido de César Román con su hija, a la que adoraba, se produjo el 30 de julio, pero su teléfono permaneció operativo hasta el 13 de agosto, precisamente el mismo día que los bomberos encontraban el cadáver de una mujer, que resultó ser Heidi, en su local.

Varias semanas antes César Román sufrió una paliza a manos de desconocidos que lo mandaron al hospital. Sus numerosas deudas y su presunta implicación en oscuros negocios hizo que sus locales se llenasen de pintadas amenazantes. Sus cuatro empresas, Kitchen Norcantabrica, A Cañada Embajadores, Inverdelic y Delice Experience, acumulaban activos por valor de un millón y medio de euros, pero también numerosas deudas con socios, empleados e incluso, la Seguridad Social.

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