28 de noviembre de 2021
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FIN DE SEMANA

CRISTÓBAL LÓPEZ, NATURAL DE ALCALÁ DE HENARES, ESTÁ ACUSADO DE ABUSAR SEXUALMENTE DE MÁS DE UNA DECENA DE NIÑOS

Las víctimas del frutero de Valdeavero recurren la libertad provisional del presunto pederasta

Detención del frutero de Valdeavero.
Detención del frutero de Valdeavero.
Las víctimas del frutero de Valdeavero han recurrido la decisión del Juzgado de Instrucción nº 5 de Alcalá de Henares de acordar la libertad provisional del presunto pederasta Cristóbal López de la Cruz. El abogado Juan Manuel Medina señala en su escrito que no se ha producido "ningún cambio o modificación de las circunstancias" por las que se decretó la prisión preventiva, así como que "hay que evitar que el investigado cometa otros hechos delictivos similares en futuro inmediato".

Juan Manuel Medina, abogado de varias de las víctimas del frutero de Valdeavero, ha presentado un recurso de apelación contra el auto dictado por el Juzgado de Instrucción nº 5 de Alcalá de Henares, según el cual se acuerda la libertad provisional del presunto pederasta, Cristóbal López de la Cruz. 

En el citado auto, del 18 de octubre de 2021, la magistrada sostiene que se ha producido un cambio de las circunstancias que en su día determinaron la prisión provisional. En concreto, que la parte de la investigación está "prácticamente concluida" a la espera de dos periciales y que el riesgo de que el investigado pudiera atentar contra las víctimas es "prácticamente inexistente". 

No obstante, la representación legal de las víctimas señala en su escrito que "durante los diez meses transcurridos en prisión preventiva no ha dado lugar a ningún cambio o modificación de las circunstancias" por las que se decretó la prisión preventiva, y que los hechos que se le atribuyen al investigado son constitutivos de delitos por los que "suponen en abstracto una pena a imponer de 28 a 74 años, penas muy elevadas y que en ningún caso serían susceptibles e suspensión, por tanto, al respecto de la gravedad de las penas se cumplen los requisitos cuantitativos fijados en el art. 503.1 LECrim". 

Asimismo, incide en el hecho de que se trata de once denuncias de menores diferentes "que relatan hechos que se han producido a lo largo de los años totalmente creíbles y persistentes en el tiempo". Por ello, "hay que evitar que el investigado cometa otros hechos delictivos similares en futuro inmediato, ya que nada ni nadie le impide volver a hacerlo". Según el escrito, no debe "dejarse la posible reiteración delictiva al azar o a la voluntad de que el investigado decida o no respetar la ley o las resoluciones judiciales dictadas, debiendo de impedirse eficazmente que cause un nuevo fatídico desenlace mediante su ingreso nuevamente en prisión".

Una decisión "equivocada"

Tras conocerse la decisión de dejar en libertad provisional al presunto pederasta, Cristóbal López de la Cruz, Juan Manuel Medina, abogado de varias de las víctimas, señalaba al elcierredigital.com que cree que es una decisión “equivocada” y explicaba que este hecho ha sentado como “un jarro de agua fría” a las familias de los menores afectados. “Son muchísimos los menores afectados y además, yo considero que esta decisión judicial puede afectar muy negativamente en el desarrollo emocional y en el estado psicológico de esos niños, que muchos de ellos están siendo tratados por psicólogos o se encuentran en tratamiento médico en estos momentos. Por lo tanto, entendemos que esto puede suponer un empeoramiento en el estado de los menores” añade.

¿Quién es el frutero de Valdeavero?

Cristóbal López, natural de Alcalá de Henares, vivía desde hacía un tiempo en Valdeavero, un pequeño pueblo cerca de Madrid, donde tenía su propio negocio: la frutería Keai, donde conocía a sus víctimas, niños de entre 11 y 15 años.

El presunto pederasta era conocido como "el amigo de los niños" por las habilidades que los habitantes del pueblo pensaban que tenía con los más pequeños. No obstante, en el mes de agosto salió toda la verdad a la luz y se descubrió no era "el amigo de los niños" sino todo lo contrario, un pedófilo que, presuntamente, se aprovechaba de los menores del pueblo.

Frutero de Valdeavero.

Todo empezó cuando una de sus víctimas confesó a su madre que Toba (alias de Cristóbal López), a quien todo el mundo definía como una persona carismática y amable, había abusado sexualmente de él. Lo hizo en su casa, cuando, presuntamente, le metía la mano por el pantalón y le tocaba los genitales al niño.

Su modus operandi era siempre el mismo: se ganaba la confianza de los padres de sus víctimas para que no sospechasen de él y captaba a los menores ofreciéndoles golosinas en la frutería. Una vez había abusado de los niños, los amenazaba de muerte para que no lo denunciaran.

Después de esta primera denuncia, muchos menores se atrevieron a denunciar todas las atrocidades que el frutero del pueblo les había hecho. En total, 16 niños de entre 11 y 15 años lo han acusado de abusos y agresiones sexuales. La investigación continúa abierta y hay que esperar al juicio para saber cuál será la resolución final, pero todo apunta que será acusado de un delito de abusos y agresiones sexuales a niños menores de edad.

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