16 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

El hallazgo confirma la versión del presunto culpable del crimen de la albanesa en 2014, Marco, que habría disuelto con ácido el cuerpo de la víctima

Caso Sibora Gagani: Localizan sus restos emparedados en el piso en Torremolinos señalado por su asesino confeso

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/ Cartel de desaparecida de Sibora Gagani.
Nueve años después de la desaparición de la italo-albanesa Sibora Gagani de 22 años se han hallado sus restos en el piso donde su presunto asesino confeso señaló haberla emparedado. Los investigadores creen firmemente que se trata de ella, pues las indicaciones del que fuera su novio y supuesto culpable del crimen, Marco, coinciden con lo encontrado hasta ahora en el apartamento que ambos compartían en Torremolinos, Málaga.

El caso de Sibora Gagani, la joven italo-albanesa de 22 años que desapareció en 2014 en Torremolinos (Málaga), está más cerca de resolverse. A última hora de este martes se hallaban sus restos en el piso donde su presunto asesino confeso señaló haberla emparedado. A pesar de que por el momento no se ha confirmado que la prueba de ADN corresponda con Gagani, los investigadores creen firmemente que se trata de ella, pues las indicaciones del presunto asesino Marco coinciden con lo encontrado hasta ahora.

Durante los nueve años que Sibora estuvo desaparecida, este piso que ambos compartieron en Torremolinos había sido alquilado y ocupado por diferentes inquilinos que ignoraban lo que se escondía tras sus paredes.

El caso de esta joven italo-albanesa volvió a la actualidad después de que Marco, quien había sido su pareja, asesinara presuntamente a una de sus novias y confesase el asesinato y emparedamiento de Sibora en 2014. Aunque la confesión se hizo verbalmente y no fue ratificada ante el juez, las palabras que pronunció ante la policía abrieron un nuevo frente para la familia, que ahora espera poder resolver el caso.

Elcierredigital.com ha podido hablar con Kseva, hermana de Sibora, sobre la desaparición de esta. Entonces lo único que tenían era la confesión espontánea de Marco y ninguna certeza, por eso afirma que se encuentran “esperando” alguna novedad. “Voy a darle permiso al abogado para abrir el caso”, confiesa Kseva en una conversación con este diario. La semana pasada, Kseva decidió presentarse como acusación particular en el caso a través del abogado de SOSDesaparecidos Juan Manuel Medina.

“La policía me ha dicho que están buscando a Sibora. Ahora estamos a la espera de novedades, porque nada ha cambiado”, continúa Kseva, que afirma que la confesión de Marco ha hecho que la familia de Sibora esté cada vez más convencida del destino que sufrió la joven. “En mi familia sospechamos desde el principio, pero ahora estoy cien por cien segura de que él tiene algo que ver con la desaparición de Sibora. Ahora mismo yo tengo un poco de esperanza de conseguir su cuerpo, pero no de que esté viva. Porque sería imposible que Sibora haya estado nueve años sin ponerse en contacto por lo menos con su madre. Así que estamos intentando aceptar el hecho de que ella tal vez esté muerta”, sentencia Kseva.

Efectivamente, los investigadores han confirmado los temores de Kseva, la hermana de Sibora, al encontrar los restos emparedados en el piso de la entonces pareja.

Emparedada y disuelta con ácido

Sibora Gagani desapareció el 14 de julio de 2014 en Torremolinos. Tenía 22 años cuando se esfumó. Sus familiares decían que era “como si se la hubiese tragado la tierra”. Casi nueve años después, el cartel de su desaparición, difundido por SOSDesaparecidos en España —a través de una alerta italiana que recibieron—, se encontraba en la comisaría de Torremolinos donde Marco iba a ser ingresado en los calabozos.

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Sibora Gagani.

Según informaba el Diario SUR, al pasar por el tablón con la foto de la desaparecida, Marco confesó de manera espontánea a los policías, verbalmente, que Sibora fue su exnovia y que su cadáver se encontraba emparedado en el piso que ambos compartieron en la localidad malagueña. Llegó, según afirma el diario, a ofrecerse voluntario para llevar a las autoridades al lugar exacto donde se encontraba y comentó que podría haber usado ácido para deshacerse del cadáver.

No obstante, Marco se retractó en cuanto la policía le pidió ratificar la confesión y estuvo en presencia de su abogada. Para Kseva, su única esperanza solo era “saber dónde está”, ya que no cree que puedan llegar a saber qué ocurrió el día que Sibora desapareció. “No nos vamos a enterar nunca al cien por cien de qué ha pasado, porque no veo que Marco tenga pensado hablar. Esta es la razón por la que hemos decidido acudir a un abogado. Porque él dijo muy poco y nada por escrito. Llevamos días esperando a que hable y confiese, pero veo que no está pasando y no sé si pasará. Tengo miedo de que no sepamos nunca la verdadera historia de lo qué pasó”, confiesa.

La desaparición de Sibora Gagani

La albanesa Sibora Gagani vivía en Italia, concretamente en Nettuno, cuando comenzó su relación con Marco en el año 2009. Ambos se mudaron a la Costa del Sol alrededor del año 2011 y tres años más tarde Sibora Gagani desapareció sin dejar rastro.

Su familia en Italia se volcó en la búsqueda de Sibora. Difundieron el caso a través de periódicos y televisiones, pero no obtuvieron resultados. En España, SOSDesaparecidos se encargó de difundir el cartel que les llegó a través de una asociación de desaparecidos italiana ya extinta, como confirmaba el presidente de SOSDesaparecidos, Joaquín Amills, a elcierredigital.com. “No tuvimos ningún avistamiento, no tuvimos ninguna noticia. No ha habido ningún tipo de seguimiento por nadie del caso, pero la hemos seguido teniendo activa”, explicaba Amills a este diario.

Sibora Gagani.

Precisamente fue el Diario SUR, el mismo que sacaba a la luz la confesión de Marco, el que hizo uno de los últimos seguimientos del caso en el año 2015. Habían pasado apenas siete meses de la desaparición de Sibora, que se consideraba “inquietante”.

Sibora y Marco mantenían una relación aparentemente normal desde el año 2009, con sus idas y venidas. La familia de Sibora sabía de la existencia de Marco y también sus amigos. Nunca detectaron nada sospechoso ya que la chica, de 22 años por aquel entonces, tenía previsto casarse con él. Así se lo había hecho saber a sus seres queridos.

En 2013, una discusión en la pareja hizo que ambos rompieran y Sibora regresara a Italia con sus pertenencias. Según el mencionado diario, comunicó a su familia que habían peleado y tenían desencuentros. El maltrato nunca fue mencionado. Ni Sibora ni Paula (la novia actual de la que se le acusa de presunto asesinato) denunciaron a Marco por maltrato, pero sí que constan en el sistema VioGén sobre casos de violencia de género dos denuncias de otras dos parejas sentimentales del italiano, según ha informado El Español.

Kseva afirma que en aquella discusión de 2013, “Sibora decidió separarse y él fue a buscarla. Le dio oportunidades una tras otra”. No obstante, Sibora le habría comentado a su madre, según confiesa su hermana, que “sería capaz hasta de desaparecer para alejarse de él, porque él era un hombre impulsivo en la relación. No la dejaba tranquila”.

Marco, el último en tener contacto con Sibora

Poco tiempo después de esta fuerte discusión, Sibora volvió con Marco a España, donde siguieron conviviendo durante unos meses. Luego, Sibora desapareció. Según las investigaciones de la policía por aquel entonces, Marco fue la última persona que tuvo contacto con ella vía WhatsApp el día 7 de julio.

Según explica Kseva, cuando Sibora desapareció albergaban la esperanza de que “fuera parte de su plan para alejarse de él” y que estuviera “escondida”. “Pero no, nueve años sin tener ningún contacto es imposible. Si no físicamente con su madre, al menos a través de llamadas o de mensajes para informar a su familia. Por eso empezamos a sospechar que el había pasado algo”.

Sibora Gagani y su madre.

Además de la ausencia de comunicación con sus seres queridos, la familia comenzó a sospechar por las diferentes versiones que Marco ofreció tras su desaparición además de por la falta de colaboración. “No puso ninguna denuncia cuando desapareció. Dijo que ellos se habían separado, pero si él era la única persona que tenía en España, hacer una denuncia yo creo que era lo normal. Y él no denunció ni colaboró con la familia ni con la policía ni con nadie para encontrar a Sibora”, comenta Kseva.

“Cuando desapareció, habló con la madre de Sibora y le preguntó que si Sibora había llegado a Italia. La madre de Sibora le dijo que no, que por qué le preguntaba. Y él le dijo que era porque habían tenido una discusión fuerte y Sibora se había ido de casa sin coger nada. Después, en otro momento, cambió de opinión y dijo que había cogido dos maletas con ropa. Nada tenía sentido, pero nosotros no teníamos ningún hecho para acusarle directamente”, continúa la hermana de Sibora.

A pesar de los intentos que se hicieron por encontrar a Sibora —tanto por parte de la familia, que apareció en medios italianos para difundir su desaparición, como por parte de las autoridades, que llegaron a solicitar colaboración ciudadana—, no había ni rastro de la joven. Ahora, la confesión de Marco y el hallazgo en las paredes de su piso hacen que el caso de la joven se encuentre un poco más cerca de resolverse.

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